La portavoz del PSOE, Adriana Lastra, ha cerrado esta mañana el turno de intervenciones de los grupos parlamentarios antes de la primera votación de investidura. Una vez en la tribuna, ha comenzado su discurso con fuertes críticas contra la derecha. Les ha acusado de tendencias golpistas: "Las derechas han amenazado de forma implícita y hasta explícita con un golpe de Estado". "Señorías, la democracia se abre paso y las derechas no podrán impedir que se forme el Gobierno que han elegido los ciudadanos", ha asegurado obviando con esta última afirmación que la aritmética del martes aupará a Pedro Sánchez como presidente del Ejecutivo.
En vez de defender el proyecto de Sánchez y de Iglesias, como corresponde a un discurso de investidura, Lastra ha seguido la estrategia socialista de arremeter contra la derecha para justificar el acuerdo con Unidas Podemos e independentistas del que tanto renegó el PSOE y ella misma durante la anterior legislatura y en campaña electoral.
Lastra ha planteado el Gobierno de Pedro Sánchez como el "mejor antídoto" contra la ultraderecha y frente a una derecha que tiene como único proyecto "devolver a España al pasado" y a un país "en blanco y negro". Ha considerado que la derecha española sigue, 40 años después del fin de la dictadura, "sin condenar el franquismo y casi comportándose como él".
Lastra: "Su único proyecto es devolver a España al pasado, el nuestro es un Gobierno para seguir avanzando"
La socialista ha atribuido al PP "y sus socios" el ser "un peligro y amenaza para la libertad y seguridad de las mujeres" y ha atacado especialmente a Vox, al que ha dicho que ella votará que sí a la investidura para "defender a la democracia de gente" como ellos.
A la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, le ha recriminado el "ridículo" que ha hecho "alentando tamayazos", al haber instado ayer a los diputados socialistas a votar que no a la investidura de Sánchez. "En política hay algo peor que estar en la oposición y es estar en la irrelevancia", le ha espetado.
Palabras totalmente distintas ha tenido para aquellos que facilitarán el próximo martes la investidura de Sánchez. Se ha detenido especialmente en el agredecimiento a Gabriel Rufián, de ERC, a quien ha aplaudido su "valentía y compromiso". A Pablo Iglesias le ha dicho que los dos partidos van a hacer historia, con su Gobierno de coalición, pero ha apostillado: "A ver si la próxima vez hacemos historia un poco más rápido", aunque se ha mostrado convencida de que será un "socio leal".