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CUMBRE DEL CLIMA

Los principales indicadores que avalan la crisis climática

Varias columnas de humo se desprenden de la planta de Neurath en Bergheim (Alemania).
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Varias columnas de humo se desprenden de la planta de Neurath en Bergheim (Alemania). (Foto: EFE)
sábado 30 de noviembre de 2019, 18:41h

Aunque parezca increíble, a estas alturas aún son muchas las personas que dudan de la influencia del ser humano en el cambio climático, del alcance real de sus consecuencias, o incluso de su propia existencia...

No importan los miles de estudios científicos que cada año se publican corroborando esa realidad incontestable, muchos se adhieren a planteamientos interesados (en su mayoría ideados por ciertos lobbies o Estados contaminantes) para continuar negando lo innegable.

Para no dejar lugar a dudas, a continuación se señalan y describen brevemente algunos de los indicadores clave para comprender de una vez por todas que el cambio climático antropogénico (consecuencia de la acción humana) es una realidad tangible, cuyas consecuencias estamos ya viviendo.

Aumento de la concentración de CO2 en la atmósfera

El dióxido de carbono es la principal fuente de carbono para la vida en la Tierra, pero también un importante gas de efecto invernadero. Aunque este gas se encuentra de forma natural en la atmósfera terrestre, la actividad humana (fundamentalmente, la quema de combustibles fósiles y la deforestación) ha provocado que su concentración en esta capa gaseosa del planeta haya aumentado casi un 50 % desde la Primera Revolución Industrial.

Como gas de efecto invernadero, el CO2 absorbe y emite radiación infrarroja en sus dos frecuencias de vibración activas en infrarrojos. Este proceso hace que caliente la superficie y la atmósfera inferior y enfríe la atmósfera superior, lo que redunda en el aumento de la temperatura media global, produciendo una retroalimentación positiva, puesto que cuanto más aumenten las temperaturas más alta será la concentración de CO2. Aunque el dióxido de carbono es el gas que más contribuye a calentar el planeta, existen otros como el metano, el óxido nitroso o el ozono que también influyen en el aumento de las temperaturas.

Por otro lado, el CO2 es el principal causante de la acidificación de los océanos, reduciendo el pH de las aguas. La acidificación afecta negativamente a todos los organismos calcáreos, desde corales o algas a crustáceos, moluscos o equinodermos, por lo que, si se descontrola, podría causar un daño irreparable a toda la cadena trófica marina. Además, los gases de efecto invernadero repercuten negativamente en la salud de todas las especies animales, incluyendo la humana.

Como muestra este gráfico, correspondiente a las mediciones efectuadas en las últimas décadas en el Observatorio Mauna Loa de Hawái, la concentración de CO2 en la atmósfera terrestre no ha dejado de crecer, pasando de unas 378 partes por millón en 2005 a 412 ppm en septiembre de este 2019. En 1958, año en que ese observatorio comenzó a efectuar mediciones, las ppm eran 318. La concentración actual de CO2 en la atmósfera es la más alta de los últimos 800.000 años.

Aumento de la temperatura global

Como se comenta en el apartado anterior, a mayores concentraciones de dióxido de carbono, mayores temperaturas, y viceversa. A través de esta gráfica, puede observarse con claridad la clara dinámica ascendente de la temperatura global, que ha aumentado 0,82 ºC desde 1972. Esta tendencia alcista se ha extremado aún más en las últimas dos décadas, provocando que 18 de los últimos 19 años hayan sido los más cálidos desde que se tienen registros.

Según la inmensa mayoría de expertos, una de las principales consecuencias del calentamiento global es el aumento de los fenómenos meteorológicos extremos, como olas de calor y frío, sequías o ciclones tropicales. Otro directo es el del subida del nivel del mar, debido al derretimiento del hielo de los polos y Groenlandia, ambos, fenómenos constatados, como se verá más adelante.

La mayoría de ecosistemas de la Tierra ya se están viendo afectados por el calentamiento global. Esto redundará en la extinción de muchas especies animales y obligará millones de personas a emigrar. A largo plazo, un aumento descontrolado de las temperaturas podría provocar fenómenos más violentos como corrimientos de tierra, erupciones volcánicas, terremotos o tsunamis.

Derretimiento de los hielos

La Tierra posee tres reservas principales de hielo, situadas en la Antártida, Groenlandia y el Oceáno Ártico. En las últimas décadas, todas ellas han menguado de forma considerable.

El 98% de los 14 millones de km² que ocupa la Antártida está cubierto por el hielo, con un espesor medio de 1,9 km, lo que supone el 90 % de todo el hielo del planeta. Desde 1992, el continente antártico ha perdido más de tres billones de toneladas, a un ritmo de 127 Gt (1×109 toneladas) al año. Si todo el hielo de la Antártida se derritiese, el nivel global del mar subiría 58 metros.

El caso de Groenlandia es aún más alarmante. Esta isla, la mayor del mundo tras Australia, posee una capa de hielo terrestre de 1,71 millones de km² con un grosor medio de más de 2 km². Según los datos de la NASA, Groenlandia pierde cada año 286 Gt de hielo terrestre, más del doble que la Antártida. Desde 1990, las temperaturas promedio sobre su capa de hielo han aumentado casi dos grados centígrados en verano, y hasta tres grados en invierno.

Por último, la extensión de hielo del Ártico, ha pasado de 7,6 a 4,3 millones de km² en poco más de dos décadas. Las temperaturas del aire del Ártico de los pasados cinco años (2014-18) han superado todos los récords previos desde 1900.

Subida del nivel del mar

El nivel del mar ha subido unos 25 cm desde 1870, primer año en que se comenzó a contabilizar esta variable. Dos son los factores principales que han influido en este aumento: el derretimiento progresivo de las capas de hielo polar y glaciares, y la expansión del agua marina a medida que ésta se calienta.

Actualmente el ritmo al que las aguas emergen es de 3,6 mm anuales, más del doble que el registrado a mediados del siglo XX, como advierte en su último informe a este respecto el Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC) de la ONU. Si la Tierra continúa calentándose como hasta ahora, el nivel del mar podría superar el metro en 2100, afectando a más de 1.000 millones de personas.

Lo más alarmante según los científicos del IPCC es que, a pesar de que logremos mantener a raya el ascenso térmico (muy por debajo de los 2 ºC) las aguas podrían seguir subiendo durante siglos.

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    Últimos comentarios de los lectores (2)

    10900 | PACO - 01/12/2019 @ 05:07:30 (GMT+1)
    billones o milvmillones, recuerden la forma de contar de lo anglo-sajones, el que ha escrito esto ni lo sabe.
    10899 | otromas - 30/11/2019 @ 23:32:53 (GMT+1)
    Y siempre se pone una foto de radiadores, si, esos cilidros grandes semicónicos que lo único que echan es condensación, son huecos, el aire entra por debajo y sale por encima sin más y se usan para refrigerar cualquier instalación industrial que genere gran cantidad de calor. Si no sabemos de qué hablamos.

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