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JORNADA 16

La juventud del Real Madrid cosecha puntos ante el Espanyol | 2-0

La juventud del Real Madrid cosecha puntos ante el Espanyol | 2-0
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sábado 07 de diciembre de 2019, 14:55h
Vinicius quiso y Valverde y Benzema resolvieron. Las rotaciones de Zidane, a medio gas, despacharon a un conjunto catalán tan laborioso como impotente. Por Diego García

El Real Madrid y el Espanyol se dieron cita este sábado en el Santiago Bernabéu inmersos en contextos complicados. Los capitalinos acudían a la cita muy mermados por las lesiones y justo antes de dar comienzo al hacinamiento de partidos -salidas a Valencia y Barcelona, y recepción del Athletic-, un brete que les catapultará o hundirá en sus aspiraciones ligueras. Y los catalanes arribaron al templo merengue urgidos. Ocupando el puesto ocupando el puesto decimonoveno -a cinco puntos de la salvación- y toda vez que fueron goleados en casa hace días. Su cambio de entrenador no ha dado resultado por el momento. Así, se desplegaría en este mediodía un escenario resbaladizo.

Zinedine Zidane hubo de empezar a dar la alternativa, con consistencia, a la segunda unidad. A ese grupo de jugadores que han de darle contenido a su candidatura a todo. Marcelo, Hazard, Bale, Asensio, Lucas Vázquez y James Rodríguez siguen malogrados, con lo que entregó galones a Mendy, Fede Valverde, Vinicius y Rodrygo. Todos ellos formaron con los habituales Courtois, Varane, Ramos, Casemiro, Kroos y Benzema en el 4-3-3 ambicioso. Isco, Modric, Brahim y Jovic aguardarían turno en un mediodía de victoria obligada para ambos clubes.

Pablo Machín, en su caso, visitaba Concha Espina sin Naldo, Víctor Sánchez, Javi López, Vargas ni Facundo Ferreyra, mas con la oportunidad de lograr la catarsis que anhelan después de la contratación del nuevo preparador y de haber ganado sólo dos duelos en Liga hasta esta fecha. Dispuso un 3-5-2 que buscaba como prioridad no encajar goles. David López, Bernardo y Calero eran los tres zagueros, con Víctor Gómez y Dídac en los costados. Marc Roca, Darder y Granero suponían la medular creativa, con Wu Lei y Calleri asumiendo el desequilibrio.

El guión del enfrentamiento correspondería con lo expuesto por cada estratega. Con rapidez el Espanyol cedió la iniciativa, el territorio y la pelota al gigante local. Planteaban, pues, los 'pericos' una fiscalización a la paciencia y la construcción en estático madridistas. Abrazando, a las primeras de cambio, el modelo de achique y contragolpe. Por ello, cobrarían una especial relevancia en el plan de juego merengue los extremos brasileños. Y Vinicius reclamaría los focos, pegado a la cal zurda.

La perla salida de Flamengo ensanchó el campo y constituyó el brotar del peligro como la punta de lanza de una elaboración pausada de su colectivo. El carioca abrió la espita con un slalom que dejó atrás a cuatro rivales, con recorte sobre la línea de fondo y chut que sacó Diego López -minuto 6-. El rechace sería pescado, sin dirección, por un Fede Valverde más llegador que nunca. Antes del minuto 15 Rodrygo marraría un remate -sin marca y desde la frontal, tras un saque de esquina de despeje fallido- y Benzema no atinaría -en vuelo y por mor de una asistencia en vuelo de Vinicius-.

Le pesaban a los catalanes las ausencias y yacían impedidos para tomar oxígeno y suponer una amenaza para Courtois. Eso sí, trataron y consiguieron trompicar el ritmo de circulación pretendido por el escuadrón madrileño. Amontonaba muchos peones Machín en cancha propia e interrumpía, con faltas, cuando no llegaban sus coberturas. Fallaba la fluidez, velocidad y continuidad en el pase entre líneas al dibujo de Zidane, en inferioridad numérica en el centro del campo, aunque se sumaran Mendy y Carvajal.

Se iría granjeando confianza un sistema barcelonés que en torno a la media hora salpicaría con presiones su despliegue. Adelantaría líneas de manera selectiva y llegó a provocar problemas al Madrid en la salida de juego. Incluso robaron la redonda a Casemiro en su frontal para que la acción desembocara en un centro y cabezazo angulado de Granero que sacó Courtois, en una buena muestra de reflejos. Y respondió el tridente local con un relámpago, al espacio, que lanzó Rodrygo, continuó Benzema y finalizó Vinicius -con conducción, sentando a David López en una baldosa y chutando centrado hacia Diego López-.

Había logrado el Espanyol negarse a volver al encierro en su área. A pesar de la insistencia -y el acierto- de Vinicius en desbordar desde el perfil zurdo. Y lo rocoso del bloque visitante contaminaría de densidad y centrocampismo a la dinámica global. Las porterías pasaron a uniformarse como extras y las diagonales de Rodrygo no suplían la falta de un mediapunta que desatascara entre líneas -Benzema fluctuaba, pero siempre como referencia-. Únicamente un derechazo de Fede Valverde, en la frontal, forzó a Diego López y localizó un hueco en ese rol -minuto 37-. Y en la segunda jugada del consiguiente córner, Benzema filtró un envío venenoso que tenía como destinatarios a Casemiro y Varane -improvisados delanteros-. Este último encañonó un zurdazo a las mallas que aliviaría a la tribuna para el 1-0.

Entonces estrenaban los blanquiazules una exigencia multiplicada. Ya no les valía parapetarse en unos presupuestos especulativos. Y se dispusieron, desde esa recta final antes del descanso, a hacer acopio de posesión en campo ajeno y a rondar el área de Courtois. En cambio, se toparían con el envés de esa maniobra como aviso: un córner a su favor derivaría en un contraataque que dirigió Benzema, con un pase en profundidad para la galopada y el remate flácido de Vinicius -minuto 43-. A pesar de la notable prestación competitiva, el equipo más goleado de Primera se iba a vestuarios en desventaja.

Y sin sustituciones alzó el telón una reanudación que susurró el descenso de concentración madridista. En el minuto 46 su zaga encadenó errores en la activación tras pérdida y Casemiro salvó a los suyos cuando Darder encaraba al arquero belga. Había arrastrado incomodidad el Real Madrid y sus imprecisiones en tres cuartos de cancha no aflojaban su ratio, constriñéndoles a no bajar la intensidad, pues los catalanes salieron al segundo acto más afilados. Granero, Darder, Calleri y Dídac Vila crecían, confirmando un cambio de paisaje que ofrecía hectáreas a los atacantes locales. Y Benzema falló un cara a cara con Diego López patrocinado por Fede Valverde -minuto 52-.

Un testarazo sin dirección de Calleri reforzaba el paso al frente visitante y la vertiente reactiva madridista. Kroos reaccionaría con un derechazo muy lejos del arco, en el amanecer de una suerte de ida y vuelta. En el minuto 60 se diluyó el monopolio de la posesión capitalina, fruto de los errores en el pase. Se afeó la trama con el despeño del acierto en las entregas, al tiempo que comparecía Campuzano -por el castigado Wu Lei-. Pasaba a formar el club catalán con dos delanteros posicionales y a rematar Espinosa a las manos de Courtois -en un saque de falta lateral de Granero-. No acababa de recobrar el lazo del evento el candidato a todo, en ninguna de las dos fases del juego.

Se acumulaban las oportunidades a balón parado para los barceloneses, con su faceta aérea ganando. Zidane eligió a Modric -para dar resuello a Kroos- cuando Vinicius voló en conducción y Benzema remató fuera, desde el punto de penalti -minuto 71-. Definitivamente, la valentía posicional decretada por Machín funcionaba y los merengues aguardaban para explotar en contragolpe, renegando de mantener posesiones controladoras. Lozano subiría la pujanza anatómica -entró por Granero- y Campuzano y Marc Roca probarían suerte sin éxito.

A falta de un cuarto de hora el semblante del Espanyol resplandecía con su mejor versión y la incertidumbre se expandió en el desenlace. Hasta que Valverde y Benzema imaginaron una pared quirúrgica en la frontal para que el delantero sentenciara el reparto de puntos. El derechazo angulado del francés -minuto 79- ajustició a la víctima histórica más propiciatoria para los madrileños. Pero el festejo local se nublaría por la imprudente expulsión de Mendy -dos amarillas-, que deja sin laterales zurdos a su delegación de cara a la visita a Mestalla. Finalmente, tras la inclusión de Melendo, Brahim y Militao -por Calleri, Vinicius y Rodrygo-, los 'pericos' no alcanzarían botín alguno que rubricara su notable esfuerzo. Y los aristócratas afianzaron su inercia en un día riesgoso en lo concerniente a la motivación.

- Ficha técnica:

2 - Real Madrid: Courtois; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Mendy; Casemiro, Kroos (Modric, m.70), Valverde; Rodrygo (Brahim, m.84), Benzema y Vinicius (Militao, m.83).

0 - Espanyol: Diego López, Víctor Gómez, David López, Bernardo, Calero, Didac; Marc Roca, Darder, Granero (Pol Lozano, m.72); Wu Lei (Campuzano, m.65), Calleri (Melendo, m.83).

Goles: 1-0, m.38: Varane. 2-0, m-79: Benzema.

Árbitro: Jaime Latre (Comité Aragonés). Amonestó a Vinicius (m.17), Mendy, Valverde (m.73) y expulsó a Mendy por doble amarilla (m-63 y m.82) por el Real Madrid y a Granero (m.15), Calero (m.60), y Darder (m.90+1) por el Espanyol.

Incidencias: encuentro correspondiente a la decimosexta jornada de LaLiga Santader disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 64.125 espectadores.

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