El español cayó en la final ante el sorprendente joven italiano Matteo Berrettini.
Roberto Bautista no pudo conquistar este domingo el tercer título de esta temporada. Se le escapó al español la final del torneo de Gstaad ante Matteo Berrettini, un italiano que nunca había competido en una pelea por un trofeo de la ATP y que venció por un trabajado e igualado 7-6 (9) y 6-4. El transalpino, de 22 años de edad y que viaja en el número 84 del ránking de tenistas masculinos del mundo, confirmó la sorpresa que separó al castellonense de sumar otra muesca a su currículo.
Venía de ganar en los torneos de Dubai y Auckland, pero en el campeonato helvético se le atragantaría el plano mental. No obstante, comenzó a perder el partido al desaprovechar la ocasión de apuntrs el primer set y encarrilar el duelo, presionando a su inexperto oponente. El caso es que gozó de dos puntos para adjudicarse esa manga inicial en el tie-break, pero las dejó pasar. Tras una exhibición mutua en la defensa del servicio, con 6-5 y saque cometió una segunda falta y sufrió un saque directo.
Berrettini, que sobrevivió in extremis a ese brete, salió fortalecido y su convicción se dispararía en el segundo set. Así, amontonaría al final de la cita hasta 17 aces. Una cifra que multiplicaría las opciones de éxito del romano y redujo las del representante nacional. Bautista no conseguiría ni un break y, por el contrario, cedería el suyo en el juego postero. Con un 40-15 favorable que se traduciría en la rotura de servicio definitiva para entregar al transalpino la cima de su trayectoria.
Leonardo Mayer cede su trono en Hamburgo
Por otro lado, el georgiano Nikoloz Basilashvili corrobó el carácter sorprendente de esta jornada dominical en el tenis. Lo hizo batiendo a Leonardo Mayer en la final del torneo de Hamburgo. En esa pista había triunfado el tenista argentino en las ediciones de 2014 y de 2017, pero esta vez no pudo hacerse fuerte en su campeonato fetiche y dobló la mano ante un rival que gestionó mejor los vaivenes de un partido tenso y comprimido.
El marcador final (6-4, 0-6 y 7-5) es buen testimonio de lo desarrollado. Mayer reaccionaría con orgullo en la segunda manga con un respingo inmaculado y pleno de seguridad, mas, a continuación, Basilashvili respondió con firme al examen psicológico que se le planteaba. No saldría del partido y con 5-5 arrancó un break que le condujo al primer título de su carrera. Después de dos horas y 14 minutos de esfuerzo que consumaron la decepción del latinoamericano.