Ha sido condenada a cinco años de cárcel y seis sin ver a sus hijos.
Juana Rivas ha sido condenada a cinco años de cárcel por dos delitos de sustracción de menores y a seis años de inhabilitación para ejercer la patria potestad de sus dos hijos, así como a indemnizar al padre, el italiano Francesco Arcuri, con 30.000 euros y al pago de las costas.
La sentencia dictada por el Juzgado de lo Penal 1 de Granada ha condenado, a la que ha tenido acceso Efe y contra la que cabe recurso de apelación ante la Audiencia de Granada, condena a Rivas como autora de dos delitos de sustracción de menores a dos años y medio de prisión por cada uno de ellos.
"Yo voy a seguir luchando, no lo olvidéis", ha manifestado brevemente Rivas, en respuesta a los periodistas esta vecina de Maracena (Granada), que ha dicho que se encuentra "bien" y que "esto es más de lo mismo". A las puertas de su casa y mientras subía a un vehículo, Rivas ha confirmado que recurrirá la sentencia del Juzgado de lo Penal 1 de Granada y ha añadido: "Lo vamos a conseguir. Es un pasito más para conseguirlo".
Mientras el abogado de Juana Rivas, José Estanislao López, ha anunciado que recurrirá la condena porque no puede compartir el argumento "pobre" de que no se juzgaba un caso de maltrato, el letrado de Francesco Arcuri, Enrique Fabián Zambrano, ha expresado su satisfacción. Ha recordado que se trata de una más de las resoluciones que, a lo largo de todo el proceso, han dado la razón a su cliente.
"Todo responde a un fracaso del sistema judicial", ha defendido el abogado de Rivas
Rivas se enfrentaba a una petición de la Fiscalía de cinco años de cárcel por dos delitos de sustracción de menores y otro de desobediencia al haber permanecido en el verano de 2017 un mes en paradero desconocido con sus dos hijos para no entregarlos como ordenaba una sentencia firme al padre, al que ella había denunciado por maltrato.
La sentencia está fechada el 18 de julio, día en el que se celebró el juicio contra Juana Rivas, que alegó que se fue en mayo de 2016 con sus dos hijos de la isla de Carloforte (Italia) porque "no quería vivir más" bajo "las torturas" de su expareja y que, ya en España, no le entregó a los niños, pese a conocer las resoluciones judiciales que le obligaban a ello, porque estaban "escapando del maltrato" y quería protegerlos.
Protesta en Madrid contra la sentencia
Decenas de personas se han concentrado frente al Ministerio de Justicia para protestar contra la sentencia que condena a Juana Rivas.
"Vergüenza", "Juana somos todas" y "fuera machistas de los juzgados" han sido algunas de las consignas que han coreado los concentrados, que se han dado cita a través de la redes sociales.