www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

dos imputados

El Obispado de Cuenca, en los juzgados para recuperar unos libros

martes 15 de julio de 2008, 11:56h
El juzgado de primera instancia e instrucción número 4 de Cuenca ha admitido a trámite la demanda presentada por el Obispado conquense para recuperar centenares de libros, entre ellos una docena de incunables, que fueron sustraídos de la catedral y del seminario mayor de esta capital durante los últimos veinticinco años.

Según informaron fuentes judiciales, la demanda ha sido interpuesta por el Obispado conquense por la vía civil después de que el juzgado de primera instancia e instrucción número 2 de Cuenca haya archivado la causa penal que se había abierto contra las dos personas acusadas de estas sustracciones al haber fallecido los dos imputados.

En este sentido, las mismas fuentes han indicado que la instrucción llevará varios meses ya que los compradores que adquirieron los libros robados y después localizados están repartidos por toda España.

Según informó en su momento la Guardia Civil, los libros fueron recuperados en la denominada "Operación Cabriel", que permitió recuperar al menos 249 libros pertenecientes a los siglos XV al XVIII, entre los que se encuentran doce incunables que habían sido sustraídos durante veinticinco años del Seminario Conciliar San Julián de Cuenca y de la catedral conquense.

En el marco de la operación se procedió a la detención en Cuenca de una persona que había sido el depositario de los libros sustraídos en una sala de subastas de Madrid, a la que le constaban diversos antecedentes por hechos similares.

La operación se inició en julio de 2004, con el nombre de "Operación Bérgamo", cuando la Guardia Civil detectó que en una sala de subastas de Madrid estaban siendo subastados una serie de libros antiguos a los que se les había borrado el sello o marca identificativa de la biblioteca de procedencia.

Tras comprobar el origen de los libros e identificar al sospechoso se dio inicio a la "Operación Cabriel", con el objetivo de recuperar todos los libros sustraídos que se habían ido distribuyendo por toda la geografía española.

En este sentido, la Guardia Civil indicó que fruto de estas investigaciones y del estudio pormenorizado de los registros de clientes y depósitos de las salas de subastas, se fueron interviniendo diversas obras bibliográficas en un total de 31 provincias españolas, de la mayoría de las comunidades autónomas.

Hasta noviembre de 2005 se habían recuperado 249 ejemplares, de los cuales un centenar estaba en Madrid, 31 fueron localizados en la Comunidad Valenciana y veintisiete en Cataluña.

La mayoría de los ejemplares que fueron localizados estaban ya en poder de sus compradores, que los habían adquirido desconociendo la ilegalidad de su procedencia, según la Guardia Civil.