El líder del PP ha efectuado estas declaraciones después de enfrentarse al Pedro Sánchez en el Congreso.
Pablo Casado ha visitado este miércoles Ávila. Lo ha hecho con motivo de la conferencia pronunciada en el marco de la Escuela de otoño organizada por la Universidad Católica de Ávila (UCAV), que ha recibido el título de "La vigencia de la Constitución y oportunidad de reforma". En ese marco, el líder del Partido Popular ha ofrecido sus reflexiones relativas a la actualidad, al tiempo que en Moncloa afirmaban haber roto relaciones con él.
En su alocución, Casado ha señalado que su formación no tiene sobre la mesa una reforma constitucional porque en su opinión "en la actualidad no se dan los mimbres para mejorar" una Carta Magna que ha sido "la primera" en la que "todos los españoles se sienten representados". Así, ha declarado que "no hay que ponerla en cuestión, sino defenderla", porque "no acusa la crisis de los cuarenta" -edad que cumple este año-, y es "la vacuna para prevenir" algunos de los "problemas" que tiene España.
Además, el presidente del PP ha asegurado que se alinea con algunos de los planteamientos formulados por el Consejo de Estado con respecto a la mejora de la Constitución y ha explicado que no es el momento de "abrir en canal" la Carta Magna "con la que está cayendo". Por allo, ha argumentado como enemigos de ese texto al separatismo, a la crisis territorial y a una fragmentación parlamentaria que no ha propiciado "ni más eficacia, ni más estabilidad, ni más prosperidad, sino todo lo contrario".
"El multipartidismo, ha provocado más inestabilidad, más populismo y más incertidumbre para todos los españoles", amén de haber generado una moción de censura. En este sentido ha resaltado a importancia de la "estabilidad política, parlamentaria y también institucional" para combatir la caótica situación presente. Y ha diagnosticado que para lograr la quietud los gobiernos "deben tener mayorías estables que permitan que, entre otras cuestiones, no haya que estar dependiendo de partidos bisagras o en este caso de partidos independentistas, como le ocurre al actual Gobierno".
Ha profundizado Casado en ese pensamiento al rubricar que la dirección del PP está "apelando a recuperar la hegemonía del centro-derecha para que esa fragmentación sea menor". "La mayoría del centro-derecha puede ser suficiente" en los próximos comicios generales, ha analizado. En su cálculo, el monto de diputados que podría sumar "el PP con el resto de los partidos que compartan" sus "principios, para tener un gobierno estable" bastaría.
Tiene en mente el representante del Partido Popular conformar un Gobierno que "permita seguir avanzando en las reformas que han hecho que España crezca, cree empleo y sostenga los servicios sociales". Ha recalcado que sus propuestas se centran en "reformas ambiciosas e ilusionantes" para un país que "mire al futuro con ilusión". En contraposición a la dinámica que encabeza Pedro Sánchez y sus coaliciones con partidos secesionistas.
Y ha finalizado el máximo dirigente de la fuerza más votada del país tildando el asunto de la reforma constitucional como "un tema artificial de medios de comunicación y de políticos". "Los que llaman a romper los candados de la Constitución de 1978", hacen un "revisionismo histórico contra el proceso más extraordinario que ha vivido la historia reciente de España", ha sentenciado.