www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Y DIGO YO

Falta de unidad en Podemos y las banderas

Javier Cámara
x
javiercamaraelimparciales/12/12/24
sábado 09 de septiembre de 2017, 21:17h

Todos pudimos ver cómo los diputados de Ciudadanos, PSC y PPC abandonaban el hemiciclo en señal de protesta por la votación de la ley de referéndum de independencia no sin antes dejar sobre sus escaños banderas catalanas y españolas. Un gesto simbólico que para unos estuvo bien y para otros estuvo mal. Unos creen que era una forma de no hacer el juego a los independentistas y otros opinan que se tenían que haber quedado y votar en contra.

Valoraciones al margen sobre la anécdota, sorprendió más que la diputada de Catalunya Sí Que Es Pot y miembro de Podem, Àngels Martínez, se levantara tranquila a quitar las banderas… las de España únicamente. El hecho fue casi más noticia que el abandono del pleno por parte de los diputados. Y es de justicia señalar que la presidenta del Parlamento catalán reprendió a Martínez y pidió a los ujieres que repusieran las banderas. Quizá fue también lo único con sentido que hizo ese día Carmen Forcadell.

Al día siguiente, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, instaba a Martínez a pedir disculpas por el feo detalle. La diputada se negó de forma rotunda y espetó que “su bandera española es la republicana”, que es la que toda la vida ha defendido. La negativa de la diputada a su líder máximo no deja de llamar la atención por algo que ya empieza a dejar de ser noticia: la falta de unidad en Podemos.

Martínez no sólo se negó a pedir perdón, como le sugirió Iglesias, sino que, además, dejó en mal lugar a su jefe más inmediato al poner en duda la continuidad de Joan Coscubiela, portavoz de Catalunya Sí Que Es Pot. La diputada podemita e independentista criticó duramente la actuación de su grupo en el Parlament y apuntó directamente como uno de los problemas de la coalición el “poder” que se le ha concedido a su compañero.

Y esto no es anecdótico, no es un hecho aislado. Las críticas al autoritarismo de la dirección de Podemos se han acentuado en los últimos tiempos y, especialmente, la última semana con el problema suscitado a cuenta de la Comisión de Garantías del partido y el expediente abierto a su presidenta, Olga Jiménez.

El partido está dividido. Varias federaciones y comisiones de garantías autonómicas se han posicionado con la línea crítica defendida por Jiménez, que había pedido la nulidad de los nuevos estatutos del partido aprobados por la dirección por no figurar en los documentos que se aprobaron en Vistalegre II.

Resulta que este es el mejor ejemplo del principal problema de Podemos en España. En cada región tiene un ideario. E incluso dentro de la misma comunidad hay posturas diferentes, muchas veces enfrentadas. Conocidas son las “purgas” realizadas en la propia dirección con los que no acompañaban el pensamiento del jefe supremo. Muchos militantes dudan de la línea que seguirá la formación morada ante determinados problemas.

En el caso de Cataluña es más evidente porque hay miembros que son independentistas y otros que no. Unos tienen unas banderas y otros no tienen ninguna. Como Martínez, que ha dicho que no pide perdón como le sugirió Iglesias e insistió en que los que tienen que pedir perdón son los que abandonan un pleno en el que se está discutiendo políticamente.

No deja de ser curioso que eso mismo es lo que hace Podemos cuando en el Congreso de los Diputados se hace algo con lo que no están de acuerdo: hacen su numerito y se marchan.

Javier Cámara

Periodista

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (8)    No(0)

+
0 comentarios