www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

Las inhumanas

jueves 09 de abril de 2020, 20:13h

“Por fin una buena noticia”, exclamaron Marta Flich y Pilar Rahola casi a la vez, en ese programa que a veces presenta Risto Mejide y que ahora me da mucha pereza ponerme a buscar su nombre. Va a ser verdad eso que no hay mayor desprecio que no hacer aprecio, pero a veces escuchar ciertas cosas, hacen que uno se centre y tenga muy claro lo que tiene que hacer.

“Por fin una buena noticia”, cuando un médico especialista fue a ese programa a hablar sobre el coronavirus y dijo que este maldito bicho afectaba mucho más a los hombres qué a las mujeres en todos los posibles casos, incluidos los que acaban en muerte.

Cuando este “nuevo” feminismo casi nos había convencido que en lo que consistía su movimiento era en la búsqueda real de la igualdad entre hombres y mujeres, van estas dos y demuestran que nunca ha sido así. Cuando enferma un hombre con la posibilidad de llegar a morir, es una fiesta para los sentidos de estas dos mujeres tan bondadosas con el ser humano cuando su género es femenino. La posibilidad de la muerte de un hombre nos iguala a todos. Que el género masculino hiciera el favor de extinguirse, ayudaría mucho a que todas las mujeres fueran iguales. Aunque ellas saben que tampoco sería así. Es evidente que Marta Flich y Pilar Rahola se parecen bastante poco. Una de las dos resulta muy apetecible, pero las dos provocan nauseas. Amar la belleza nunca puede ser machista y tener un estómago especialmente sensible, tendría que ser una cosa con la que empatizar. Alegrarse del mal ajeno debería ser una muestra palpable de inhumanidad o de malas o buenas feministas, según se mire, y quien lo haga.

Como ácrata convencido de que todas las ideologías son la misma bazofia y que el mejor partido político es el que desaparece, respeto a las personas que sí siguen a alguno de ellos. Y por ello y por que amo la belleza en todas sus formas, no tengo nada más qué decir sobre Marta Flich. Aquí y en Mongolia sabemos de la importancia de esta virtud. Ser de izquierdas o derechas no es el problema, el problema es llevar a cabo los preceptos que ambas manos trileras tienen. Todas imperfectas y por tanto humanas. Los políticos son los peligrosos, no quienes les votan, soñadores que viven en bucle la misma pesadilla.

Pero el nacionalismo no es una ideología, sino la manifestación evidente del mal, del egoísmo, la parte más perversa que puede tener un ser humano. Por eso a Pilar Rahola solo le faltó decir: “Además de ser una buena noticia que enfermen más hombres que mujeres, si éstos son o se sienten españoles (en caso de nacer en Cataluña), habrá que hacer fiesta, hacer evidente nuestra pasión, desnudar nuestros cuerpos y llenarlos con nuestras pinturas de guerra, siempre rojas y amarillas, y con un azul lleno de estrellas. Soy una nazi de izquierdas. Los catalanes somos mejores que esos vagos andaluces o extremeños. Los hombres (sexo masculino), es un alivio que mueran más que nosotras. Quiero una Cataluña formada solo por mujeres catalanas. Cortémosles el fuet a todos ellos, sean catalanes o no.

Cuando a cualquiera de estas dos les preguntan a quién quieres más, a papá o a mamá, ellas siempre responden que ellas nacieron por generación espontánea, y puede que sea en lo único que tienen razón. Son la muestra individual de la inhumanidad, femenino singular.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (5)    No(1)

+

0 comentarios