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ESCRITO AL RASO

Candidatísimos ante Cataluña

David Felipe Arranz
lunes 28 de octubre de 2019, 20:29h

En mitad de la hoguera independentista, del fuego fatuo de Torra y Junqueras, los candidatísimos miden sus fuerzas. En el barrio de la Salut de Badalona se descuartizaron a hachazos una decena de paquistaníes el domingo por la noche, para disimular su reyerta en el rugido colectivo de la asonada, un suponer. Nocturnidad y curri de carne en el hospital de Can Ruti. El conseller de Interior, Miquel Buch, dice que esto ha sido un ajuste de cuentas, y el alcalde de Badalona, Álex Pastor, asegura que quedaron directamente para matarse. La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, llama a las barricadas: los disturbios "hacen visible el conflicto" porque "el mundo es como es", ha señalado.

Lo normal en la región estos días; mientras, esa vocación compartida de candidatísimo mueve a los secretarios generales de camino al mitin: Begoña, pásame un croissant, que no llego a La Coruña. Irene, pásame el azúcar, que no alcanzo al 'sorpasso'.. Los máximos de los mínimos: la ambición inmensa para la mínima armazón intelectual y sentido de Estado. La preparación del discurso se hace en el desayuno con la costilla volteriana y en la intimidad, con el jefe de gabinete improvisando y dando la murga vía WhatsApp: que corran los besos apresurados por la cocina, sean de verdad o de mentira. Pero siempre parecen enterados de las cosas del país, con sus Ivanes y sus Teodoros. Políticos de entretiempo, izquierdas de postureo, directrices y disciplina de partido. Pero España sin resolver.

A Pablo Casado le ha entrado un ataque de “tarradellitis” y ha salido a la palestra catalana para decir que “todos somos catalanes” con los ojos achinados porque a este chico siempre le da el Sol de cara: “¡Ciutadans de Catalunya, ja sóc aquí!”. Todos salvados, pues, y no hace falta aplicar el 155 tras la venida de la esperanza azul, porque España necesitaba un hombre/hombre, un mártir de la causa, un guapito laico y palentino que aporte el seny, el salpicón de agua del Carrión, la austeridad de los Hermanos Maristas y el eterno señorito de provincias con su belleza de joven diputado en las Cortes por Ávila sin ser de Ávila. Todos los candidatísimos manejan el pelotazo, incluso en plena contienda secesionista: el procés se hace campaña.

Miquel Iceta, perfilero profesional, hace también política en diminutivo, y Santiago Abascal, con sus huestes de matamoros, en aumentativo y sin complejos, llamando de nuevo a la reconquista del reino, como en tiempos de don Pelayo. Pedro Sánchez, que ha llegado al Gobierno de rebote, pide aplicación de la ley y diálogo, pero, como en Pimpinela, no le coge el teléfono al president, que este lunes ha ido a Ràdio Estel y ha dicho que ha vuelto a llamarle y que no le contesta a las llamadas. En Madrid cantan el Cara al Sol en Mingorrubio: la derechona está en pie de guerra porque han sacado al Caudillo del Valle de los Caídos y la foto de los Franco con Francis y Luis Alfonso de Borbón, el bisnietísimo, parece una portada de aquellas del Hola: ha dicho que su bisabuelo “fue un gran soldado y un gran estadista” y “el origen de la España pacificada”. Se le ha olvidado decir represaliada hasta el 45 y de ahí en adelante. Pelea de blasones en la Basílica y forcejeo con la policía.

En España están demodés San Isidro Labrador, el carnaval, el flamenco, la Semana Santa, los Reyes Magos, los Machado, el miércoles de Ceniza, el jueves lardero, el bombero torero, Velázquez –al que solo visitan los guiris–, las verbenas y romerías con sus gallinejas, los sueños de Quevedo y la batalla del vino, porque los candidatísimos ya no sacan la bota y se echan unos tragos al coleto delante del respetable, manchándose las chorreras de la camisa de sangre del Duero: solo se colocan la dentadura postiza para la foto, se han hecho runners y salen con las coimas de campaña en olor de multitud.

La política es la carrera del siglo, pero sin Natalie Wood. Paloma Santamaría, la ujier más querida de las Cortes, se jubila espantada después de 36 años de servicio en el Hemiciclo y hace continuo recuerdo de sus señorías transicionales. Quién nos iba a decir que echaríamos de menos a don Leopoldo, Paloma. Ellos no son malos, ni buenos, sino todo lo contrario: son candidatísimos de fibra y tralla. Esto tiene toda la pinta de un fin de ciclo, amore, y a España se le siguen viendo las costuras por Cataluña.

Twitter: @dfarranz

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