En esto de la Política hay muchas veces que no se entienden las estrategias de los partidos. Luego, cuando ya se ha averiguado el por qué, lógicamente, se puede estar de acuerdo o no. Algo así sucedió cuando Ciudadanos decidió este lunes desbloquear la Ley de Estabilidad, esa que, entre otras cosas, pretende saltarse el veto del Senado a los Presupuestos Generales. Aparentemente, no tenía lógica. ¿Cómo va a hacer algo el partido de Albert Rivera que beneficie de una forma clara al PSOE que sustenta el Gobierno de Pedro Sánchez? Pues sí, lo ha hecho.
Varias horas después y muchas explicaciones más tarde, todo parece tener un sentido con el que, insisto, se puede estar de acuerdo o no. Así, Cs ha decidido no pedir más prórrogas a la fase de enmiendas de la Ley de Estabilidad, de modo que deja solo al PP en su estrategia. Como fuere, la iniciativa ha caído bien en Moncloa hasta el punto de que el jefe del Ejecutivo ha visto el cielo abierto, se ha animado y ya no le importa que el presidente del PP, Pablo Casado, le llamara “golpista” la semana pasada. Ahora, Sánchez tiende la mano a todos los partidos para sacar los Presupuestos adelante.
En cualquier caso, la estrategia del PSOE de Pedro Sánchez ya sabemos cuál es: aguantar todo el tiempo posible en el Gobierno para hacer campaña a costa del erario. Pero, ¿cuál es la de Ciudadanos?
Parece claro que la estrategia de Rivera es diferenciarse del PP y Vox. Demasiadas veces han metido ya a los tres partidos en el mismo cajón y no son los planes que tiene el líder para la formación naranja. Ciudadanos quiere volver a ser el partido que busca el centro, el que dialoga con todos y el que facilita gobiernos. Si Casado se acerca a la derecha, Rivera se hace fuerte en el centro.
También se puede entender este viraje como respuesta a que en Andalucía, ya casi de campaña, los números no salen en las encuestas como esperaban y quieren explorar la vía de la desconexión con el PP, aunque allí con quien acaban de desconectar realmente es con el PSOE.
De todas formas, estrategias más o menos meditadas aparte, desde Cs han dejado claro que, aunque hayan permitido que avance la tramitación de la Ley de Estabilidad, esto no quiere decir que vayan a aprobar los Presupuestos, unas cuentas que llevarán a España a tener más déficit e incrementar la deuda.
Bien visto, no se bloquea, pero tampoco facilita y, sin embargo, ahora todos tendrán que retratarse otra vez en el Congreso y decir qué opinan sobre las cuentas del Gobierno. Veremos lo que dice cada cual. De paso, que Iglesias cuente lo que pacta con Junqueras en la cárcel en nombre de Sánchez.
Y a Ciudadanos, recordarles que tan importante es explicarse cómo hacerse entender.