Un reanálisis de los datos recopilados por la sonda Mars Express de la ESA durante los primeros 20 meses de la misión Curiosity de la NASA ha permitido hallar un caso de correlación en la detección de metano. Se trata de la primera vez que una medición sobre el terreno es confirmada de forma independiente en órbita.
"Esta molécula llama la atención porque, en la Tierra, el metano es generado por organismos vivos, además de por procesos geológicos", explica la ESA en un comunicado, en el que añade que "como los procesos atmosféricos pueden destruirlo con rapidez, cualquier detección de la molécula en la atmósfera marciana indica que, aun cuando el metano en sí se hubiera producido hace miles de millones de años y hubiera permanecido atrapado en depósitos subterráneos hasta ahora, debió liberarse hace relativamente poco".
Ahora, por primera vez, una señal potente medida por el robot Curiosity el 15 de junio de 2013 se ha visto respaldada por una observación independiente que el Espectrómetro Planetario Fourier (PFS) a bordo de Mars Express efectuó al día siguiente, mientras la sonda sobrevolaba el cráter.
En el momento de la detección de Curiosity, se especuló que el metano se había originado al norte del róver, porque los vientos soplaban predominantemente hacia el sur y era probable que la liberación se hubiera producido dentro del cráter.
“Nuestros nuevos datos de Mars Express, recogidos el día después del registro de Curiosity, cambian la interpretación sobre el origen del metano, especialmente si tenemos en cuenta los patrones de circulación atmosférica globales junto a la geología local”, explica Marco Giuranna, del Instituto de Astrofísica Espacial y Planetología de Roma (Italia) e investigador principal del experimento PFS.