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NOVELA

Joyce Carol Oates: Un libro de mártires americanos

domingo 18 de marzo de 2018, 19:32h
Joyce Carol Oates: Un libro de mártires americanos

Traducción de José Luis López Muñoz. Alfaguara, 2017. 824 páginas. 23,90 €. Libro electrónico: 12,99 €. Asuntos de gran calado, como el aborto o la pena de muerte, trata la autora norteamericana en una monumental y ambiciosa novela que retrata a dos familias opuestas en la compleja sociedad del país más poderoso. Por Adrián Sanmartín

Estados Unidos es el país donde quizá se aprecien con mayor intensidad los contrastes en un territorio tan amplio como diverso, poblado de ciudadanos igualmente diversos y en ocasiones tendentes a los extremos. Una situación a la que, sin duda, se le puede sacar literariamente mucho partido. Y máxime si lo hace una pluma inteligente como es la de Joyce Carol Oates (Lockport, Nueva York, 1938), una de las figuras imprescindibles no solo de las actuales letras norteamericanas sino de las mundiales.

Novelista, cuentista, ensayista, dramaturga, poeta y docente -es profesora de escritura creativa en la prestigiosa Universidad de Princeton-, no hay ningún género que la prolífica Joyce Carol Oates haya dejado de cultivar con solidez, aunque posiblemente sea en la narración donde su talento se despliega con especial brillantez. Sobre todo en una serie de novelas donde da cuenta de su condición de testigo privilegiado, y lúcido, de las contradicciones y complejidades de su país en una exploración que, naturalmente, trasciende ese ámbito específico para adentrarse en las contradicciones y complejidades del ser humano, sea cual sea su lugar de nacimiento o en el que habite.

Hay en Norteamérica una pugna por escribir la que se lleve el gato al agua en considerarse la “gran novela americana”, un concepto que no es de ahora -se acuñó en el siglo XIX-, pero que últimamente viene cobrando mayor relieve. Si aceptamos las etiquetas -no es este el ámbito para dilucidar su pertinencia o no-, está claro que Joyce Carol Oates se encuentra en la primera línea de esa carrera. Entre sus credenciales, se encuentran novelas que todos recordamos como Que fue de los Mulvaney; Una hermosa doncella, La hija del sepulturero; Hermano, mía, mi amor; Mujer de barro o Carthage, entre otras.

A ellos se suma Un libro de mártires americanos, una propuesta que puede consignarse entre las más ambiciosas de la autora neoyorquina. Y que nos llega a España de la mano de Alfaguara -donde ha aparecido una gran parte de su producción-, en una edición que tiene el acierto de poner en su cubierta -reparen en ella-, una ilustración inspirada en el pintor estadounidense Edward Hooper, el fascinante retratista de la soledad, la angustia, la incomunicación y el dolor que permea la nación más poderosa. Elementos todos que se hallan en la cosmovisión de Joyce Carol Oates, y en los que nos sumerge de manera potente.

Y potente es Un libro de mártires americanos, monumental novela que abarca la trayectoria de dos familias norteamericanas opuestas, los Dunphy y los Voorhees, marcadas por el padre de cada una de ellas que condiciona el destino de sus miembros, en especial el de alguna de las hijas de Luther Dunphy y Augustus Voorhees. El primero, Luther Dunphy, es un fanático religioso que ha encontrado sentido a su vida en una lucha sin cuartel contra el aborto y contra los médicos que lo apoyan y realizan. Dunphy se ve como un elegido de Dios -un Dios, claro está, según él lo interpreta, un Dios violento y sanguinario-, para librar ese combate, en el que nada está prohibido: “El Señor me dio la orden. En todo lo acontecido no vaciló su mano […] El Señor ejecutó mis movimientos tan deprisa que los ojos del enemigo ni siquiera tuvieron tiempo de reflejar miedo o alarma […] ¡Dios guía mi mano! Dios no permitirá que fracase”, confiesa Dunphy al inicio de la novela. Un comienzo que es el asesinato en Ohio del médico abortista Augustus Voorhees por parte de Luther Dunphy. Verdugo y víctima, pues, aunque esta a ojos de su asesino es el mayor verdugo que existe.

La muerte de Augustus Voorhees y la entrada en prisión de Luther Dunphy conmociona a las dos familias y las arrastra a una espiral no precisamente halagüeña, de la que, de diferente manera, trataran de salir Dawn Dunphy y Naomi Voorhees, hijas, respectivamente, de asesino y asesinado. Dawn elige, evidentemente no por azar, ser boxeadora y llega a alcanzar un considerable éxito en el ring -recordemos el interesante ensayo de Joyce Carol Oates Del boxeo, del que hay edición en español en Punto de Lectura. Por su parte, Naomi opta por el trabajo de documentalista, llevada por una obsesión por el pasado y lo sucedido a su padre, que no deja de tener un punto de neurosis. Ambas, finalmente, se encontraran y verán frente a frente en un desenlace que amortigua la dureza de Un libro de mártires americanos -que pone encima de la mesa cuestiones de enorme calado: el aborto, la pena de muerte, la violencia-, y que quizá abre un cierto resquicio esperanzado ante la irracionalidad que por desgracia atrapa muchas veces a los hombres y las mujeres.

El punto de vista narrativo lo forma un caleidoscopio de voces en una novela donde Joyce Carol Oates, a sus ochenta años, proporciona una nueva muestra de su condición de excelsa escritora, que le ha valido el National Book Award, el PEN/Malamud Award, o la National Humanities Medal, entre otros galardones, a los que puede que pronto se una el Nobel, de cuyas quinielas nunca está ausente el nombre de Joyce Carol Oates.

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