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WTA

El tenis femenino clama contra el presunto machismo de Roland Garros con Serena Williams

EL IMPARCIAL
viernes 25 de mayo de 2018, 02:14h
La jugadora estadounidense vuelve al Grand Slam de París fuera del estatus de cabeza de serie.

Para la WTA dar a luz a un bebé es como estar lesionada. Así lo contempla el reglamento que ha levantado una polémica formidable en la previa del arranque de Roland Garros. La protegonista de la historia que ha obligado a la organización del tenis fememino a repensar esa reglamentación es, ni más ni menos, que el mejor ser humano que jamás haya jugado a ese deporte, en palabras de Roger Federer, Se trata de Serena Williams.

La tres veces campeona de la Copa de los Mosqueteros (2002, 2013 y 2015) y número 1 indiscutible del tenis durante casi una década, volverá a las canchas en el Grand Slam francés, después de haber sido mamá y de haber participado en 2018 sólo en los torneos de Indian Wells y Miami. Sacrificó su comparecencia en los torneos de Madrid y Roma para entrenarse de cara a la reaparición en los grandes focos tras su maternidad. Y, después de acudir a la boda real británica que se celebró el pasado fin de semana, clamó ante lo que considera una injusticia.

El caso es que Serena se perdió todo 2017 para dar a luz y cuidar a su hija Alexis. La baja prolongada, sea la circunstancia que sea, según la WTA es concebida como una lesión. Por ello, al no poder defender todos los puntos que le habían mantenido en el Top-10, su ránking se ha desplomdado hasta el puesto número 453 del mundo que ocupa en la actualidad. Jugó y ganó el Abierto de Australia del pasado año estando embarazada, pero la concepción de su bebé en septiembre le negó la posibilidad de competir, y la inflexible regla del organismo le ha dejado caer al fondo del circuito.

La gestora del tenis fememino ha aplicado la normativa sin titubeos. Steve Simon, jefe del organismo, no ha dicho palabra alguna ante las críticas masivas que ha recibido por mantener esa consideración del embarazo como lesión. Lo único que matiza la penalización descrita, se tenga el puesto y la relevancia en el circuito que se tenga, es el permiso para acceder a los ocho torneos más importantes sin pasar por la fase previa. Pero no respeta el puesto que tenía la tenista cuando decidió ser madre. Y es jurisdicción del campeonato de turno reservarle un puesto como cabeza de serie a la jugadora en cuestión o no. Roland Garros le ha denegado tal condicicón a la ganadora de 23 Grand Slams.

Nombres como Kim Clijsters -ganadora de tres grandes después de ser madre- o Victoria Azarenka -ex número uno que lucha por volver a la élite- son ejemplos destacados de jugadoras importantes que también han sido víctimas de una reglamentación que obliga a las tenistas a elegir entre su carrera o su maternidad. "Esa norma está actualmente en proceso de revisión para 2019", es todo lo que ha argumentado en su defensa la WTA.

Con esa perspectiva en la que a Serena Williams no le fue concedida una de las 32 plazas de preclasificada, la incertidumbre se extendió a cada rincón de un sorteo en la que la estadounidense legendaria podía tocarle a cualquier favorita. Finalmente no se dio el caso y las jugadoras que pelearán hasta final de año por la cima del tenis femenino debutarán en la arcilla francesa ante oponente menos ilustres. Eso sí, muchas de las caras que representan el brillo de este deporte se han posicionado en favor de su colega.

Simona Halep, número 1 distanciada de sus perseguidoras, ha sido una de ellas. La rumana ha sido rotunda al destacar que "es normal dar a luz a un niño. Es normal tener una clasificación protegida. Es más que tenis. En mi opinión, es bueno proteger el ránking cuando alguien está dando a luz". Y Maria Sharapova, distante en el trato personal con la menor de las Williams, ha resultado la más vehemente en la protesta ante la actitud del torneo parisino.

"Me gustaría que cambiara esa regla. Regresar al circuito después de dar a luz, con el cambio físico que se experimenta, es increíble. El tenis a veces es egoísta. Estamos hablando de tener un niño, de algo que te cambia la vida. Así que Serena debería tener esa ayuda". Y Elina Svitolina, otra de las candidatas a todo, ha recalcado que "Serena era la número uno y se merecería ser cabeza de serie. Si dejas de jugar para ser madre y estás entre las ocho primeras, tendría que haber una clasificación protegida".

"Este año, de nuevo, la dirección del torneo establecerá la lista y las cabezas de serie sobre la base de la clasificación de la WTA. Consecuentemente (el sorteo), reflejará las clasificaciones mundiales de esta semana", advirtió la Federación Francesa de Tenis antes de que se publicara la decisión polémica. Y la jugadora sin parangón, que se ha dedicado a ejercer de madre primeriza y a atender sus compromisos publicitarios, ha respondido.

En una de las charlas en las que ha promocionado su documental Being Serena (estrenado en HBO), en las que ha confesado que "no hay forma de escapar del miedo: el temor de no volver a ser tan fuerte como era yo, el miedo de no ser la mejor madre y de no volver a ser la mejor jugadora de tenis del mundo", la Williams ha declarado lo siguiente: "Si vuelve a pasar, por lo menos que no haya que empezar desde el cuatrocientos y pico del mundo".

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