Científicos de medio mundo preparan dos instrumentos revolucionarios que cambiaran nuestra forma de ver el Universo.
Este viernes se ha presentado en Madrid un instrumento que cambiará para siempre la forma en que el hombre mirará al cielo. Su nombre es MOSAIC y gracias a él, los astrónomos podrán otear el horizonte sideral hasta una impresionante distancia de 12.000 millones de años luz. Dicho de otra forma, podremos ver cómo era el universo apenas 2.000 millones de años antes de que todo comenzara.
MOSAIC es un espectrógrafo multiobjeto, un instrumento capaz de detectar hasta los más débiles destellos luminosos, lo que le permitirá observar cómo se formaron las primeras galaxias del universo primigenio. Gracias a esto, el espectrógrafo proporcionará observaciones únicas de la primera generación de estrellas y de la formación de los primeros agujeros negros masivos, lo que desvelará numerosos misterios acerca de las distintas etapas del Universo.
Además, MOSAIC podrá observar pequeños detalles en los espectros de gas caliente, templado y frío en los halos de las galaxias de las primeras etapas del Universo y permitirá a los astrónomos analizar cómo ha evolucionado la materia oscura en los últimos 12.000 millones de años.
Este espectrógrafo irá montado en el ELT (Extremely Large Telescope) de Chile, que se convertirá en el mayor telescopio del mundo en el año 2024, cuando el Observatorio Europeo Austral (ESO) terminará la construcción en Cerro Armazones (Chile). Este gigantesco telescopio, que pesará 5000 toneladas y tendrá 80 metros de altura, contará con un espejo circular de 39 metros de diámetro que será ensamblado a partir de 800 fragmentos hexagonales. "Será el equivalente a juntar sesenta telescopios de entre ocho y diez metros, explica François Hammer, investigador principal de MOSAIC. "Es un proyecto muy ambicioso, de dimensiones extraordinarias y que estará equipado con la mejor óptica, mecánica y electrónica", ha subrayado Hammer.
"Juntos, el ELT y MOSAIC formarán una pareja única en el mundo que será capaz de llevar a cabo estudios extremadamente detallados sobre los primeros momentos de formación del Universo", afirma el profesor de la Universidad Complutense de Madrid y representante español en MOSAIC, Jesús Gallego. Más de mil científicos de once países han participado en el diseño de MOSAIC, lo que da una idea del cuidado que la comunidad científica está poniendo en su construcción. Y es que MOSAIC, que estará construido en 2020, tendrá una capacidad "sin precedentes", "será un proyecto único" en el mundo que no solo permitirá responder a las grandes preguntas no sólo de la astrofísica, sino de la mismísima Humanidad.