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LA ACADEMIA ELIGIÓ LA FORMA DEL AGUA COMO MEJOR PELÍCULA DEL AÑO

Guillermo del Toro se corona en los Óscar más latinos

Guillermo del Toro se corona en los Óscar más latinos
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(Foto: Efe)
Javier Nuez
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javiernuezelimparciales/11/6/11/23
lunes 05 de marzo de 2018, 05:46h

El mexicano ganó los premios a mejor director y mejor película, la chilena Una mujer fantástica la mejor película en habla no inglesa y Coco la mejor película animada. Por Javier Nuez.

La 90ª edición de los Premios Óscar será recordada por la comunidad latinoamericana durante mucho tiempo. Guillermo del Toro, con el trabajo realizado en La forma del agua, premiada como mejor película, logró también la estatuilla a mejor director. La labor de los mexicanos en la dirección ha sido motivo de asombro para los académicos en los últimos años, ya que este es el cuarto Óscar con esa nacionalidad en las últimas cinco ediciones después de los logrados por Alfonso Cuarón en 2014 y el doblete de Alejandro González Iñárritu en 2015 y 2016.

La forma del agua partía con 13 nominaciones y acabó con 4 premios, sumando a los ya nombrados el de mejor banda sonora para Alexandre Desplat (segundo en su carrera tras El Gran Hotel Budapest) y el de mejor diseño de producción. De esta manera, el cuento adulto de Del Toro acabó como la cinta más premiada de una noche que no destacó por las sorpresas y sí por lo repartido de los galardones.

En el ámbito interpretativo, los que partían como grandes favoritos cumplieron los pronósticos: Frances McDormand ganó el de mejor actriz por su papel en Tres anuncios en las afueras, Gary Oldman el de mejor actor por su Churchill de El instante más oscuro mientras que Sam Rockwell por Tres anuncios en las afueras y Allison Janney por Yo, Tonya, hicieron lo propio en lo referente a los secundarios.

La alegría para la comunidad latinoamericana no quedó relegada sólo a México, que además de reivindicar el triunfo de sus realizadores al otro lado del muro gozó por partida doble con los dos Óscar para Coco a mejor película de animación (novena ocasión para el estudio Pixar) y mejor canción original con Remember me (creada por el matrimonio Kristen Anderson y Robert López, que también se llevó la estatuilla por el Let it go de Frozen). Una mujer fantástica, de Sebastián Leilo, logró el primer Óscar de la categoría de mejor película en habla no inglesa para Chile.

De todas las nominadas a mejor película, dos quedaron con el palmarés desierto: Los archivos del Pentágono, de Steven Spielberg (con la 21ª nominación para Meryl Streep en interpretación) y Lady Bird, de la debutante en la dirección Greta Gerwig. El otro primerizo detrás de las cámaras, Jordan Peele, se quedó con el mejor guión original para Déjame salir. En cuanto al guión adaptado, la gloria recayó para James Ivory al trasladar a libreto cinematográfico la novela de André Aciman Call me by your name. De esta manera, a sus 89 años de edad, Ivory se convierte en el ganador más veterano de un premio de la Academia (sin contar los honoríficos).

Dunkerque, de Christopher Nolan, recolectó tres premios técnicos: mejor edición de sonido, mejor mezcla de sonido y mejor montaje. El hilo invisible, la última obra en la que se podrá ver a Daniel Day-Lewis en pantalla según palabras del propio actor, logró el de mejor diseño de vestuario. El instante más oscuro, además del de Oldman, sumó también el de mejor maquillaje y peluquería por su labor de caracterización del Primer Ministro británico.

En el resto de categorías, cabe destacar la de mejor fotografía, donde Rachel Morrison (por Mudbound) tenía el honor de ser la primera mujer nominada en ese apartado en los 90 años de los premios. Además, se acabó haciendo justicia a uno de los grandes genios en esa labor. Roger Deakins (por Blade Runner 2049) subía por fin a recoger la figura dorada tras estar nominado en 14 ocasiones.

En cuanto a documentales, el triunfo de Icarus, que trata sobre el sistema de dopaje de estado en Rusia, dio a Netflix un Óscar que ha rondado los últimos cuatro años con las ocho nominaciones ha tenido -Strong Island estaba en la lista de esta edición-. Caras y lugares, de Agnes Varda, y Last Men in Aleppo, que partían con la vitola de favoritas, quedaron descartadas del palmarés.

Como anécdota queda tambén que, tras la noche de este domingo, una persona es sabedora de que al acudir a cualquiar acto por el mundo podrá ser presentado con la frase "El ganador de un Óscar y cinco anillos de la NBA...". La leyenda de los Lakers Kobe Bryant logró el premio a mejor corto de animación por Dear basketball, una pieza basada en la carta que publicó el jugador para anunciar su retirada del baloncesto y que ha sido trasladada a la pantalla por Glenn Keane y que contó nada menos que con John Williams a cargo de la banda sonora.

Consulte aquí todos los ganadores de la 90ª edición de los Premios Óscar.

La polémica y la reivindicación, encorsetada por la organización

Tras su labor en la anterior edición, donde se encontró teniendo que capear el "momento sobre" con Beatty y Dunaway en la entrega de mejor película (honor del que volvieron a disponer este año), Jimmy Kimmel repitió como presentador de la gala. Un hecho que no se veía desde el doblete de Billy Crystal en el 97 y 98. En esta ocasión, el movimiento #Metoo, con los casos de acoso sexual que involucran a diversos tótems de la industria como Harvey Weinstein, aparentaba ser la mecha para que fuera una noche reivindicativa. Sin embargo, Kimmel encauzó sus intervenciones "centrándonos en lo positivo", como avisó en su monólogo inicial, con bromas ligeras y un humor blanco, buscando un tono aséptico.

La Academia siempre ha destacado por se comedida y este año ha estado muy encima del guión de los presentadores de premios. Centrándose en honrar a mitos vivientes como Rita Moreno (West Side Story) o Eva Marie Saint (La ley del silencio, Con la muerte en los talones) y con videomontajes que quitaban el hipo, corrió un tupido velo sobre cualquier posible salida de tono.

La diversidad en los presentadores, cambiando el tradicional orden de ganadores del año anterior entregando el galardón de este -evitando así la presencia de ensombrecidos por la polémica como Casey Affleck- y dando la oportunidad a Daniela Vega (protagonista de Una mujer fantástica) de ser la primera transexual en presentar en unos Óscar, buscaba evitar cualquier crítica desde fuera. Salma Hayek,, Ashley Judd y Annabelle Sciorra, que reconocieron ser víctimas de Weinstein, salieron al escenario para dar a conocer las iniciativas desarrolladas por el movimiento #Metoo. Además, en el mismo segmento, dieron paso a un vídeo que hizo las veces de blanqueador para la organización. En la misma pieza se hizo un recopilatorio de todo tipo de reivindicaciones de minorías: feminismo, representación racial, transgéneros... todo en el mismo contenedor.

Hubo que esperar al penúltimo premio de la noche, el de mejor actriz, para que una mujer ajena a cualquier protocola pusiera al auditorio en pie. Frances McDormand aprovechó su discurso para pedir a todas las mujeres nominadas de la noche que se levantaran y exigieran a los directivos no que les ofrezcan proyectos en las fiestas de esta noche sino que solicitaran ser recibidas en los despachos y que primaran dos palabras "inclusion rider", en referencia a una cláusula que puede incluir un actor en su contrato con un estudio para exigir que haya diversidad en la contratación tanto del cásting como de los operarios de un rodaje si quieren contar con su participación.

Vea aquí las mejores imágenes de la alfombra roja.

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