El talentoso jugador comparte alguna de las teorías conspiratorias que circulan en torno a la pandemia global.
Marat Safin fue número 1 del tenis durante 9 semanas. Ocurrió entre finales del 2000 y principios del 2001. Su sensacional talento y pegada le catapultaron a la cima del deporte. Y el billete a esa categoría resultó ser una victoria sobre el legendario Pete Sampras en la final del US Open. Casi nada. Además, a lo largo de su trayectoria deportiva acumularía un Abierto de Australia, un total de 15 entorchados individuales, dos Copas Davis con Rusia y dos títulos como doblista.
Sólo las lesiones y un carácter polémico le alejaron de figuras que asomaban, como Roger Federer. Decidió retirarse de la práctica profesional cuando tenía 29 años, totalmente desmotivado para mantener la exigencia de los entrenamientos y condicionado por la convivencia con el dolor y la fatiga que pauta la élite del circuito de la ATP. Fue en 2009.
Desde entonces, Safin, hermano mayor de la jugadora Dinara Sáfina, se ha ganado una reputación formidable por la altura de las celebraciones en las que participa. El 1'93 de este moscovita afamado se maneja como una celebridad en su país y no son pocas las anécdotas que le definen como un ser humano que a sus 40 años ha sabido relacionarse muy bien y gozar de la vida.
Pero no es esa fama, ni sus notables éxitos como jugador, lo que le ha puesto de relieve en este domingo de abril. Su interpretación de la crisis sanitaria global causada por el coronavirus es lo que ha fijado a este semifinalista de Roland Garros y Wimbledon en los medios de comunicación de todo el planeta. Porque su lectura de lo que está ocurriendo no comulga con las autoridades mundiales.
En una entrevista concedida al diario deportivo Sports.ru, Safin asumió como propio un puñado de argumentos que conforman las múltiples teorías de la conspiración que han germinado con la pandemia global actual. "En 2015, Bill Gates dijo que tendremos una epidemia, luego una pandemia y que nuestro próximo enemigo era un virus, no una guerra nuclear", avanzó.
Bien es sabido su gusto por el esoterismo, una afición a la que habría ido dedicando tiempo creciente en los años precedentes. Sea como fuere, este extenista, que estaba en España cuando Pedro Sánchez decretó el estado de alarma pero pudo viajar a Rusia, no cree que Bill Gates sea un "adivinador". En su mente hay otra justificación sobre el presunto tino del vaticinio descrito con anterioridad.
"Simplemente lo sabía y todos se estaban preparando", remarcó, antes de afirmar que en el Foro Económico Mundial de Davos se ejecutaron "simulaciones dos semanas antes de que se conociera el virus en el mundo". "Entonces el 5G ¿por qué comienza? Luego se introducirán los nanochips. Todo va a eso. Mira lo que está pasando a tu alrededor. La gente está en pánico, todo está como debería", razonó a continuación.
Para Safin, como para otros muchos aficionados de las conspiraciones y conjeturas alejadas de la versión oficial de los eventos, la pandemia global que ha causado muerte y una fractura total de la vida en todo el planeta no es más que el caldo de cultivo pensado por una élite que va a tratar de controlar a todos los seres humanos por medio de chips. Aprovechando el miedo vigente.
La ruta de acceso de esos microchips es la inyección de vacunas. "Se está preparando a la gente para la implantación de chips", proclamó. Y aliñó su argumentación con un "no es nada nuevo, todo está en internet". "Creo que no todo es como se dice, es una situación preparada. Pero la gente se cree todo, se creen las historias de terror en la televisión", apostilló.
Según su pronóstico, la civilización no va a asistir a su extinción, sino que simplemente "pronto iremos con el chip" implantado. Asimismo, ha señalado a las élites que han conspirado: no son Vladímir Putin, Donald Trump o Angela Merkel. "Creo que hay hombres más poderosos que todos estos líderes. Tipos que realmente manejan el dinero, dueños del mundo que pueden cambiar las cosas en el sentido que quieran. Hay un gobierno a la sombra, llamadlo como queráis. Se trata de gente más poderosa detrás que no sabemos ni que existen", sentenció.