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JUICIO A 'LA MANADA'

La fiscal dice que la víctima fue sometida a una violación conjunta y coordinada

La fiscal dice que la víctima fue sometida a una violación conjunta y coordinada
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(Foto: EFE/Nacho Gallego)
Efe
lunes 27 de noviembre de 2017, 13:42h
Lo que dejó a la denunciante "sometida" y "sin posibilidad de resistencia".

La Fiscalía ha sostenido que los cinco jóvenes andaluces acusados de violar a una chica de 18 años en los sanfermines de 2016 actuaron de forma "conjunta y coordinada", lo que dejó a la denunciante "sometida" y "sin posibilidad de resistencia".

Esta es la primera sesión del juicio a puerta abierta y en ella presentarán sus conclusiones las acusaciones, empezando por la fiscal, para quien ha quedado "acreditado" que existió un delito continuado de agresión sexual en grupo, oral, vaginal y anal. De igual forma ha considerado probado que hubo un delito contra la intimidad por los vídeos que grabaron los acusados, y que todos ellos son culpables del robo del móvil de la joven para dejarla "indefensa", por lo que ha mantenido su petición de 22 años y 10 meses de cárcel para cada uno.

El ministerio público ha señalado además que los imputados no preguntaron a la joven por su consentimiento para las relaciones sexuales, por lo que les ha advertido de que "la ignorancia deliberada" tiene consecuencias penales. Ha añadido asimismo que la joven madrileña fue "humillada y vejada" por los acusados, que se valieron no solo de su superioridad física y numérica sino de las circunstancias ambientales y del lugar elegido: un cubículo ciego de muy reducidas dimensiones y situado en "el sitio más recóndito" del portal donde sucedieron los hechos. Y en estas circunstancias ha rechazado que se exija a la joven el comportamiento de una heroína o una resistencia que podía haberle puesto en mayor peligro.

Tras destacar la "inocencia" de una chica universitaria, que lleva una vida "normal" y con relaciones "estándares", ha puesto en duda que en aquella madrugada del 7 de julio quisiera mantener relaciones sexuales de diverso tipo y con varios hombres a la vez, a los que acababa de conocer. Esta falta de relación previa le ha llevado a poner en valor la credibilidad subjetiva de la denunciante, así como su credibilidad objetiva, ya que "ha mantenido siempre la coherencia" y su testimonio ha sido "ajustado, sin exageraciones".

Ha calificado además de "no creíble" el testimonio de la policía municipal que tomó declaración a la chica y que el pasado jueves, citada por la defensa de un acusado, dijo que la joven "sabía" que le habían grabado, algo que no consta ni en el informe de la propia agente ni en ninguna de las declaraciones de la denunciante.

Ha criticado además el informe que se encargó sobre la joven a unos detectives privados, del que no se ha ocupado porque el jueves no fue ratificado, y ha aseverado que los procesados han incurrido en contradicciones entre ellos sobre cómo sucedieron los hechos.

Se ha referido asimismo a los informes policiales de los vídeos, "la prueba de cargo", para señalar que destacan las palabras "imperativas" que dirigían a la joven, como "no chilles" o "chupa aquí", y las de "colaboración" entre ellos, con frases como "vamos a organizarnos". Unos vídeos grabados al principio, en medio y al final de los hechos que se juzgan, por lo que se aprecia que los acusados mantuvieron la actitud en el tiempo, igual que la chica su actitud "pasiva, de bloqueo", "con los ojos cerrados, ni una mirada, ni una sola palabra" y algún gemido de "dolor".

Poco después fue encontrada en un banco en una calle cerca del portal por una pareja que ha testificado que se encontraba "desconsolada, con un llanto muy amargo". Para la fiscal esta opinión encaja con la valoración de policías, psicólogos y medico forense, que vieron a la joven nerviosa, en estado de shock y asustada, ya que pidió por favor a una agente que no la dejara sola.

La acusación particular, por su parte, ha incidido en que "no hubo consentimiento en ningún momento" por parte de la joven, que en sus declaraciones fue "precisa y consistente". El abogado Miguel Ángel Morán ha añadido que en ella "no había resentimiento ni venganza" para denunciar una violación en grupo falsa, y ha aludido a "la intimidación y el miedo" que sintió ante la superioridad física y numérica de los acusados.

La acusación popular del Ayuntamiento de Pamplona, que pide 25 años y 6 meses para cada uno, ha reprochado a los imputados que su colaboración ha sido "la justa" pese a lo que ellos sostienen. Ha añadido que su actitud en la presunta violación fue "mecánica", lo que indica a su juicio que sabían lo que hacían, como evidencia el hecho de que retiraran las tarjetas del móvil de la joven para evitar su localización.

Se ha referido también, para negar la voluntad de la joven de mantener relaciones sexuales, al hecho de que no tomara anticonceptivos y que tampoco se planteara el uso de preservativos, y ha cuestionado el informe de la policía municipal que tomó declaración a la chica por contener diversos errores.

Por último, Ildefonso Sebastián, letrado del Gobierno de Navarra, que pide 25 años y 9 meses para cada imputado, se ha adherido a la exposición de la acusación particular y la del fiscal en lo relativo al enjuiciamiento de la supuesta violación grupal. El letrado ha destacado que el testimonio de los cinco acusados carece de "espontaneidad" y que la joven era "especialmente vulnerable por su edad y situación". "Se encontraba sola, en una ciudad que no conoce, a la que había llegado unas pocas horas antes", ha subrayado, para añadir que "en ningún momento hay un consentimiento" por parte de la joven a mantener relaciones sexuales con los procesados.

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