www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

RELATOS

J. M. Coetzee: Siete cuentos morales

domingo 29 de julio de 2018, 18:17h
J. M. Coetzee: Siete cuentos morales

Traducción de Elena Marengo. Literatura Random House / El Hilo de Ariadna. Barcelona, 2018. 128 páginas. 15,10 €. En su último libro, el Premio Nobel de Literatura, recupera a su singular heterónimo femenino, Elizabeth Costello, en siete relatos en torno a asuntos como la vejez, la infidelidad o los derechos de los animales. Brillantez y un punto de provocación. Por Ángela Pérez

Siete cuentos morales es el libro más “español” de John Maxwell Coetzee (Ciudad del Cabo, 1940), el escritor sudafricano que en 2003 se alzó con el Premio Nobel de Literatura. El autor de títulos como, entre otros, las novelas Esperando a los bárbaros, Vida y época de Michael K., y Desgracia -quizá una de las más brillantes, llevada al cine por Steve Jacobs-, o los ensayos Contra la censura y Mecanismos internos, decidió que su último libro apareciera primero en traducción española en primicia mundial, y vino a nuestro país a presentarlo, lo que hizo en un abarrotado Espacio Fundación Telefónica de Madrid -después inició una gira por otras ciudades-, en un acto en el que conversó con la editora argentina Soledad Constantini, cuyo sello, El Hilo de Ariadna, ha coeditado, junto a Literatura Random House Siete cuentos morales.

Por otro lado, nos encontramos a la protagonista de estos relatos, la anciana escritora Elizabeth Costello, ubicada en una aldea española, donde habita ayudada por Pablo, una suerte de “tonto del pueblo”, rodeada de gatos -¿guiño a Patricia Highsmith y su pasión gatuna?-, y a donde con disgusto van a visitarla sus hijos para convencerla de que se vaya a una residencia: “Le resulta difícil aceptar que, para tener una conversación común aunque necesaria con la madre, tenga que hacer todo ese viaje hasta el lugar donde vive, una oscura aldea de la meseta castellana donde él siente frío todo el tiempo […] ¿Por qué razón, ya en el crepúsculo de su vida, no puede la madre instalarse cómodamente en algún lugar civilizado?”

Pero, como era de esperar, los requerimientos de sus vástagos, incluidas negras premoniciones (“Ya tuviste un accidente grave y todavía estás sufriendo las consecuencias. Tu estado general no va a mejorar. Por el contrario, lo más probable es que empeore. ¿Te imaginas lo que sería quedar postrada en esta aldea dejada de la mano de Dios contando solo con Pablo para atenderte?”) no son seguidos por Costello, un personaje singular, que el escritor sudafricano ha convertido en su heterónimo femenino:“Nunca -apunta su creador- he tenido control sobre ella. No es una mujer a la que se pueda considerar simpática. Es arrogante, dominante, intolerante y es escéptica frente a la racionalidad humana”.

A finales del pasado siglo, Coetzee pronunció varias conferencias en la Universidad de Princeton. En ellas, habló en nombre de una escritora australiana, Elizabeth Costello, gran defensora de los animales. Pero Costello era una invención, que se quedó desde ese momento en la obra de Coetzee. Así, aparece en La vida de los animales, en Elizabeth Costello y en Hombre lento. Y ahora en Siete cuentos morales, volumen sobre el que su autor ha dicho: “Los llamo Siete cuentos morales porque giran en torno a cuestiones morales que considero importantes. ¿Qué deberes tienen los adultos con su padre o madre, particularmente cuando es, a sus ojos, difícil o irracional?”.

En efecto, los siete textos, un número elegido no por azar -recuérdese su simbología relacionada con la conciencia y el análisis psíquico-, abordan asuntos, entre otros, en torno al sexo, el amor y la infidelidad (“Una historia”), la vejez (“Vanidad” ,“Una mujer que envejece”) y la ecología y los derechos de los animales (“Matadero de cristal”).

Elizabeth Costello, quizá aquí más radical y huraña, moralista a ultranza, nos pone frente a numerosas cuestiones de la sociedad líquida. La última obra de Coetzee es de una intensidad dolorosa. Bien ha señalado la escritora estadounidense afincada en Argentina Anna Kazumi Stahl que estamos ante “un libro urgente; provoca e inquieta, como debe hacer la literatura. Nos despierta a nosotros mismos en nuestro hoy, y ofrece un escenario de pensamiento posible para que lo inmoral no nos seduzca y obnubile”.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (5)    No(0)

+
0 comentarios