TRIBUNA
Ciento y un días
sábado 08 de septiembre de 2018, 19:55h
La diferencia entre las críticas a Trump y Sánchez son abismales, o sea la diferencia entre la democracia española y la norteamericana resulta escandalosa. Trump es vituperado y Sánchez ensalzado. Trump puede contar con un escándalo más. Un alto cargo de su administración escribió un artículo en The New York Times donde declara que dentro de la administración del presidente hay “una resistencia silenciosa” que hace frente a las medidas del presidente si éstas van en contra de las instituciones democráticas. “Es una resistencia silenciosa dentro de la administración de las personas que eligen su país antes que nada. Mas la diferencia real será posible si los ciudadanos de a pie se levantan sobre la política, rechazando las diferencias partidistas y resueltos a cambiar los lemas a favor de un solo: los americanos”. Esta es la frase final del anónimo artículo. Aunque el debate siga abierto sobre quién, por qué y para qué lo ha redactado, lo importante es la intención de cambiar los ánimos frente al presidente supuestamente estrambótico e “inestable”.
Contrastan los continuos y feroces ataques a Trump con la plácida “gobernabilidad” de Sánchez en España. Aquí en España parece que nadie protesta a pesar del extraño modo de llegar al poder Sánchez, una moción de censura para convocar elecciones, de las que ya se ha olvidado… Todos son mentiras sobre mentiras de los socialistas, pero aquí no pasa nada. Pero han pasado ya cien días de la presidencia de Sánchez, gracias a los revolucionarios podemitas y separatistas-racistas, y se oculta lo evidente. Ya hemos perdido cuenta de los decretos leyes extraordinarios, casi al margen de los procedimientos parlamentarios, se burlan de las instituciones democráticas, se miente sobre la fecha de las elecciones, que se convocarán algún día cuando la coyuntura sea más favorable al partido de Sánchez. Los medios de comunicación ahora están más limpios que nunca de los elementos indeseables, ¿quién podrían oponerse a la propaganda impía y torpe que están realizando durante los informativos y otros programas de RTVE? Además, la mayoría de los medios de comunicación tragan con todos estos engaños. Parece que el bienestar a partir de ahora va a ser, como en la antigua URSS, repartido por el Estado en subvenciones y “bonos” para su gente, por lo cual podemos olvidarnos de toda prosperidad que pudiera alcanzarse gracias a nuestro talento o habilidades. La excelencia ha muerto.
Estos ciento y un días de Sánchez en el poder se resumen fácilmente: propaganda, propaganda y propaganda. Y no le va mal, según las encuestas. ¿Dónde está la “resistencia silenciosa”? Mejor dicho, ¿dónde existe alguna resistencia digna de este nombre? Escasa y nula.En fin, entre los ataques continuos y despiadados a Trump y la aceptación propagandística y tramposa de Sánchez debería haber una posición intermedia. Creo que pido un imposible. Por desgracia, la “política” hoy se reduce a las consignas totalitarias de “agitación y propaganda”.