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ENSAYO

Nicolás Sartorius: La manipulación del lenguaje

domingo 21 de octubre de 2018, 18:13h
Nicolás Sartorius: La manipulación del lenguaje

Espasa. Barcelona, 2018. 280 páginas. 17 €.

Por Alfredo Crespo Alcázar

El veterano político socialista Nicolás Sartorius nos ofrece en La manipulación del lenguaje. Breve diccionario de los engaños una obra muy dinámica en la que demuestra su fino olfato como observador sagaz de la realidad política, económica y social. Escrita en contra de los parámetros de la corrección política, una ironía notablemente trabajada permea por este particular diccionario compuesto por 65 términos ordenados alfabéticamente.

El autor se propone desmontar determinadas expresiones que a día de hoy vertebran la discusión pública pero que contienen más humo que sustancia. Sin embargo, a pesar de esta característica, tienden a aparecer como verdades indiscutibles. En consecuencia, se centra en el poder del lenguaje como herramienta para ilustrar la verdad oficial, no la verdad real. A partir de ahí, Nicolás Sartorius ofrece lo que él entiende como su auténtico significado y realiza propuestas de cambio que afectan a diferentes ámbitos, como el internacional (por ejemplo, la obligatoriedad de democratizar Naciones Unidas) o el nacional (por ejemplo, la necesidad de erradicar las consecuencias aún latentes en la sociedad derivadas de las décadas de existencia de ETA).

Sobre esta última cuestión, no comparte el optimismo desmedido que caracteriza a amplios sectores sociales en relación con el final de la aludida banda terrorista: “Una cosa es derrotar a ETA en su expresión terrorista y otra diluir o desvanecer las ideas y planteamientos que impulsaron a una parte de la sociedad vasca a sostener ese movimiento terrorista. Tarea esta última que exigirá constancia y argumentos sólidos, con el fin de ir reduciendo a la mínima expresión el reducto de la irracionalidad” (p. 59).

Los temas que han dominado la agenda del panorama nacional monopolizan buena parte del libro. Así, la corrupción y las formas de disfrazarla por quienes se han aprovechado de ella aparece descrita a través de expresiones como “congelación salarial”, “entramado societario”, “regularización fiscal”, “indemnización en diferido simulada” o “paraísos fiscales”. También la crisis económica es escrutada por Nicolás Sartorius, analizando algunos de los sintagmas a través de los cuales bien se dulcificó la misma por parte de los poderes públicos (“brotes verdes”), bien se enumeraron soluciones (“recargo temporal de solidaridad”) con las que en la mayoría de los casos no comulga el autor.

Desde una perspectiva más general, probablemente como consecuencia de su dilatada trayectoria política y vital, el autor descarta las soluciones mágicas para los problemas de enjundia, en particular para los de índole económica. Al respecto, rechaza el populismo surgido en nuestro país en los últimos años y la banalización que realiza de diferentes conceptos como el de “fascismo” por aplicarlo sin rubor a cualquiera que no sintonice con sus postulados. Además, Sartorius pone en valor un hecho irrefutable: los populistas actuales no han logrado las sobresalientes conquistas sociales que sí obtuvo antaño el socialismo, el comunismo y el movimiento obrero.

En íntima relación con la idea anterior, el autor condena la poca modestia de los planteamientos populistas y los intentos de descalificar la Constitución de 1978 a través de la expresión “régimen del 78”. En palabras de Sartorius: «En este caso, lo que se pretende es que se establezca una relación, o ligamen, o asociación de ideas entre el ‘régimen del 78’ y aquel otro dictatorial al que durante cuarenta años se llamó ‘régimen de Franco’ o, simplemente, ‘el régimen’» (p. 218).

Como hemos indicado, la obra está plenamente apegada a la actualidad, fenómeno que en lo que a España se refiere, tiene en Cataluña su principal foco de interés y de preocupación. En este sentido, Sartorius desmenuza todas las expresiones a través de las cuales el independentismo ha tratado de mostrar que sus objetivos no solo resultan legales sino que disfrutan del apoyo mayoritario de la ciudadanía. “Encaje”, “república catalana”, “diálogo”, “derecho a decidir”, “España nos roba”, “estado español” y “preso político” constituyen las importantes. Mediante su reiteración el secesionismo ha buscado presentar a España y a Cataluña como dos entidades antagónicas y enfrentadas, difundiendo una imagen peyorativa de nuestro país, identificándolo con una dictadura: El relato o guion secesionista, una vez declarada la DUI y la previsible y obligada reacción de la justicia española, exigía transformar a los políticos presos en presos políticos, y a los prófugos de la justicia en exiliados políticos” (p. 99).

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