violencia doméstica
Sólo el 20 por ciento de las mujeres que sufren agresiones lo denuncia
miércoles 13 de agosto de 2008, 13:55h
"Una de las afectaciones del maltrato es la dependencia de la víctima respecto del maltratador y parte de esa dependencia es la negación de la realidad", como podría ocurrir en el caso de Sandra, la mujer a la que defendió el profesor Jesús Neira, gravemente herido por su pareja, y que ha negado ser una mujer maltratada, ha explicado la presidenta de la Asociación de Mujeres Juristas Themis, Altamira Gonzalo.
Para esta defensora de mujeres víctimas de violencia de género, sería uno de los muchos casos, en los que no hay denuncias por supuestas agresiones y que han salido a la luz por otros motivos, en este caso por la agresión que recibió este ciudadano por salir en su defensa. Altamira Gonzalo recuerda que más del 70 por ciento de las mujeres que murieron el pasado año asesinadas por sus maridos o ex parejas nunca denunciaron esta situación.
"Con frecuencia solemos decir que los malos tratos más graves no llegan al juzgado, porque las mujeres no se atreven a denunciar y este hecho que hemos conocido, gracias a la solidaridad tan tremenda de esta persona que ha puesto su vida en peligro, pone de manifiesto el terrible miedo que tienen muchísimas mujeres que se encuentran en esa situación", añade.
Para la jurista, esta negación de "la evidencia" hay que comprenderla dentro de una relación prolongada en el tiempo de malos tratos, con dependencia sicológica y afectiva, que ocasionan los malos tratos cuando se prolongan en el tiempo.
"Esta dependencia se rompe con el apoyo familiar y también es muy importante el apoyo social que están teniendo cada vez más las mujeres, que se deriva de los recursos de las administraciones y de las asociaciones que trabajamos en contra de los malos tratos y que tenemos a disposición de muchas mujeres que quieran salir de esa vida sórdida y desgraciada", señala.
La presidenta de Themis advierte que "no se pasa de un trato normal al asesinato, sino que hay grados en esa relación de subordinación y dominación y que todos ellos se han manifestado en forma de una mala contestación, un empujón o una bofetada". Por ello, anima a que se denuncien estas primeras manifestaciones y hace un llamamiento para que "no infravaloren las situaciones de riesgo en la que se encuentran, no permitiendo a sus agresores conculcar las órdenes de protección".
"Es un proceso lento y esperamos que no tenga retroceso y sigan aumentando el numero de denuncias como en los últimos años", señala Gonzalo respecto a la concienciación social y el combate legal contra este tipo de violencia.
En 2005 se presentaron 72.333 denuncias por este motivo; en 2006, 81.016 y en 2007, 81.301, explica la jurista, quien aclara que "lo que aumenta no es el número de casos de maltrato sino que las mujeres se atreven a denunciar".