www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

NOVELA

Zadie Smith: Tiempos de swing

domingo 24 de diciembre de 2017, 16:45h
Zadie Smith: Tiempos de swing

Traducción de Eugenia Vázquez Nacarino. Salamandra. Barcelona, 2017. 432 páginas. 24€. Libro electrónico: 16,99 €

Por Paulo García Conde

La modernidad se transforma y progresa (o mejor sería decir tan solo que se desarrolla) a tal velocidad, que el hecho de mencionar la palabra swing podría dejarnos un regusto añejo en los labios. Pero este estilo, uno de los más reconocidos y reconocibles dentro del espectro del jazz, sigue destilando un aire moderno, por muchas décadas que hayan pasado desde que perdiese su aura de transgresión y originalidad. Y esa misma impresión es la que consigue transmitir Zadie Smith, autora británica que irrumpió en el panorama narrativo en 2001 con Dientes blancos, con su nueva novela, donde la conciencia racial es algo más que un mero elemento expositivo y que, a su vez, se conjuga con muchos otros que dotan a la obra de un soplo de heterogeneidad tan elaborado como perspicaz.

Tiempos de swing cuenta la historia de dos amigas de la infancia, con personalidades muy diferenciadas pero complementarias entre sí de una manera casi dependiente, a las que la vida termina conduciendo por caminos muy distintos que, aún así, confluyen en varios momentos de sus respectivas existencias. La narradora, de quien desconocemos el nombre, es hija de una mujer de origen jamaicano decidida a poner voz a la clase inmigrante y de un padre blanco amoroso pero acomodaticio.

Por su parte, su gran amiga Tracey es hija de una mujer blanca con la que convive en soledad, ya que su padre afroamericano tiene problemas con la justicia y aparece esporádicamente en casa cuando está en libertad. Este es el marco en el que Zadie Smith ha elegido desarrollar una historia de amistad, de crecimiento personal y de toma de decisiones. Una elección, por supuesto, nada fortuita. Porque las dos niñas estarán marcadas por el contexto, por la educación, por quienes son en la sociedad londinense de los ochenta, donde el sentido de clase y de raza está inevitablemente presente en cada paso que dan. A pesar de ello, la narradora y Tracey no dejan de ser dos niñas con sueños y fantasías, amantes de la danza y aficionadas a ver todo musical que les pongan (o, más bien, se pongan) delante.

Tracey, sin embargo, goza de un carácter más explosivo, atrevido, mientras que su amiga se limita a aceptar que debe seguirla en cada una de sus decisiones, que debe ejercer casi de escudera, respetando el aura con que brilla Tracey, a pesar de detectar desde muy pronto síntomas oscuros alrededor del mismo. Por ese motivo, la narración rompe la posibilidad de una estructura lineal y conjuga los tiempos de la infancia con los de la madurez, de manera que sabemos que la relación entre ambas amigas llega a un punto extremo que deberá reconstruirse a través de la lectura fragmentada de los sucesos. Porque Tracey persigue su sueño de ser bailarina, renunciando a los condicionantes de su clase que podrían haber frenado sus aspiraciones. No obstante, la narradora, que podía parecer abocada a tener una existencia conformista y nada remarcable, se convierte en la asistenta personal de una de las grandes estrellas musicales del planeta, la diva australiana Aimee.

Por medio de la exploración de estas dos vidas, Zadie Smith despliega un mosaico conceptual que retrata no solo las distintas condiciones de clase, sino también las categorías morales, llegando a la raíz de las relaciones humanas al desnudo. El recorrido de las protagonistas permite que el lector viaje por la sociedad londinense, pero también por la neoyorquina, por la africana y, en definitiva, por aquellos aspectos que terminan por unir y distanciar a todas las sociedades que conviven en el mundo, y que en su origen son una sola.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios