El Museo Mauritshuis de La Haya va a someter a estudio a La joven de la perla, de Vermeer, a través del uso de tecnologías como rayos X fluorescentes, infrarrojos, tomografía de coherencia óptima y microscopios digitales.
El objetivo es escanear "milímetro a milímetro" el retrato fechado en 1665 para saber más sobre las técnicas y materiales empleados. Está previsto que el análisis del óleo se lleve a cabo hasta el 11 de marzo gracias a un trabajo multidisciplinar de investigaciones internacionales, quienes realizarán un examen cuidadoso de la pintura, que podrá ser contemplado por los visitantes del museo.
Al no haber sido conservados dibujos preparatorios de Vermeer, este estudio permitirá conocer más sobre su proceso de trabajo.
La joven de la perla es una de las escasas pinturas atribuidas a Vermeer, artista del que se conocen apenas 35 obras, entre ellas La lechera o La hilandera, que tanto influyó en Salvador Dalí. Si bien, su obra no gozó de interés hasta que en el siglo XIX fue reivindicada por los pintores románticos, quienes lo equipararon a sus contemporáneos Rembrandt o Frans Hals.
Hoy el pintor holandés es una referencia por su tratamiento de la luz, el color y su manejo de las escenas de interiores domésticos.