www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

EDITORIAL

Renta básica, cuidado con el populismo

sábado 18 de abril de 2020, 11:22h

El Gobierno se encuentra trabajando en el llamado Ingreso Mínimo Vital, una renta básica cuyos detalles todavía están por conocerse, pero que garantizaría que los hogares más desfavorecidos tuvieran una retribución a cuenta del Estado para asegurar el acceso a los bienes más básicos para la supervivencia.

La medida llega en un momento de gran complejidad social, transplantada del ámbito académico que, durante los últimos años, se preguntaba cómo dar solución a un mercado de trabajo cada vez más mecanizado y robotizado, cuya decreciente oferta no era capaz de absorber toda la demanda de empleo.

Al margen de la conveniencia de una medida apoyada desde ámbitos tan distintos como el Banco Central Europeo, en boca de su vicepresidente, Luis de Guindos, o el propio Vaticano, el diseño de un instrumento como la renta básica debe ser escrupulosamente preciso, a fin de evitar que se caiga en los vicios del populismo.

En este sentido, no son de recibo las prisas de Pablo Iglesias por presentar la medida a espaldas del Ministerio de Seguridad Social, que es el que trabaja en la vehiculación de este instrumento. La obsesión por el márketing político de Podemos ya provocó otro enfrentamiento, a cuenta de la llamada Ley de Libertades Sexuales, que la formación morada quiso tener lista para la fecha del 8 de marzo, Día de la Mujer, sin importar que las imprecisiones de la misma elevaron el sonrojo hasta las plantas nobles del ministerio de Justicia, o el de Vicepresidencia Primera, a cargo de Carmen Calvo.

En este caso, el ministro José Luis Escrivá ha conseguido detener por el momento el ímpetu populista de Iglesias y ha subrayado en numerosos micrófonos y tribunas que el diseño de la renta básica todavía no está listo.

Escrivá ya esbozó, durante su periodo al frente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), un cálculo de lo que supondría una renta básica universal que atendiera a 1,8 millones de hogares, con un gasto para las arcas públicas de 3.500 millones de euros.

Esta semana reiteró que, sea cual sea el diseño final de la renta básica que prepara su Ministerio, se financiaría fácilmente mediante la emisión de deuda pública. España, que llega sobreendeudada a esta crisis del coronavirus, fía así las fuerzas de su financiación a una deuda creciente que, de no ser por el apoyo del BCE, ya le habría llevado a la quiebra.

Como siempre, la Unión Europea sería un buen ámbito para coordinar medidas como la de la renta básica universal. Pero, como siempre, desde el punto de vista político, Europa no está ni se le espera.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (5)    No(1)

+

2 comentarios