"Si me hubieran dicho hace cinco meses esto... Siempre he creído en mí, pero era tan improbable en aquel momento, cuando estaba en el puesto 22 del mundo y con la forma en la que jugaba y me sentía en la pista", reflexionó este jueves Novak Djokovic, después de estrenar el número uno de la ATP accediendo a los cuartos de final del Masters 1.000 de París. Acababa de ganar por 6-1 y 2-0 a un Damir Dzumhur que tivo que retirarse debido a una lesión.
El serbio expuso su incredulidad por la dimensión que ha tenido su renacer en este 2018 triunfal. En el que todo apunta a que va a finalizar como el mejor tenista del planeta, por mor de su sensacional repunte de juego y mentalidad y con el apoyo inesperado del rosario de lesiones que ha sufrido Rafael Nadal. Explicó 'Nole' la importancia de haber recuperado a su entrenador Marian Vajda en ese proceso de resurgimiento y señaló que trabaja cada día para "construir la confianza".
"Pero ha sido rápido, creo que es una hermosa aventura", remató antes de resaltar que se siente "orgulloso". Eso sí, quiso hacer hincapié en que no frena. Su mente está puesta en la conquista de su quinto Masters 1.000 de París, evento en el que en esta fecha logró firmar su victoria número 30, una cifra no conseguida por nadie hasta ahora. Fue a causa del infortunio sufrido por Dzumbur. El bosnio abandonó la pista cuando no se había cumplido la hora de juego.
La exhibición ofrecida por Djokovic en lo que duró el encuentro da pie a alimentar un favoritismo -sólo ha perdido un duelo desde que ganó Wimbledon- que deberá refutar en cuartos, ronda en la que se cruzará Marin Cilic. El croata tratará de romper la inercia de 20 triunfos consecutivos que suma 'Nole' en París. Lo harña después de haber tumbado a un nublado Grigor Dimitrov. El búlgaro no levanta cabeza y en esta ocasión fue eliminado en octavos de otro Masters. Cayó por 7-6 (5), 6-4.
El serbio ha ganado 15 de los 17 enfrentamientos directos que ha mantenido con Cilic, hecho que propia la posibilidad de encontrar un Djokovic-Federer en las semis. Y es que el suizo hizo su parte al borrar de la pista francesa a Fabio Fognini. Amortizó la irregularidad psicológica del italiano para vencer por 6-4 y 6-3 y acceder a una ronda en la que habrña de combatir contra un Kei Nishikori que se deshizo del sudafricano Kevin Anderson.
El helvético, de 37 años, cuenta con algo más de descanso, pues no tuvo que jugar en primera ronda -se lesionó su rival, Milos Raonic- y recuperó el resuello tras haber levantado en Basilea su novena corona en su torneo favorito. En su cabeza está dejarse la piel por eutralizar el torrente de juego que está desarrollando el balcánico en este torneo y en el Masters de Londres. Pero, antes, habrá de aplacar el ardor del nipón, que todavía pelea por un escaño en este evento final del curso.
Por último, en el otro lado del cuadro, que ha quedado huérfano por la ausencia de Nadal, han avanzado Alexander Zverev y Karen Khachanov. Ambos lcharán en cuartos. El alemán, quinta raqueta del mundo, arrasó a Diego Schwartzman por 6-4 y 6-2 para sellar su sensacional tarjeta en este año: ha llegado a los cuartos de siete de los nueve Masters 1.000 disputados. Y el ruso, por su parte, dio la sorpresa al doblegar a John Isner por 6-4, 6-7 (9) y 7-6 (8). El otro puesto en las semis será disputado entre Dominic Thiem y Jack Sock.