La más polémica reafirma la declaración de independencia.
La Mesa del Parlament ha avalado la admisión a trámite de las enmiendas de la CUP pese a la advertencia legal expresada por los letrados y las protestas de Ciudadanos, el PSC y el PPC.
Finalmente, la Mesa ha rechazado las peticiones de reconsideración presentadas por Ciudadanos, el PSC y el PPC contra la admisión a trámite de las enmiendas de la CUP a una propuesta de resolución de JxCat, una de las cuales planteaba reafirmar la declaración unilateral de independencia aprobada el pasado 27 de octubre.
JxCat y la CUP han registrado este jueves una nueva versión de la propuesta de resolución sobre la "restitución de las instituciones catalanas", en la que se avala la legitimidad de Carles Puigdemont como candidato a ser reelegido president pero se evita reafirmar la declaración unilateral de independencia (DUI).
JxCat había presentado un texto que avalaba ERC pero que inicialmente rechazaba la CUP al considerarlo demasiado tímido, por lo que los anticapitalistas presentaron enmiendas, entre ellas una que planteaba "reafirmar" la declaración de independencia aprobada por el Parlament el pasado 27 de octubre, que amenazaba con comprometer judicialmente a los soberanistas.
La CUP ha aclarado en un mensaje en Twitter que la formación mantiene la enmienda, pero que es JxCat quien no la ha aceptado y, por tanto, no se llevará a votación.
La resolución mantiene el redactado original de JxCat en lo que se refiere a denunciar la "destitución ilegal e ilegítima" de Puigdemont y se proclama la voluntad y el compromiso de restaurar la institución de la presidencia de la Generalidad. Puigdemont, subraya el texto, "sigue contando con la mayoría parlamentaria suficiente" para poderle "ratificar la confianza como presidente", por lo que las fuerzas independentistas exigen que el Gobierno del Estado "cese las injerencias" sobre las instancias judiciales para impedir que se materialice la voluntad democrática "legítimamente expresada en el referéndum de autodeterminación de Cataluña del 1 de octubre".
Se apuesta por activar desde el Parlament "todos los instrumentos y procedimientos" para garantizar los "derechos civiles y políticos de todos" sus diputados y "restablecer todas las instituciones" catalanas, "comenzando por la presidencia" de la Generalidad.