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TENIS

Roland Garros. Rafael Nadal, emocionado: "Habría jugado hasta con el brazo derecho"

EL IMPARCIAL
lunes 11 de junio de 2018, 00:07h
Actualizado el: 11 de junio de 2018, 08:56h
El jugador español no pudo evitar las lágrimas en la ceremonia de entrega del trofeo.

Rafael Nadal dio este domingo otra vuelta de tuerca a su pedigrí legendario. Arrasó a Dominic Thiem en la final de Roland Garros para hacerse con el undécimo título en la tierra batida francesa, una gesta que no tiene parangón y que le refuerza como número 1 de la ATP. Toda vez que la tensión por la competición se apagó, el balear analizó ante los medios de comunicación lo vivido. Incluso ese imprevisto anatómico en forma de calambre en la mano izquierda que hizo temer lo peor en la recta final.

"Era un calambre y tenía la esperanza de que se pudiera pasar. No me hubiera ido de la pista. Hubiese jugado hasta con el brazo derecho. Tenía dos sets de margen para que se pasase. Tenía dos sets de margen. Habría seguido de la manera que fuese", proclamó. Lo cierto es que ese entuerto por el que se le inmovilizó el dedo corazón de la mano izquierda en la tercera manga dejó helado al aficionado español. Y en esa altura, el zurdo gestionó sus emociones de manera sobresaliente.

Porque el plano mental y la ansiedad bien podría haber multiplicado los calambres y haber provocado que la final se le complicara si el austríaco lograba apuntarse ese tercer set. Pidió la asistencia médica un par de veces y tomó un antiinflamatorio y templó sus nervios para que la sensibilidad volviera. "No puedo mover la mano", dijo desde la pista hacia el graderío en el que se encontraba su cuerpo técnico y su tío, Toni Nadal. Finalmente, un puñado de juegos más tarde pudo cantar victoria.

El tenista de 32 años prosiguió su comparecencia aclarando que competirá hasta que el "cuerpo resista". No se plantea la fecha de la retirada hasta que el deporte le deje de hacer feliz. "El tenis es una parte importante de mi vida, pero no lo es todo, hay otras cosas que me hacen feliz", reflexionó para, a continuación, apuntar que "no estoy muy preocupado por el futuro". "Jugaré hasta que mi cuerpo resista y siga feliz", recalcó.

Y pasó a desgranar el peor momento que ha atravesado en el torneo. Un brete que sorprendentemente no aconteció en la final. Para localizarlo hay que viajar hasta los cuartos de final que disputó ante el argentino Diego Schwartzman, el único capaz de ganarle una set en todo el torneo. "Había perdido un set e iba un break abajo", recordó. Pero como el susto de esta jornada, aquel revés se deshizo por mor de la jerarquía de su juego.

Y, claro, llegados a este punto en el que ha defendido el puesto de mejor tenista del circuito, se le plantean nuevos horizontes. Uno de ellos alcanzar los 20 trofeos de Grand Slam, tres más de los que a partir de este domingo figuran en sus vitrinas particulares. "Claro que tengo la ambición, la pasión, pero no me vuelvo loco con lo que hagan otros". "Siempre habrá alguien con más dinero, con una casa mas grande, más (...) Si miras al de al lado puedes frustrarte, hay que ser feliz con lo que se tiene", sintetizó.

Por último, Nadal argumentó que tiene "una maravillosa carrera" y prometió seguir "luchando por cosas". "Hay que gente que trabaja más o como yo y no tiene la suerte que yo he tenido", opinó. Y no confirmó su participación en Wimbledon, pues la receta de su renacer es el estudio setectivo del calendario. "Haré lo que sea bueno para mi cuerpo. Tengo que ver cómo me siento en un par de días", puntualizó antes de despedirse destacando el valor de haber ganado otra vez la Copa de los Mosqueteros después de los "problemas" de lesiones que ha arrastrado -en el arranque de 2018 se retiró en el US Open y en Acapulco-.

Thiem, promesa del tenis con garantías de llegar a relevar a Nadal, Federer, Djokovic y compañía, también pasó por los micrófonos. Lo hizo para desglosas sus sensaciones: "Di todo lo que tenía y aún así he perdido. Creo que es por eso que ha ganado once títulos aquí. Definitivamente, es una de las cosas más grandes que alguien puede conseguir en el deporte". "Es algo muy excepcional y maravilloso. Es algo extraordinario", dijo sobre la undécima del español. Y aseguró que "mi gran objetivo es alcanzar otra y hacerlo mejor de lo que lo hice hoy".

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