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ENTRE EL 11 DE DICIEMBRE Y EL 8 DE ENERO

“La Boheme” protagonizará la temporada navideña en el Teatro Real

viernes 01 de diciembre de 2017, 11:54h

Entre los días 11 de diciembre y 8 de enero, el Teatro Real ofrecerá 19 funciones de la famosa ópera Puccini en una coproducción con la Lyric Opera de Chicago y la Royal Opera House de Londres, donde se estrenó el pasado mes de septiembre.

El Teatro Real estrena el lunes 11 de diciembre el montaje de “La Bohème”, de Giacomo Puccini, ideado por el director de escena británico Richard Jones, en coproducción con la Royal Opera House y la Lyric Opera de Chicago. En su propuesta dramatúrgica, Richard Jones y el escenógrafo y figurinista Stewart Laing presentan la ópera como una sucesión de “Escenas de la vida bohemia” presentadas al espectador sin ocultarle los trabajos de backstage que desarrollan los técnicos detrás del escenario. El público asistirá así al cambio de decorados, verá cómo se utilizan diferentes artilugios para lograr efectos teatrales y cómo se amontonan elementos escenográficos en las bambalinas, igual que si se tratara de retazos de vida apiñados en la memoria. Desde un lugar privilegiado, el espectador contemplará el pasado y el presente de los personajes, incapaz de sumergirse en el París frío y efervescente de los jóvenes bohemios porque lo verá siempre representado sobre el escenario. Para su creador, este artificio del ‘teatro dentro del teatro’, en que se confunden el tiempo real y el teatral, el espacio del público y del artista, llevará al espectador a una interpretación más rica de la obra de Puccini, potenciada por su visión desde distintos ángulos.

Durante la presentación de la obra a los medios, Julia Burbach, que dirigirá en el Real la creación de Richard Jones, ha asegurado que hoy en día existen grupos con los mismos sentimientos de resistencia juvenil que abanderaban esos bohemios parisinos de hace dos siglos frente a los valores de la burguesía imperante, aunque ahora se den en un contexto político y social diferente. Por ejemplo, los estudiantes de Erasmus. Así lo ha señalado el director musical de la pieza, Paolo Carignani: “en lugar de pintores o poetas ahora son ingenieros de software”. Aquellas vivencias primero despreocupas y, más tarde, trágicas que el genial compositor italiano reflejó en la famosa ópera que tantas lágrimas nos ha arrancado mantienen, por tanto, a juicio de los responsables de esta producción, su vigencia. El carácter actual de una ópera en cuatro actos que se estrenó en el Teatro Regio de Turín en 1896, con libreto de Giuseppe Giacosa y Luigi Illica.

La pieza se basa en el libro 'Escenas de la vida bohemia', de Henri Murger (1882-1861), nacido como una serie de relatos autobiográficos publicados en forma de folletín. Cuatro artistas bohemios sortean las dificultades económicas y las inclemencias del tiempo con humor e ilusión, buscando su lugar en un París efervescente, bullicioso e invernal. Sin embargo, la historia de amor trágica entre uno de ellos, Rodolfo, aspirante a poeta, y la sastrecilla Mimì, cuya muerte, inexorable, les sorprende, articula una especie de camino iniciático que despide los desenfrenos y sueños de la juventud y revela la vida real, con toda su contundencia. Con su genial paleta orquestal, su dominio de la prosodia y su talento dramático, Puccini va construyendo la personalidad de los jóvenes con su característica habilidad para articular los destellos anecdóticos de lo cotidiano con los sentimientos más profundos y arrebatadores. En lo musical, se entrelazan frases cortas "de conversación" con otras de aliento melódico y dramático. Su orquestación sugiere, con eficacia tímbrica, desde detalles tan nimios como el serpenteo de las llamas o el tintineo de las monedas, hasta las 'ambientaciones' casi cinematográficas de la desangelada buhardilla, del bullicio del París navideño, o de la soledad y privaciones de la pobreza. Y la evocación del pasado como “destellos de la memoria” está recreada con la utilización de motivos musicales asociados a emociones, sentimientos, o incluso a objetos a los que Puccini concede poder simbólico, como la vela de Mimì, la cofia rosa que le compra Rodolfo, el gabán de Colline, o el manguito que calienta las manos frías de la protagonista en su lecho de muerte.

Estos instantes que vienen y vuelven con la memoria, que están escondidos y asoman con las vivencias que construyen el camino la vida, son los que vertebran la nueva producción de La bohème que se podrá ver en el Teatro Real. Dos repartos darán vida a esta popular ópera coral, en la que destacan, en los papeles principales, las sopranos Anita Hartig y Yolanda Auyanet (Mimì), los tenores Stephen Costello y Piero Pretti (Rodolfo) y las sopranos Joyce El-Khoury y Carmen Romeu (Musetta), secundados por los barítonos Joan Martín-Royo y Manel Esteve (Schaunard), Etienne Dupuis y Alessandro Luongo (Marcello); los bajos Mika Kares y Fernando Radó (Colline) y Roberto Accurso (Alcindoro); y el tenor José Manuel Zapata (Benoît). La dirección musical correrá a cargo de Paolo Carignani, que estará al frente del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real y de los Pequeños Cantores de la ORCAM. Esta nueva producción servirá para sumar representaciones de esta obra emblemática en la historia del Teatro Real, que hasta la fecha ha ofrecido 60 desde su reapertura, en 1997, siempre con la célebre producción dirigida por Giancarlo del Monaco, con escenografía de Michael Scott, estrenada en diciembre de 1998, repuesta en las temporadas 1999-2000 y 2005-2006.

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