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Entrevista

Elena Furiase: "Creo que me pesa más ser la nieta de Lola Flores que la hija de Lolita"

viernes 25 de julio de 2008, 11:18h
¿Recuerda el momento de: ”Mamá, papá: quiero ser artista"?
(risas) No hubo ningún día en especial. Desde niña me gustaba mirarme en los espejos,s er muy teatrera, y me gustaba que me presentaran y aparecía detrás de una cortina. El artisteo siempre estuvo ahí, pero no me he dado de cuenta que esto es lo mío hasta ahora, cuando lo estoy viviendo y disfrutando.

¿Se acostumbra a llevar esta vida “en primera persona”?
Ha sido un cambio la verdad. Mi relación con la prensa sigue igual porque desde niña me he desenvuelto entre los focos, pero se me hace muy raro cuando me llaman para algo y la única protagonista soy yo. Ahora soy el centro de atención. Es una sensación rara, pero me encanta. ¿Y sabes una cosa? Cuando voy por la calle y me reconocen ya no soy la hija de Lolita, soy Elena Furiase o Vicky, la de "El Internado". Ahí si que noto el cambio.


¿Crea adicción ser el centro de todo?
Sí (risas), yo siempre he sido muy egocéntrica. Siempre me ha gustado llegar a una fiesta y que todos me miraran, o que esté hablando y que todos me escuchen. Mis amigas cuando empiezo a hablar siempre dicen ¡foco! y hacen la señal como que encienden uno para que me sienta en mi ambiente.
También tengo claro que tengo que tener cuidado porque no siempre me van a admirar por lo que haga.

Cuando decide seguir la estela artística, ¿su madre intenta disuadirle o le da consejos?
Nadie podía hacerme cambiar de opinión, así que me dijo que hiciese lo que me gustara pero que no dejase de estudiar porque hacer algo de provecho en los estudios en la familia Flores no venía nada mal. (risas) Ella siempre me ha apoyado. Si yo ahora estoy aquí es porque mi familia ha estado siempre a mi vera.

¿Produce vértigo haber nacido en la familia en la que está?
No he conocido otra familia. Cuando era niña era algo que asumía con total naturalidad, pero a medida que he ido creciendo y que la gente me admira más por ser una Flores, me intimida un poco porque implica mayor responsabilidad y respeto. Yo creo que paso un exámen todos los días.

¿Siente que le exigen más?
Sí pero lo asumo con naturalidad. Sé que me miran con lupa porque mi familia ha dejado mucha huella, mucho arte desde hace cantidad de años. Supongo que esperan que dé la talla. Yo creo que no lo estoy haciendo tan mal y confío no sólo en dar la talla sino en mejorar la raza. (risas)

Tuvo que desaparecer su abuela para que a su madre le valoraran su talento. ¿Siente que se repite la historia?
No. Mi madre es mucha madre y, al márgen de la pasión de hija que siento, creo que es una artistaza increíble, que toca todos los palos, que es muy cercana y que se come el mundo. Es amable, muy profesional, que pocas veces ha perdido la compostura. Lola Flores era Lola Flores y no ha habido otra igual, era única. Hacía sombra a todas, incluída a su hija. Ha sido la primera y la más; una leyenda. A su lado era imposible sobresalir porque su fuerza lo concentraba todo. Yo creo que me pesa más ser la nieta de Lola Flores que la hija de Lolita. Nunca me he visto a la sombra de mi madre porque ella ya se preocupa de no hacérmela.


¿Es su peor crítica y su mayor fan?
Sin ninguna duda. Siempre me dice lo que piensa y cuando es algo malo lo adorna para que quede bien, evitando siempre hacerme daño. Nunca olvido que es mi madre y que puede no ser objetiva, pero aún así cuando tengo una duda o algún miedo a la primera que se lo voy a contar es a ella y a Pablo.

¿Cómo sobrevive a las opiniones de los dos?
Escuchándoles y apropiándome de lo mejor. Mi madre es muy visceral y Pablo todo lo contrario, así que casi nunca están de acuerdo. Es por lo único que discuten, así que cuando tengo una duda los cojo por separado y evito las diferencias. Mi madre es de las que dice lo primero que se le viene a la cabeza y Pablo es más racional, por eso se llevan tan bien y estamos todos encantados con él en casa.

¿Qué ha aportado Pablo a su vida?
Muchas cosas. Cuando estábamos solos mi madre ,mi hermano y yo vivíamos muy bien, pero había momentos en los que mi madre no podía con los dos. Pablo ha venido a darnos a todos estabilidad, no es mi padre ni ejerce como tal, pero es la figura varonil que tenemos en casa y en la que nos respaldamos. Pablo hace todo muy educadamente aunque sepa que tiene la razón nunca nos impone nada. El vive con nosotros en la que ya es su casa y es uno más de los Flores. Nos llevamos bien porque todos hemos sabido respetar nuestros espacios.



¿Ve a su madre cambiada?
Veo a mi madre feliz y eso es lo único que me importa. Pablo me ha dado a mí también tranquilidad porque antes, cuando yo salía por la noche, siempre pensaba en volver antes de casa porque mamá estaba sola. Ahora ya no, sé que está con Pablo porque son como dos lapas que no se separan para nada. Eso me da mucha paz.

¿Recuerda el mejor piropo que le ha dicho su madre?
Que le habría gustado ser como yo de jovencita. Pero también tiene sus arranques. Un día estábamos almorzando en casa con un grupo de amigos y uno de ellos dijo que la mejor actriz de la familia era yo. Le salió el temperamento Flores y dijo:”No perdona aquí la mejor actriz de la familia soy yo. A mi hija, como actriz, le doy una patada”. Creo que esa ha sido la peor crítica que me ha hecho (risas).

¿Está preparada para perder la intimidad?
Creí que lo estaba, pero después de las fotos robadas del falso "topless" que me hicieron este verano, cuando estaba en la playa con el que era en aquel momento mi novio, pues me he dado cuenta de que no lo llevo tan bien. Yo no hago "topless" en la playa, pero esperaron un gesto mío, en el que se me viera el pecho descubierto, para vender las fotos y cogerme de esa forma. Con esas fotos se violó mi intimidad...y fue un "shock" para mí. Ahí me dí cuenta de que ya no soy una persona privada.