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ÓPERA

La auténtica Lucia di Lammermoor, de Donizetti, en el Teatro Real

martes 19 de junio de 2018, 20:47h
El público del Teatro Real podrá disfrutar desde esta misma semana de la versión auténtica de Lucia di Lammermoor, la originalmente escrita por Domenico Gaetano Maria Donizetti, que, hasta el estreno de esta producción de la English National Opera en 2010, no se representaba desde el siglo XIX; la arrolladora y casi revolucionaria entrada de Giuseppe Verdi en el panorama operístico había obligado a los productores a practicar cortes en ésta y otras óperas anteriores a las del genio de Busseto para que siguieran contando con el favor del gran público.
  • Lucia di Lammermoor, de Donizetti, en el Teatro Real

    Lucia di Lammermoor, de Donizetti, en el Teatro Real

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Lucia di Lammermoor es una de las óperas principales del repertorio operístico internacional. Consiguió mantenerse -contrariamente a lo que pasó con otras de sus óperas hermanas- en primera fila del repertorio operístico hasta la Donizetti’s Renaissance en la década de 1950.

Según el director musical de la presente producción, el italiano Daniel Oren, la Lucia di Lammermoor que ahora se presenta en Madrid es una versión completamente fidedigna y attaccata al passato, que conserva así, senza tagliare (sin cortes), una fuerza dramática enorme: “Hay algo en Lucia di Lammermoor –comenta- que va mucho más allá del bel canto”. Para los no iniciados, el bel canto, en su sentido más estricto, se aplica básicamente la técnica vocal exigida por los compositores italianos Bellini y Donizetti en sus creaciones (línea larga de canto, respiraciones muy espaciadas, gran expresividad…), si bien, en su sentido más amplio, se suele considerar bel canto al canto operístico en general. Oren reconoce que es la primera vez que se siente tan satisfecho del resultado de una de sus direcciones.

El italiano señala que parte del éxito se debe a la utilización en esta producción del instrumento conocido como armónica de cristal, ya concebido para Lucia di Lammermoor por Donizetti, pero que no se utilizaba por no tener la suficiente presencia acústica para una sala de teatro y era sustituida por una flauta. La armónica de cristal hace, según Oren, que aquellos pasajes en los que este instrumento interviene solo junto con la soprano que interpreta a Lucia, sean auténticos duetti. El Imparcial pudo asistir a una demostración de cómo suena este poco conocido instrumento por parte de uno de sus instrumentistas titulares durante la rueda de prensa en el Teatro Real para la presentación de esta producción. Concretamente, el que sonará en esta producción ha sido adaptado convenientemente a la acústica que requiere una producción de ópera, tiene un sonido misterioso y sicodélico que combina a la perfección con el argumento de la locura de Lucia, aparte de poseer, en efecto, una extraordinaria textura de instrumento solista en el sentido apuntado por Oren.

En opinión del director de escena, David Alden, se trataba de recuperar el ambiente de la Inglaterra decimonónica de la reina Victoria. Investigando varios posibles escenarios en Reino Unido para servirle de inspiración, encontró una gran casona, más bien un pequeño palacio, que había pertenecido al Dr. Langdon Down, conocido por atribuírsele el descubrimiento del síndrome del mismo nombre y que, al parecer, había utilizado su morada como hospital de rehabilitación para personas con dicha dolencia, representando en la misma obras de teatro y realizando una serie de actividades lúdico-artísticas que él consideraba positivas para la mejora de sus pacientes. La asociación de este pasado de la casa a la locura de Lucia, protagonista de la ópera de Donizetti, en especial su valor de centro terapéutico a través de la música, convenció a Alden para escogerlo como punto de inspiración de su puesta en escena.

Lisette Oropesa y Venera Gimadieva, que interpretan el papel de Lucía de Lammermoor, coinciden en que el drama de la protagonista de la ópera es un auténtico thriller del siglo XIX: Lucía es obligada por su hermano a casarse contra su voluntad con un noble adinerado para salvar el patrimonio de ambos; pero ella, que inicialmente es una ingenua muchacha, madura lo suficiente para oponerse abiertamente a la boda. Aún así, al ser el hermano el patriarca de la familia, muertos los padres de ambos, Lucía finalmente tiene que casarse, pero enloquece, porque, en realidad, ama a su novio, Enrico, con quien ya se había intercambiado anillos. El papel de Lucía de Lammermoor – dicen ambas sopranos- requiere más que una buena coloratura: precisa de un extraordinario dramatismo que no se consigue solo con una buena técnica vocal.

Una de las características que esta versión de la ópera de Donizetti, la íntegra, pone de manifiesto, es que no es una ópera para una soprano protagonista, sino también para un tenor, protagonista en la misma medida. Para Arthur Rucinski, intérprete de lord Enrico Ashton, prometido de Lucia, la partitura de Donizetti está plagada de detalladas instrucciones para el tenor, de modo que el papel está a medio camino entre el bel canto y la proeza operística. Coincide con él Simone Piazzola, para quien, el papel del tenor Enrico es extenuante, dado que, después de estar “hora y media cantando puro bel canto, aún queda, en el último acto, el toro miura.”

Daniel Oren añade que en esta producción se ha cuidado la calidad de los cantantes de todos y cada uno de los papeles, lo que no suele ocurrir en muchas producciones. Por ejemplo, el aria de los esponsales, a cargo del intérprete del personaje de lord Arthur Bucklaw, que en Madrid corre a cargo del tenor Yije Shi, es una de las más difíciles de la ópera, pese a que apenas dura minuto y medio. De no resolverse satisfactoriamente esta intervención –reconoce Joan Matabosh, Director Artístico del Teatro Real-, la producción puede irse al traste.

Los datos apuntados son solo algunos de los más sobresalientes de la inmortal ópera de Donizetti, pero suficientes para esperar con ilusión el estreno de esta producción que promete dejar huella en los anales del Teatro Real.

Lucia di Lammermoor

- Coincidiendo con la Semana de la Ópera (2 – 7 julio), Lucia di Lammermoor se retransmitirá, a las 21:30 horas en pantallas instaladas en lugares púbicos de toda España. El sábado, 7 de julio, se retransmitirá también en Facebook Live, Palco Digital y Opera Vision.
- Lucia di Lammermoor – Gaetano Donizetti (1797-1848), Teatro Real (22 de junio al 13 de julio)
- Cantantes principales:
  • Primer reparto (22, 23, 25, 26, 28, 29 de junio, 1 de julio): Lisette Oropesa (Lucia), Javier Camarena (Sir Edgardo di Ravenswood), Arthur Rucinski (Lord Enrico Ashton), Roberto Tagliavini (Raimondo Bidebent).
  • Segundo reparto (23, 26, 29 de junio, 2, 5, 8, 11 de julio): Venera Gimadieva (Lucia), Ismael Jordi (sir Edgardo di Ravenswood), Simone Piazzola (Lord Enrico Ashton), Marko Mimica (Raimondo Bidebent). Yijie ShI (Arthur Buchlaw)
  • Armónica de cristal: Sascha Reckert (22, 23, 25, 26, 28, 29 de junio, 1 de julio) Philipp Marguerre (2, 4, 5, 7, 8, 10, 11, 13 de julio)
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