El galés y el colombiano se han quedado fuera de la convocatoria del partido ante el Sevilla. No están lesionados.
El Real Madrid recibe este sábado al Sevilla en el Santiago Bernabéu. Lo hace tras conquistar la Supercopa de España y subrayar el gran momento de forma de la plantilla. Combatiendo ante el cuarto clasificado de LaLiga, que sólo está a cinco puntos del liderato. Por ello, se esperaba que Zinedine Zidane contase con todos los efectivos disponibles en su camarín, pues el duelo es de altura y trascendencia suficientes.
Pero Gareth Bale y James Rodríguez se han quedado fuera de la lista. Han sido descartados, junto a Álvaro Odriozola, Mariano Díaz y Sergio Ramos -quien sufrió un esguince de tobillo en la final de la Supercopa y sólo ha completado un entrenamiento con el grupo-. Más que descartados, desterrados, pues su indudable talento no les ha bastado para contar en esta cita.
La baja de Fede Valverde por sanción tampoco ha convencido al entrenador francés para sumar a Bale y a James en la convocatoria. Porque todo el arsenal disponible será necesario en el ajedrez ante Julen Lopètegui y el escuadrón andaluz. El caso es que ni el galés ni el colombiano sufren molestia alguna, según contrasta la relación de partes médicos difundidos por el club.
Resulta llamativo que Zidane haya descastado a los dos atacantes zurdos en semejante brete, con Eden Hazard y Marco Asensio en el dique seco. La delantera merengue, ante el Sevilla, estará compuesta por Karim Benzema, Rodrygo, Vinicius, Jovic y Lucas Vázquez. Nada más. Bale y James, dos futbolistas que han dado muestras de falta de compromiso desde que fueron moneda de cambio en el marcado estival, parecerían estar pagando sus desaires con la dinámica de un equipo que ha ido creciendo hasta liderar el campeonato español.
En sala de prensa, el estratega eludió el asunto. Se limitó a referirse a temas estrictamente deportivos. Y defendió su valía como entrenador. "Acepto que puedo tener flor, soy un afortunado de la vida, por eso todos los días doy gracias a la vida por lo que me ha dado como jugador, entrenador y como persona. Lo intento hacer bien y trabajo para eso, se puede pensar que tengo flor y lo acepto. No pasa nada, se puede pensar", argumentó.
En lo relativo al título ganado en Arabia Saudí, dijo que "no cambia nada por haber ganado la Supercopa de España. Es un objetivo cumplido y un impuso moral". "Queríamos conseguir el primer título, era un trofeo importante a mitad de temporada y lo hemos conseguido con muchas dificultades. Es muy importante para seguir el resto de la temporada. Sabemos que lo que queda va a ser difícil, tenemos que seguir escribiendo historia de este club, esperamos que el final sea el mejor", añadió.
Cuestionado por el tributo que rendirá el Sevilla al Real Madrid sobre el césped, por la Supercopa, razonó del siguiente modo: "Cada uno tiene sus costumbres y nosotros si nos hacen pasillo, lo aceptamos. Pero ellos van a venir, con o pasillo o no, pensando únicamente en el partido que tiene que hacer para sumar los tres puntos. Es en lo que tenemos que concentrarnos, no en lo que va a pasar antes, si no en un partido ante un rival muy complicado como ha demostrado toda la temporada".
Y pidió que la grada reciba bien a Lopetegui. "Espero que lo reciban bien porque además es uno de la casa, ha jugado muchos años aquí y la afición siempre recibe a su gente de buena manera", apuntó, antes de referirse a la etapa del técnico español en Chamartín así: "Cada momento lo tienes que vivir. Él lo quiso hacer fenomenal porque es un gran entrenador, como ha demostrado siempre. No quiero hablar de su momento en el Real Madrid porque terminó como terminó pero es un entrenador muy bueno".
Por último, quiso elogiar a Thibaut Courtois y su renacer. "Ha demostrado desde el principio y en el pasado que es un gran portero, siempre entre los mejores del mundo, y después de momentos complicados como le puede pasar a cualquiera en su carrera, ha sabido continuar sin bajar los brazos. Él sabía el nivel que tenía y con mucho trabajo ha salido de ese pequeño bajón y estamos encantados con su nivel", desglosó. Una palabras que contrastan con el gélido silencio relacionado a Gareth Bale y James Rodríguez.