ENTREVISTA
Pilar Cernuda: "Echo de menos a los políticos de la transición por su patriotismo"
martes 29 de enero de 2008, 19:51h
El talante ha sido una de las expresiones más empleadas en la legislatura. ¿Porqué la ha elegido?
Efectivamente, a mi me ha tocado contar historias de la oposición. Pero quiero dejar claro que no es un libro de análisis, es un libro de historias que han ocurrido durante estos cuatro años y la mayoría de ellas son inéditas. Eso es lo que me parece más atractivo desde el punto de vista periodistico. He tratado de buscar qué había detrás de determinadas decisiones bastantes curiosas.
Cuéntenos alguna de ellas.
Por ejemplo, cómo creó su equipo Mariano Rajoy... Es algo curioso. O cómo Aznar, verdaderamente no ha influido en estos cuatro años ni siquiera por personas interpuestas. Y luego, cómo ha sido la separación -que la hubo entre Rajoy y Aznar- y sin embargo en este momento, hemos visto que ha habido un almuerzo entre la familia Aznar y Rajoy... He contado además, cómo tuvo lugar el acuerdo entre el Gobierno de Zapatero y UPN cuando ya estaba firmado el pacto de Gobierno entre socialistas y Nafarroa Bai, una cosa muy personal del presidente. Habló del personaje que hizo de intermediario en esta negociación.
Aváncenos el nombre de ese intermediario al menos.
No pienso contarlo, hay que leer el libro, ahí aparecen muchas cosas. Por ejemplo, entre otras, los pormenores de la entrevista entre Carod Rovira y ETA. Aunque quizás lo más relevante para mi es lo relacionado con CiU, el Estatuto de Cataluña, las reuniones secretas, los papeles, y la actuación de Lleida, no solamente en la política de Cataluña sino en la política nacional... Durán i Lleida ha tenido un papel fundamental en muchas decisiones que la gente no ha podido imaginar.
¿Aún ahora al final de la legislatura?
Sí, aún ahora. He llegado a la conclusión de que es uno de los políticos más completos, pero la opinión pública sólo lo conoce en su faceta catalana. Es un señor con el sentido del que, ojalá lo tuvieran muchos políticos que están en primera línea.
"Contra el talante. Rajoy y la oposición a ZP", ¿es un retrato, es una crítica, es un análisis de la legislatura?
Sólo relato hechos, y cuento en el prólogo, que quien quiera encontrar un retrato de la legislatura, que se vaya a los punto com, o a los punto es. Doy por hecho que la gente que quiere encontrar algo muy concreto lo puede encontrar en Internet. Por eso he intentado ir un poco más allá, contar las claves que te aclaran por qué pasan las cosas.
¿Qué le ha parecido el papel que Rajoy ha desempeñado estos cuatro años?
Han sido muy complicadso para él, porque se encontró un partido totalmente desmoralizado, en desbandada. No tenía equipo -muchas de las personas con las que quería contar se quitaron de enmedio- y la travesía del desierto ha sido muy, muy, dura. Y luego además, tenía enfrente a una oposición, que en su caso era la oposición del PSOE, que se ha dedicado durante toda la legislatura a intentar a abrir una brecha entre él y algunos de sus colaboradores. El PSOE sabe mejor que nadie que cuando se pone en cuestión el liderazgo de una formación política que lo está pasando mal y ha pasado del Gobierno a la oposición, cuesta muchísimo remontar. Ellos lo vivieron con Borrell y con Almunia y quisieron hacer ese juego al PP... Y creo que esa es una de las razones por las que Mariano Rajoy no cambió de equipo, ha querido transmitir a su propio partido, más que a la opinión púlbica, que es un partido cohesionado.
Estaba previsto que Alberto Ruiz Gallardón presentara su libro
Lo iba a presentar él, pero una persona de su gabinete me llamó dos días antes, cuando él estaba en Moscú, y me dijo de su parte que lo había pensado bien y que creía que no le favorecía esta presentación ni a él ni a su partido ni a mi. Todo lo que estaba diciendo en público se intepretaba. Lo entendí perfectamente, y creo que en su situación habría hecho exacatamente lo mismo... Le pedí que me presentara a González Pons. Quería que fuera alguien de la nueva generación, y fue él quien presentó el libro. Lo que lamento es que no viniera Eduardo Zaplana.
Suponía que no iba a venir.
Si, como le he dicho lo lamento. A pesar de que yo creo que Zaplana, en contra de lo que pueda pensar alguna gente, es un político de mucha mejor cabeza política y en lo personal de lo que lo ciertas personas puedan creer.
A pesar de la ausencia del primer edil, usted le dedica algunos fragmentos
Claro que los hay. Pero he dedicado una parte al alcalde y a la confrontación que ha tenido con Esperanza Aguirre, como también cuento las entretelas de lo que ocurrió en Cataluña con Piqué... sus conversaciones con Rajoy, de como éste le salva en momentos críticos y sin embargo al final se marcha por una persona muy concreta.
¿Piqué es un muerto político?
Pues mire, creo que era uno de los mejores personajes del PP, pero es verdad que creaba muchos recelos. Le ocurrió algo parecido a Jaume Matas, quien habiendo ganado las elecciones sin ninguna duda, no pudo quedarse en el Gobierno y probablemente una de las razones es que fichó para la candidatura a la persona equivocada.
¿La crispación es una estrategia electoral?
Es obvio que existe. El PSOE cree que la crispación es una estrategia del Partido Popular, pero esa crispación está ahí desde el momento en el que el PP tiene la sensación de que siempre ha sido engañado por Zapatero... Eso marca mucho. Y por otra parte, el PSOE piensa que el PP se ha empeñado en la crispación. Por lo tanto, es una legislatura de desencuentro máximo.
¿Cree que ésta ha sido la peor legislatura de la democracia?
Creo que fue la del 92 en todos los sentidos. Aunque la gente piensa que ésta es la peor.
¿No tiene la percepción de que a los ciudadanos no les llega con nitidez lo que se cuece en el Parlamento?
Es que en el Congreso pasan pocas cosas. En el Congreso pasan cosas los miércoles, que es el día de control al Gobierno... Afortundamente, no todo el mundo vive bajo el estado de excitación al que están sometidos los periodistas, los empresarios, la clase política. La gente es más serena y está más serana.
Algunos políticos se quejan de que las propuestas realizadas en el Congreso o en el Senado no llegan a la calle.
Eso ha pasado siempre desde que yo soy periodista. Siempre, el principal partido de la oposición se queja de eso y de que TVE le dedica poco tiempo.
Pilar Cernuda se ha relacionado en múltiples ocasiones con el presidente del Congreso de los Diputados, ¿cómo han tratado al señor Marín?
El señor Marín es una de las mejores personas que conozco de la política. Siempre he dicho que estaba en el lugar equivocado. Manuel Marín habría sido un excelente ministro de Asuntos Exteriores. Moratinos es un gran diplomático, pero creo que ha supeditado demasiado la política Exterior a la forma de pensar del presidente del Gobierno. Creo que Manuel Marín habría impuesto mejor su criterio y por ende habría organizado mejor las cosas... Marín es afable, con gran sentido del Estado... Dejará un gran recuerdo. Pero él se va muy decepcionado, sobre todo porque, primero no ha podido serenar y aprobar el Reglamento interno, y segundo, porque es muy duro enterarte que le han ofrecido tu puesto a otro compañero.
¿Corresponde el buen talante al carácter y actitud de Zapatero?
¿El buen talante?... Le digo esto porque siempre nos lo venden como buen talante... Para mí el talante de Zapatero ha sido una gran decepción. Primero por el engaño -que se pudo ver desde el principio-, segundo porque no aguanta el tirón de la crítica y tercero porque ha tenido menos sentido del Estado de lo que requiere un presidente del Gobierno.
¿Tiene un pálpito para estas próximas elecciones?
Esta la cosa muy complicada. Cualquier movimiento puede inclinar la balanza de un lado a otro.
¿Echa de menos a algún político
Bueno, pues ahora hay de todo. Pero siempre digo que soy del antiguo sistema. Sí que hecho de menos a los políticos de la transición, sobre todo por su patriotismo -lo que era clave para hacer política-, por su complicidad entre unos partidos con otros que anteponían el interés general al de los partidos, y luego porque hemos tenido unos parlamentarios magníficos. Recuerdo a Felipe González, Guerra, Miguel Roca, Herrero de Miñón, el propio Fraga... Hemos tenido políticos con los que nos quedábamos clavados en el asiento cada vez que subían a la tribuna, ¡magníficos! Y ahora hay alguno bueno, pero vamos, no hay ninguno que digamos: vamos corriendo que va a hablar fulanito... Se echan de menos muchos nombres, y, ¡ojo!, creo que tanto Rodríguez Zapatero como Rajoy se defienden bien.