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NEUROCIENCIA

Descubriendo el jymmin, la práctica que convierte tu ejercicio en música

Descubriendo el jymmin, la práctica que convierte tu ejercicio en música
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(Foto: IMP)
martes 20 de febrero de 2018, 18:38h
Los responsables del estudio aseguran que posee múltiples aplicaciones: desde terapias de rehabilitación a deportistas de élite.

A menudo el dolor aparece como un síntoma de algún tipo de enfermedad, ya sea física, como una lesión, o mental, como la depresión. Existen diversas formas de combatirlo: desde las más evidentes, como los medicamentos, a otras más sutiles, como la meditación, la acupuntura o el yoga. Pero en los últimos tiempos un nuevo método parece estar brillando por encima de todos los demás: el jymmin.

El jymmin combina dos actividades muy populares en nuestro tiempo: la música y la gimnasia. Pero lo hace de una forma muy particular. No se trata simplemente de escuchar música mientras se hace deporte, algo que siempre mejora nuestro rendimiento físico (y mental, si el estilo es el adecuado), como han demostrado numerosos estudios. Varios investigadores del Instituto Max Planck han ido un paso más allá: ¿Qué pasaría si fuésemos nosotros los que elaboramos la música con nuestro entrenamiento?

Para lograr esto los científicos modificaron máquinas que puedan encontrarse en cualquier gimnasio, como una 'multifunción', un aparato de abdominales o un 'stepper', para que emitieran notas musicales en función de los movimientos, del ritmo o de la intensidad del deportista. Gracias al software elaborado por el Max Planck y a un sistema de sensores, cada persona es capaz de crear un acompañamiento único para sus ejercicios. Esto conviertería al usuario en ¿el compositor? y a la máquina en ¿su instrumento?

"Hemos descubierto que el jymmin mejora el umbral del dolor. De media, los participantes fueron capaces de tolerar un 10 % más de dolor con solo diez minutos de ejercicio en nuestras máquinas, algunos incluso hasta el 50 %", comenta Thomas Fritz, director del grupo de investigación Music Evoked Brain Plasticity en MPI CBS. Pero lo más llamativo es que jymmin supera en resultados al ejercicio tradicional. Para probar esto, los investigadores hicieron sumergir los brazos de varios voluntarios en agua helada y cronometraron su resistencia. Curiosamente, quienes habían practicado jymmin lograron aguantar de media cinco segundos más que los que habían realizado ejercicios convencionales.

El equipo responsable del trabajo cree que la razón detrás de esta punta de rendimiento puede estar en las endorfinas, una sustancia narcótica que nuestro encéfalo segrega en reacción a ciertas situaciones, como el dolor, el orgasmo, la ingesta de alimentos picantes o de chocolate. Como es bien conocido, durante el ejercicio físico, el cuerpo es sometido a ciertas cotas de esfuerzo, muy variables en función del nivel o la intensidad, pero en todas ellas parece producirse una mayor o menor liberación de endorfinas.

Existen múltiples aplicaciones para el jymmin. Podría emplearse como terapia en el alivio de dolor crónico o agudo, lo que incluiría programas de rehabilitación de personas que han sufrido accidentes. Pero también podría servir a los atletas que compiten al más alto nivel "para dar un poco más". Varios estudios preliminares con algunos nadadores de élite de Corea del Sur determinaron que quienes calentaron practicando jymmin eran más rápidos que aquellos que entrenaron de forma tradicional. Además, los responsables del estudio están convencidos de que esta prometedora práctica sirve también para "mejorar el estado de ánimo y la motivación" de quien la realiza.

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