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DOCE MESES DE FÚTBOL EN LA ESFERA DE LAS SELECCIONES NACIONALES

Resumen de 2017. El renacer de España y Brasil, el susto argentino y la muerte de Italia

viernes 29 de diciembre de 2017, 08:16h
Perú volvió a un Mundial 36 años después de su última participación.

Este año que concluye atestiguó el crecimiento del proyecto del seleccionador Julen Lopetegui hasta el punto de colocar a España entre los favoritos para el Mundial ruso. El entrenador vasco completó el proceso de transición que nunca arrancó Del Bosque, por su particular concepción del respeto a los mitos, convulsionando los nombres que conforman el vestuario y dando una vuelta de tuerca competitiva al eestilo ofensivo y de toque que caracteriza a la mejor selección nacional de la historia.

Con una presión coordinada y trabajada, una mayor atención a la solidaridad en el esfuerzo y un mejor trabajo táctico, de cobertura tras pérdida y de repliegue coral, los españoles certificaron su billete para la cita mundialista con sobresaliente. Lo hicieron con la entrega de la alternativa definitiva a nombres como David De Gea, Dani Carvajal, Thiago Alcántara, Isco Alarcón, Koke Resurrección o Álvaro Morata y la inclusión de piezas como Marco Asensio, Saúl y Odriozola.

El mando ya no es jurisdicción exclusiva de Sergio Ramos, Busquets, Piqué, Iniesta, Silva y Jordi Alba. Todos suman casi por igual porque todos son obreros que forman parte de un camarín hambriento de gloria y de reivindicación. Su senda así lo confirma. Con Lopetegui jugaron 16 partidos, cosechando 12 triunfos, cuatro empates y cero derrotas. Anotando 52 goles y cediendo 10. Es decir, el segundo mejor arranque de un entrenador en el timón nacional.

Tan sólo las reivindicaciones políticas efectuadas por Piqué, que le granjearon recibimientos muy hostiles a lo largo y ancho de la geografía española, perturbaron la inercia triunfal del seleccionado. Su clasificación para Rusia 2018 se facturaría con nueve triunfos y un empate. Esta fue la relación de los resultados: goleadas a Israel (4-1), Liechtenstein (8-0 y 0-8), Macedonia (4-0) y Albania (3-0); dos triunfos a domicilio por la mínima en Macedonia (1-2) y en Israel (0-1), y otro solvente ante Albania (0-2); y un empate en Turín (1-1).

Precisamente frente a Italia llegaría la cima del rendimiento español. Fue en el Bernabéu. Un 3-0 relamido y dominador tumbó las aspiraciones de liderato del grupo de los transalpinos y disparó la convicción nacional. Ese clinic de fútbol en ambas fases del juego aceleró el crecimiento de los ibéricos y la decrepitud del seleccionado dirigido por Ventura. Los italianos no levantarían cabeza, con un vestuario escéptico para con un entrenador que prescindió de Lorenzo Insigne, su mejor jugador, en la repesca para el Mundial ante Suecia.

El resultado del descenso anímico y ambiental fue la primera ausencia de la azzurra en un Mundial después de 60 años. Gianluigi Buffon proclamó su retirada de la Nazionale en medio del dolor. Le acompañaron Bonucci -que cambió a la Juventus por el Milan en verano-, De Rossi, Barzagli y Chiellini. Es decir, el rescoldo de la vieja guardia. Y se desató en el Bel Paese un árido debate en torno a la identidad y el estilo idóneo para la selección. Esta discusión enfrenta, todavía, a los que consideran que la vuelta al catenaccio y la preponderancia táctico-física es lo más adecuado para recuperar la competitividad perdida frente al postulado de la continuidad de la reconversión hacia un prisma más alegre, atacante y combinativo, aunque la cosecha de talento no sea la mejor.

Argentina rozó el fallecimiento de la "camada" liderada por Lionel Messi -según sus palabras-. La Albiceleste, que tuvo a Martino, Bauza y a Sampaoli como seleccionadores de camino al Mundial, evidenciaron una crisis de juego y filosofía formidable que les dejó al borde del abismo que sí paladearía Chile -ganadora de las últimas dos Copas América-. El jugador del Barcelona quedó muchas veces en solitario en cuanto a la creación y el remate y no pudo con el peso de la camiseta y la soledad. Aún así, aunque dejaron pasar muchos trenes, el triunfo en la altura de Quito, postrero, les metería de forma directa en el campeonato. Aplazando las dudas y creyendo en el paso de los meses como fórmula para alzar el nivel de un colectivo atenazado e improvisado. Con nombres alejados de la élite.

En esa región pasarían Uruguay, Colombia, Perú -en la repesca ante Nueva Zelanda, en la que ya no jugó su goleador y estrella, Paolo Guerrero, sancionado por un polémico positivo por cocaína- y Brasil. Los cariocas encontraron en el entrenador Tite al gurú que les convenció para ganar consistencia y ganas y encadenar una racha que les clasificaría con varias fechas por jugarse. Y es que ya no todo gira sobre Neymar. El colectivo manda, con Paulinho como emblema, y la aparición de Gabriel Jesús, Coutinho y William redondearon el potencial que ha colocado a la Canarinha al frente de unos pronósticos de título que también contemplan a Alemania -pleno de partidos ganados y 43 goles a favor, cuatro en contra, y campeona de la Copa Confederaciones con su fondo de armario-, Francia -menos brillante pero eficaz-, Portugal -venida a menos y rival de grupo de España- y la sempiterna incóginta inglesa.

Sorprendieron en el camino clasificatorio al torneo Islandia -primera de su grupo, por delante de Croacia, Ucrania y Turquía-, Polonia -con Lewandowski como pichichi y siendo cabeza de serie en el sorteo-, Suiza ganó 9 de 10 partidos, llevando al límite a los de Ronaldo- y Serbia -que se clasificó de manera directa imponiéndose a Irlanda, Gales y Austria-. Bélgica cumplió su rol con Roberto Martínez como técnico y con firmeza -primeros con 9 victorias y un empate- y Modric, Eriksen, Salah, Zlatan Ibrahimovic -su regreso al combinado sueco es una realidad-, Keylor Navas, Chicharito Hernández o Achraf también estarán presentes, si no median lesiones.

No competirán en Rusia Estados Unidos, que ha sido víctima de un resbalón notorio en favor de Panamá y lo fue de forma muy polémica -con un escandaloso fallo arbitral- ni Países Bajos, vacía de contenido en el declinar de la generación de Sneijder, Van Persie y Robben. Finalmente, completan la lista de selecciones clasificadas la anfitriona, Japón, Corea del Sur, Nigeria, Senegal, Australia, Irán -en el grupo español junto a Marruecos-, Túnez y Arabia Saudí.

Por último, la esfera de las selecciones nacionales asiste a un repunte de la violencia ultra y hooligan. Con el pésimo precedente de la Eurocopa francesa de 2016, Putin tiene trabajo por delante para frenar la creciente escalada en número de las escaramuzas que enfrentan a aficionados radicales del Viejo Continente. Pero, además, las reiteradas y directas amenazas emitidas por el grupo terrorista Daesh hacia el Mundial ruso han puesto en alerta al país organizador del evento. No obstante, el internacional español Marc Barta fue el jugador peor parado del atentado que en abril de este año golpeó al autobús del Borussia Dortmund, horas antes de un partido de ámbito internacional.

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