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Ensayo

Manuel Álvarez Tardío y Javier Redondo Rodelas (coord.): Podemos

domingo 29 de septiembre de 2019, 18:27h
Manuel Álvarez Tardío y Javier Redondo Rodelas (coord.): Podemos

Tecnos. Madrid, 2019, 351 páginas. 19 €

Por Alfredo Crespo Alcázar

La irrupción de Podemos tras las elecciones europeas de 2014 provocó una notable alteración en el sistema de partidos que se había desarrollado en España desde 1978. Transcurridos cinco años, por tanto, resulta oportuno analizar las características, evolución e incluso perspectivas de futuro de la formación liderada por Pablo Iglesias. La obra coral que bajo el título Podemos. Cuando lo nuevo se hace viejo coordinan Manuel Álvarez Tardío y Javier Redondo Rodelas responde eficazmente a la mencionada finalidad.

Los autores que participan en este libro proceden de diferentes disciplinas académicas (historia, economía, filosofía, sociología o ciencia política) y todos ellos aplican de manera rigurosa el método científico para explicar cómo Podemos se ha transformado en un partido político tras surgir inicialmente como un movimiento. No se trata de una mera descripción cronológica. Por el contrario, el valor de los juicios y reflexiones bien documentadas que encontramos a lo largo de más de 300 páginas radica en que el lector será consciente de cómo las contradicciones vienen marcando la existencia de esta formación, una distorsión que sus élitesde momento han maquillado pero solo parcialmente, como corrobora la pérdida de votos en los últimos comicios tanto nacionales como autonómicos.

Al respecto, Podemos ha consolidado como características distintivas propias justo aquellos rasgos que, en un alarde de mesianismo, con más virulencia había condenado y atribuido en exclusiva a PP y PSOE. En este sentido, la ausencia de democracia interna y un centralismo absoluto en la dirección que elimina de raíz cualquier voz discrepante describen con nitidez al partido de Iglesias en la actualidad.

Además, durante estos cinco años Podemos tampoco ha sabido resolver de manera eficaz algunos de los retos que se le plantearon desde el mismo momento de constituirse como partido, como por ejemplo la necesidad de ampliar su base electoral, integrando en la misma a votantes ubicados en zonas rurales o descontentos con el PSOE. Igualmente, también ha resultado fallido su intento de trascender el clásico eje derecha-izquierda, como puso de manifiesto la absorción de Izquierda Unida.

Con todo ello, lo que sí se ha detectado en Podemos es la desaparición de los críticos con la línea marcada por Pablo Iglesias. Esas diferencias en ningún caso responden a cuestiones ideológicas, idea fundamental que subrayan los autores, sino a imperativos de estrategia. Conviene tener presente esta última afirmación ya que resulta habitual que se distinga entre el carácter moderado de Errejón frente al radicalismo de Iglesias. Tal diferenciación es errónea ya que ambos participan de una visión maniquea de la realidad que pone cara, estigmatiza y rodea de atributos negativos al adversario (el IBEX 35, el Partido Popular o el PSOE de Felipe González).

Con todo ello, la nueva política que decía traer bajo el brazo Podemos, un mantra aceptado sin contraste alguno por amplios sectores del mundo periodístico y de la ciudadanía, ha resultado un brindis al sol que ha generado notables réditos para la formación morada, como certifica su presencia en las instituciones de gobierno. Esta cuestión resulta determinante puesto que enlaza con el mensaje promocionado incluso antes de 2014 en el cual adanismo y radicalismo se hallaban íntimamente relacionados.

En efecto, el adanismo se manifestó, por ejemplo, en presentarse como la solución a la crisis económica por la que transitó España a partir de 2008, proponiendo recetas basadas en un estatismo cuyos fracasos previos había avalado la historia: Para ellos es crucial el establecimiento de una ciudadanía compuesta de individuos subsidiados y faltos de libertad sobre los que establecer una hegemonía cultural e ideológica asentada en una fuerte dependencia económica del Estado” (p. 247). En cuanto al radicalismo, desde las numerosas terminales mediáticas de que dispuso (y todavía dispone), el núcleo fundador de Podemos difundió una visión falsa de la Guerra Civil y negativa de la Transición, definida ésta última como “pactos espurios entre familias del franquismo y los reformistas para repartirse el poder sin modificar las bases del orden político y social” (p. 162).

En definitiva, un libro fundamental para conocer qué ha implicado Podemos y, sobre todo, cómo puede evolucionar. Los autores de esta obra han detectado una serie de constantes en su funcionamiento a lo largo de estos cinco años que tienen más visos de incrementarse que de desaparecer en el presente inmediato. El centralismo en la dirección y la purga de quien rebate la estrategia trazada por el líder poco de novedoso tienen; por el contrario, rememoran formas de entender la política propias de regímenes ubicados en el Este de Europa.

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