www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

NOVELA

Patrick Modiano: Recuerdos durmientes

domingo 01 de julio de 2018, 19:42h
Patrick Modiano: Recuerdos durmientes

Traducción de María Teresa Gallego Urrutia. Anagrama, Barcelona, 2018. 104 páginas. 15, 90 €. Libro electrónico: 9,99 €. Se publica la primera novela escrita por el escritor francés, tras recibir el Premio Nobel. En ella, Modiano es leal a sus señas de identidad en una magnífica narración donde evoca tiempos pasados en el París de los años sesenta.

Por Adrián Sanmartín

“París para mí está sembrado de fantasmas, tantos como estaciones de metro con sus puntos luminosos cuando a veces apretaba los botones del plano eléctrico de transbordos”, confiesa el protagonista y voz narradora de Recuerdos durmientes, la última novela de Patrick Modiano (Boulogne-Billancourt, 1945), la primera que publica después de la concesión del Premio Nobel de Literatura en 2014. Será precisamente a algunos de esos fantasmas (“regresan a la superficie, como ahogados, al volver la esquina de una calle a determinadas horas del día”), a los que evocará en este breve pero espléndido relato que podríamos considerar una suerte de Modiano quintaesenciado, donde el escritor galo se mantiene leal a sus señas de identidad, desplegadas en una obra que ejerce una gran fascinación, plena de sutileza y brillantez. Modiano camina siempre en la cuerda floja del recuerdo, pues como bien apuntó el jurado del Nobel, es un maestro del “arte de la memoria con la que ha evocado los más inasibles destinos humanos y descubierto el mundo de la ocupación”, calificándole como “el Proust de nuestro tiempo”. Modiano va Más allá del olvido, como reza el título de una de sus novelas.

Los recuerdos parecen muchas veces dormidos, pero Modiano se propone despertarlos. En este caso, centrados en sus sucesivos encuentros con seis mujeres, Mireille Ourousov, Geneviéve Dallarme, Madeleine Péraud, Madame Hubersen y una de la que dice no atreverse a decir su nombre. Algunas ya son conocidas, pues deambulan por otros libros modianescos. El narrador es un hombre maduro que vuelve su mirada cincuenta años atrás y esos encuentros le permiten verse a sí mismo como ese joven que fue. Un joven desatendido por sus padres, quienes le llevan a internados, de los que en alguna ocasión se escapaba: “En esa época de mi vida y desde la edad de once años desempeñaron un papel importante las fugas. Fugas de los internados, fuga de París en un tren nocturno el día en que tenía que presentarme en el cuartel de Reuilly para el servicio militar, citas a las que no acudía”.

Y añade: “Ahora siento remordimientos. Aunque no se me dé muy bien la introspección, me gustaría entender por qué la fuga era, como quien dice, mi forma de vida”. Quizá por esas huidas, vuelve al pasado para intentar comprender y comprenderse. Esas mujeres de una forma u otra le marcaron, aunque su relación con ellas no se presenta de manera trascendental, sino a través de episodios aparentemente banales, pero que, en el fondo, encierran el misterio de la cotidianidad.

Como en otras ocasiones, Modiano nos sumerge en el París de los años sesenta, también reflejado con un cierto aire fantasmagórico, y aparece como un flâneur, un paseante que vagabundea por la ciudad, tratando de “ordenar los recuerdos. Cada uno es la pieza de un puzle, pero faltan muchos, así que la mayoría se quedan aislados”. Y, también como suele ser habitual, juega con un poso autobiográfico en una mezcla de realidad y ficción, porque puede que sean lo mismo. Como puede ser que siempre estemos en El eterno retorno de lo mismo, el libro que compra el joven paseante por ese título que, nos dirá, tanto le llamó la atención.

Junto a la publicación en Anagrama de esta joya modianesca, la editorial barcelonesa que cuenta en su catálogo con casi la práctica totalidad de la obra del autor francés -por cierto, estupendo el ensayo de Fernando Castillo, París-Modiano (Fórcola)-, pone al alcance de los lectores españoles su obra teatral Nuestros comienzos en la vida, que es más que una mera curiosidad para ver a un Modiano en un género que no cultiva demasiado, y recupera Lacombe Lucien, el guion que escribió junto a Louis Malle, llevado al cine por este en una película de título homónimo, y que plantea el turbio e inquietante asunto, tan querido por Modiano, del colaboracionismo en los momentos de la ocupación nazi en Francia. Modiano, pues, por partida triple.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (7)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.