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GOBIERNO DE COALICIÓN

La investidura de Sánchez, en vilo por el rechazo de ERC

Pedro Sánchez.
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Pedro Sánchez. (Foto: EFE)
Javier Cámara
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javiercamaraelimparciales/12/12/24
jueves 14 de noviembre de 2019, 21:00h
Actualizado el: 15/11/2019 12:43h
ERC se niega a apoyar un gobierno del PSOE, pero no cierra puertas para insistir en la autodeterminación.

Pedro Sánchez sabe que no tiene nada fácil su investidura. Los números no dan. Su preacuerdo de Gobierno con Podemos no es suficiente y el resto de partidos, principalmente los que más peso tienen en número de votos, quieren aprovecharse de la vulnerabilidad del presidente en funciones.

Esta debilidad ha hecho, para empezar, que ERC, le haya dicho ya que ‘no’, que no votará a favor de que sea investido jefe del Ejecutivo. Es un ‘no’ que se puede convertir en un ‘si’ si Sánchez les da lo que le piden. El problema es que todos sabemos lo que piden y eso el presidente no se lo puede dar.

Sánchez ha reaccionado a esta negativa de ERC metiendo miedo con que la alternativa es la ultraderecha, algo que, evidentemente, perjudica más a los intereses de los separatistas que un Gobierno débil del PSOE. Esta es la única carta del líder socialista para conseguir su objetivo de seguir en Moncloa. Argumenta también que tanto el PSOE como Podemos son los únicos que defienden el diálogo “dentro de la Constitución” para resolver la “crisis política” en Cataluña.

Hasta dos expresidentes del Gobierno como Felipe González y José María Aznar han criticado la deriva de Pedro Sánchez, al que advierten del peligro de seguir por ese camino y de lo perjudicial que puede ser para el futuro de España.

'No' de ERC

Aunque Sánchez ya no habla de “crisis de convivencia” en Cataluña, como le han pedido los separatistas que haga, el portavoz de ERC en la Cámara Baja, Gabriel Rufián, duda de que el PSOE “vaya a abandonar la vía represiva” y de momento le dice 'no', aunque ve que se puede sacar tajada y no cierra puertas. Las negociaciones continúan y de nada sirve echar cuentas con otras formaciones nacionalistas y separatistas si ERC no se aviene a consentir la investidura del socialista.

Si es verdad que no es lo mismo que ERC vote ‘no’ o que se abstenga. Entonces sí que habría que hacer cábalas con otros partidos separatistas. Al respecto, Bildu ha llamado la atención sobre que el PSOE no les ha llamado para la ronda de contactos y la CUP ha criticado la “sumisión” de Podemos al PSOE por firmar un acuerdo que ha calificado de “vergonzante”, ya que no contempla “mínimos imprescindibles” como la amnistía y la autodeterminación.

Incluso, hay quien no deja de mirar al centro, concretamente a Ciudadanos. Lo cierto es que la principal reivindicación del centro derecha es que Pedro Sánchez, por darse prisa, no ha valorado acercarse a un gran pacto de Estado con PP y Cs y lo primero que ha hecho ha sido pactar con Pablo Iglesias, algo que ya, obviamente, ha cerrado muchas puertas.

Con las primeras negativas en las reuniones con la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, y tras las declaraciones del vicepresidente del Govern y coordinador nacional de ERC, Pere Aragonès, en las que apunta que el “pacto del Palacio de Pedralbes” podría ser un “punto de partida” para próximas reuniones, Sánchez no ha aclarado si está dispuesto a una mesa de partidos fuera del Parlamento catalán para una negociación política sobre Cataluña.

Sánchez no aclara a qué está dispuesto

Sin decir hasta dónde está dispuesto a llegar para ganarse el apoyo de los separatistas o de otros partidos políticos, una vez más, ha vuelto a pedir que se abstengan, que le dejen gobernar solo porque ha ganado las elecciones y ha apelado a la “generosidad” de las demás fuerzas políticas para que no bloqueen su preacuerdo con Unidas Podemos para ser presidente ya en diciembre, pero sin confirmar si impulsará una reforma del Código Penal que prohíba explícitamente los referémdums ilegales, ningún partido constitucionalista responderá a esa “responsabilidad” pedida.

Esto fuera, dentro de su propio partido, dos voces se han pronunciado: el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, aboga por no depender de los independentistas: “Gobernar tiene que significar que todos podamos mantener el Gobierno y nuestra propia coherencia, porque no es lo mismo gobernar de pie que de rodillas”. Más contundente ha sido el expresidente de Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra, que ha vuelto a decir que abandonará el PSOE si forma gobierno con Podemos y los independentistas.

El único que continúa apostando por un gran pacto entre el PSOE y el PP es el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que cree necesario hablar para detener una investidura con ERC, Bildu y JxCat. Sería “letal para la España constitucional”, ha dicho.

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