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ESPAÑA

Rafa Nadal no oculta que le duele el desafío secesionista catalán

Rafa Nadal no oculta que le duele el desafío secesionista catalán

martes 03 de octubre de 2017, 02:58h
Actualizado el: 10/03/2017 03:06h
El número uno del tenis mundial no ha podido reprimir sus sentimientos en plena competición.

Rafael Nadal está inmerso en el redondeo del mejor año que recuerda desde que gobernara el tenis mundial en el pasado lustro. Tras apuntarse un renacimiento pasmoso y alcanzar el trono de mejor teniesta según la ATP, el jugador balear encara el final de temporada concentrado en llegar a la Copa de Maestros con plenas garantías de despedir este 2017 de ensueño con una salida triunfal. Pero en medio de su felicidad deportiva se ha colado la política y la situación española, un asunto del que nunca ha podido ni querido escapar.

El zurdo legendario, mejor deportista de la historia española y que desarrolló su juego en Barcelona, se ha venido manifestando en favor de la concordia, el entendimiento y el consenso antes del 1 de octubre que será recordado durante mucho tiempo por ambos bandos, los secesionistas y los constitucionalistas. Y también por la población no alineada. Pues bien, en la presentación de su participación en el torneo de Pekín se ha pronunciado sobre lo acontecido en Cataluña este domingo, con un tono triste muy notable.

"A mí, personalmente, me dan ganas de llorar cuando veo que en un país donde hemos sabido convivir y ser un buen ejemplo alrededor del mundo llegamos a la situación que se llegó ayer... creo que la imagen que hemos transmitido es negativa", confesó uno de los españoles más internacionales de la actualidad.

A miles de kilómetros de distancia de su tierra, que es la Ciudad Condal, Manacor, Palma y España, Nadal reflexionó y compartió sus emociones. "He estado todo el domingo con el corazón encogido" mientras veía los incidentes consecuentes del referéndum ilegal. Además, recalcó que se siente muy unido a Cataluña porque es una tierra donde "he pasado muchas épocas de mi vida y momentos importantes".

"No es el momento de buscar culpables, aunque sí los hay. Las guerras normalmente las hacen los poetas. Al final ha habido gente que ha querido manipular información encendiendo más de la cuenta a la sociedad y eso ha generado un caos que no debería suceder en el siglo que estamos", argumentó un ser humano que confirmó seguir la situación "con preocupación y tristeza", ya que "ver la sociedad en general, no sólo la catalana, tan radicalizada, me sorprende y a la vez me desilusiona".

Finalmente, el emblema nacional destacó que se sorprende por lo visto debido a que España "es un país en el que somos pacíficos, al fin y al cabo" y apeló al diálogo entre las partes porque "aunque haya momentos en que todo parezca imposible, que no hay arreglo, ése es muy simple: querer arreglarlo". "La única manera es hablarlo, hablar entre las partes en conflicto, intentar llegar a acuerdos, a puntos de encuentro, que los hay, y al final llevamos conviviendo juntos toda la vida", proclamó.

Esta es la declaración firme y mesurada que ha culminado las reflexiones que el jugador ha ido lanzando a los interlocutires políticos y sociales durante todo este tiempo. "No quiero ver a Cataluña sin España pero es algo que está sucediendo", declaró el 21 de septiembre. Entonces, en la presentación de la Laver Cup, expuso que "no me imagino a Cataluña sin España".

"No queremos peleas. No queremos problemas. Creo que somos mucho mejores y más fuertes juntos. Es el momento de intentar poner cordura desde ambos lados, sentarse a hablar y llegar a puntos de entendimiento. Todo se radicaliza de talmanera que tiene difícil solución. Yo, desde mi humilde punto de vista, lo que desearía más es que, de alguna manera, se solucionaran las cosas y que ni desde Cataluña se sintieran tan despreciados por España ni que desde España sintieran que desde Cataluña se desprecia a España, pero se ha llegado a un punto en que no se puede decir prácticamente nada porque todo se malinterpreta", declaró desde Praga.

Esa última frase, la de las malas interpretaciones, vino a contextualizar el revuelo que causaron las palabras que verbalizó uno días antes, tras ganar el US Open. Desde la terraza de la habitación 5155 del hotel Lotte New York Palace, y con el segundo Grand Slam del año en sus manos, Nadal se ganó las críticas ácidas del independentismo por la siguiente argumentación:

"Creo que lo del 1 de octubre no se debería producir porque, desde mi punto de vista, cada uno tiene que respetar las leyes y hay unas leyes que son las que son y uno no se puede saltar las leyes porque quiera saltárselas. Yo no me puedo saltar un semáforo en rojo porque no me parezca correcto aquel semáforo. Y los que pretenden eso en Cataluña tienen que entenderlo. A partir de ahí, respeto profundamente el sentimiento que cada uno pueda tener, y ojalá que se solucione, que nos podamos entender y que podamos vivir durante muchos años como un país, que es lo que somos".

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