Hasta el 30 de marzo
La silenciosa pero constante aportación de las mujeres al arte moderno
miércoles 30 de enero de 2008, 16:42h
Amazonas inquietas o Eva moderna son algunos de los calificativos que han recibido las mujeres que, desde finales del siglo XIX, han dedicado su vida a la creación. La Fundación Mapfre ha reunido a 40 de ellas, las más representativas de cada movimiento artístico y también, a las menos conocidas, en la exposición 'Amazonas del arte nuevo', inaugurada el martes en Madrid.
Para Pablo Jiménez Burillo, director General del Instituto de Cultura de la Fundación Mapfre, esta muestra reivindica el papel desempeñado por la mujer en el desarrollo del arte moderno y ofrece un 'punto de vista inédito' en la historia del arte entre entre 1880 y 1950.
Unas mujeres, que según Burillo tienen unas biografías 'tan fascinantes' como su obra y que fueron censuradas principalmente por la sociedad reacia a que las mujeres desempeñaran cualquier tipo de oficio.
La exposición, abierta hasta el 30 de marzo, ordena los cuadros según el movimiento al que pertenecen y las características formales que sobresalen en su obra. "Cambio de siglo" reúne a las pioneras en formarse en las academias y en exponer en los salones y cuya producción se ubica entre finales del siglo XIX y principios del XX. Entre ella Mary Cassatt, Anna Boch, Suzanne Valadon, Romaine Brooks o Louise Breslau, la primera mujer que entró vestida, no como modelo, en la Académie Julian.
La mayoría formaron parte activa de las corrientes artísticas y aportaron puntos de vista que las convirtieron en referentes obligados en la historia del arte moderno. Según Josep Casamartina i Parassols, comisario de la muestra, todas ellas son "casos raros" que afloran de las colecciones particulares, y que en su conjunto desarrollan toda una secuencia completa de la historia del arte en el siglo XX.
Así, en "Alrededor del Expresionismo" se agrupan a artistas como -Marianne von Werefkin, Kathe Köllwitz y Mela Muter- cuya obra se acercó en un momento dado a los tratamientos formales pictóricos del movimiento alemán, pero que salvo Mariane von Werefkin no tuvieron una vinculación real y directa con el mismo.
De las vanguardias rusas al realismo mágico de la Kahlo
Episodios interesantes también se exhiben en la sección de "Vanguardistas Rusas", con las mujeres que se sumaron a la aventura de la abstracción. Este movimiento está aquí representado por Nathalia Goncharova, Liubov Popova, Alexandra Exter, Maria Vorobev Marevna u Olga Rozanova.
También hay hueco para el realismo mágico, que surgió poco después de la consagración del cubismo y el arte abstracto geométrico, y que añoraba la figuración y que dio lugar al realismo mágico, más amable y humano que los movimientos anteriores. María Blanchard, Suzanne Roger, Chana Orloff y Ángeles Santos se unen a la popular Frida Kahlo, quien optó por un estilo personal y subjetivo inspirado en algunos hechos autobiográficos o la característica obra de Georgia O'Keeffe y sus primeros pasos hacia la abstracción.
También se muestran obras surrealistas de pintoras menos conocidas, como Marie Toyen, Kay Sage y Maruja Mallo, cuya obra está influida por la corriente impulsada por André Bretón y que se acercaron al surrealismo atraídas por su antiacademicismo y por su meta de reflejar la realidad personal por el encima del arte.