www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

SENTENCIA DEL PROCÉS | EL SUPREMO DESCARTA EL DELITO DE REBELIÓN

Los procesados por el 1-O serán condenados por sedición y malversación

Los procesados por el 1-O serán condenados por sedición y malversación
Ampliar
(Foto: Efe)
sábado 12 de octubre de 2019, 10:10h
Se filtran los primeros datos de la sentencia que se hará pública este lunes.

Aunque la sentencia del procés no se hará pública previsiblemente hasta este lunes, ya se conoce el fallo del Tribunal Supremo, que condena por unanimidad a los procesados por sedición y malversación.

La Sala Penal del Tribunal Supremo descarta la rebelión, como pedía la Fiscalía, y condena por sedición a Oriol Junqueras, Jordi Turull, Raül Romeva, Josep Rull, Joaquin Forn, Dolors Bassa, Carme Forcadell y los 'Jordis'. ANC y Ómnium Cultural Jordi Sànchez y Jordi Cuixart.

Santi Vila, Meritxell Borrás y Carles Mundó serán condenados por desobediciencia y serán inhabilitados para cargo público y tendrán que hacer frente a una multa.

Una de las claves de la sentencia del Supremo es que descarta que, aunque hubo violencia en determinados momentos, no tuvo la suficiente entidad durante los actos de otoño de 2017 que desembocaron en la convocatoria del referéndum ilegal y la declaración unilateral de independencia.

Su conclusión se acerca a las tesis de la Abogacía del Estado, que en sus escritos de acusación sostuvo que los hechos no acarrearon la violencia suficiente para encajar en el tipo de rebelión.

Fuentes jurídicas han confirmado a Efe que el Tribunal tenía previsto previsto comunicar el fallo el próximo lunes 14, aunque no se descarta que ahora la sentencia pueda retrasarse.

Diferencias entre rebelión y sedición

El delito de rebelión está incluido en el título de los delitos contra la Constitución del Código Penal (472 y siguientes) y castiga a quienes se alcen violenta y públicamente para, entre otros objetivos, declarar la independencia de una parte del territorio nacional. También encaja en el mismo tipo a quienes actúen con violencia para derogar la Constitución, despojar de sus prerrogativas al Rey, disolver las Cortes o sustituir un Gobierno por otro.

La clave para acusar y condenar por este delito está en el uso de la violencia. En España, hasta el momento, solo se ha condenado por rebelión a los autores del intento de golpe de Estado de 1981. Sus líderes, Antonio Tejero y Jaime Milans del Bosch, fueron condenados a 30 años de prisión. Esa es la pena máxima prevista en el ordenamiento jurídico español para el delito de rebelión. Con ella se castiga a los líderes y solo cuando se hayan esgrimido armas, causado estragos o ejercido violencia grave contra las personas.

También si se han distraído caudales públicos para su propósito, algo de los que los responsables del procés fueron acusados durante la instrucción del caso.De lo contrario, las penas son de entre 15 y 25 años de cárcel a los líderes; a entre 10 y 15 a los mandos subalternos, y a los meros participantes de 5 a 10 años.

Dentro de este capítulo de delitos contra la Constitución, existe la opción de rebajar la acusación a la conspiración para la rebelión. Eso implica reducir las penas previstas en uno o dos grados.

El delito de sedición está tipificado en el título de los delitos contra el orden público, en el artículo 544 y siguientes del Código Penal. Castiga a quienes, sin estar comprendidos en el delito de rebelión, se alcen pública y tumultuariamente para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las leyes.

La sedición está penada con entre cuatro y ocho años de prisión, que puede elevarse hasta los ocho a diez años para los líderes y llegar a entre 10 y 15 para las autoridades que incurran en este alzamiento público y tumultuario.

La cuestión en este caso es que la petición de pena puede ser igual de elevada si se acusa por rebelión que si se hace por sedición. El motivo es que en el primer caso la malversación quedaría absorbida para poder acusar por rebelión agravada (entre 20 y 25 años), mientras que en el segundo no sería así y se acusaría por sedición y malversación por separado.

Ello podría comportar una condena igual de grave pues la malversación superior a los 250.000 euros, como es el caso, conlleva hasta 12 años de prisión, por lo que sumado a la sedición, la petición de pena sería más o menos equivalente. (EFE)

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(1)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.