La organización no deja de crecer y ampliar su oferta formativa y laboral.
Detrás del obrador de golosinas de la Fundación A LA PAR se esconde una inmensa labor para insertar en la sociedad a personas con discapacidad intelectual. La manipulación y confección de increíbles tartas de chuches, brochetas y piñatas son sencillamente un eslabón más de la Fundación. En realidad, las chuches son lo de menos pero aportan a la organización ese dulzor que siempre alegra la vida.
La Fundación A LA PAR nace en 1948 por iniciativa de Carmen Pardo-Valcarce e inicialmente se constituye para ayudar a los hijos sanos de enfermos de lepra. Una vez erradicada la enfermedad, sus sucesoras, primero su hija y luego su nieta, continúan con la labor social enfocando la Fundación a ayudar a las personas con discapacidad intelectual. En la actualidad es Almudena Martorell, bisnieta de la fundadora la que preside la Fundación A LA PAR y es un gran ejemplo de superación y lucha por mejorar la Fundación para beneficiar la participación social de las personas con discapacidad intelectual.

La Fundación A LA PAR ofrece muchísimas posibilidades a las personas con discapacidad intelectual y no deja de crecer y ampliar su oferta formativa y laboral. Se gestiona con una mentalidad abierta a nuevos proyectos y las personas que allí trabajan, tengan o no discapacidad intelectual (de los casi 300 empleados que conforman la plantilla casi un tercio tienen discapacidad intelectual), son un ejemplo a seguir. En esta organización se cuida el más mínimo detalle en los diversos proyectos de Empleo Protegido: filatelia, pintura, floristería, imprenta, carpintería, manualidades, obrador de golosinas, lavado de coches, huerta… Todo funciona a la perfección y los productos que realizan se pueden personalizar. Invitaciones de boda, recordatorios de primera comunión, muebles, decoración, sobres forrados a mano… la oferta es inmensa y no conocen la palabra 'no'. En la Fundación, si pides algo te lo elaboran a tu gusto y lo mejor de todo es que siempre lo hacen con una gran sonrisa. Por este motivo, no se trata sólo de colaborar con una buena causa, se trata de poder adquirir productos que necesitamos de la mejor calidad, realizados artesanalmente y además poner nuestro granito de arena para contribuir con este bonito proyecto.
Además ofrece numerosos servicios. Algunos de ellos son: Colegio de Educación Especial A LA PAR Niño Jesús del Remedio, Centro de Día DIEM, Oficina de Empleo, Programa de vida independiente, Club deportivo, Centro de investigación, Unidad de Atención a Víctimas con Discapacidad Intelectual… Con todo ello la Fundación pretende avanzar y luchar para que las personas con discapacidad intelectual puedan tener los apoyos necesarios para superarse y seguir creciendo, y puedan sentirse personas útiles y de pleno derecho, a las que nada les para.

La ubicación, en Montecarmelo, cerca de la localidad madrileña de Mirasierra es un entorno privilegiado y colorido que también ofrece campamentos de verano y actividades lúdicas en las que niños con y sin discapacidad intelectual aprenden los unos de los otros y demuestran desde su infancia que somos todos iguales.
La Fundación A LA PAR es una gran familia que ya ha cumplido 70 años y su lema "Con el Futuro muy presente" augura que cumplirá muchos más.