Entre 18 y 20 pilotos competirán con el mismo monoplaza desde la primavera de 2019.
Este miércoles se ha hecho público de manera oficial un nuevo campeonato en el mundo del motor: las W Series. Una competición en la que sólo serán mujeres las que estén al frente de los monoplazas (una versión similar a los de la F3) y que arrancará en Europa en la primavera de 2019.
En su temporada inaugural discurrirá por circuitos europeos en exclusiva, pero no se descarta ampliar fronteras en el futuro a América, Asia y Australia. La parrilla estará compuesta por 18-20 pilotos que habrán pasado por un proceso de selección y que continuarán con un programa de entrenamiento todo el año supervisado por expertos entre los que figuran el expiloto de F1 David Coulthard o el diseñador Adrien Newey.
Pese a venderse a con el aura de "cantera de pilotos mujeres para que puedan llegar a la Fórmula 1", el concepto de las W Series se asemeja a las F3 actuales. De hecho, el coche, el mismo que usarán todas las pilotos, es un Tatuus T-318 usado en dicha competición. Además, habrá un montante total de 1,5 millones de dólares para repartir en los premios, con un extra de medio millón para la ganadora. Cifras muy alejadas de lo que permite entrar como piloto no ya en un F1 sino en categorías secundarias.
Polémica servida
Citando el comunicado oficial, "en el corazón del ADN de las W Series radica la firme creencia de que las mujeres pueden competir en igualdad con los hombres en el automovilismo. Sin embargo, una competición sólo de mujeres es esencial para poder legar una mejor participación femenina".
Pese a ese ideal, las W Series no se han librado de la polémica y ya son varias las pilotos que han levantado la voz en contra de la iniciativa. La británica Pippa Man, ahora en la Indy Car, habla de "día triste para el automovilismo" y considera que es un "histórico paso atrás" ver cómo se financia la segregación en lugar de apoyar a las actuales pilotos.