En plena disputa en el seno del Gobierno de la Comunidad de Madrid entre presidenta y vicepresidenta por la solicitud de pasar a la fase 1, el Ejecutivo regional vivió ayer horas convulsas tras la dimisión de su directora de Salud Pública, Yolanda Fuentes, y el nombramiento de quien la sucede en el cargo, el hasta hora director del hospital de emergencia de Ifema, Antonio Zapatero, que ostentará el cargo de viceconsejero de Salud Pública y Plan Covid-19.
Desde la consejería de Sanidad, que dirige Enrique Ruiz Escudero, Zapatero "será una pieza clave dirigiendo toda la estrategia de salida del Ejecutivo madrileño sobre Covid-19, la desescalada en la región o la realización de estudios epidemiológicos", defiende el Gobierno regional en un comunicado, en el que señala que Zapatero dirigirá también dirección general de Salud Púbica y la coordinación socio-sanitaria en la región.
La presidenta Díaz Ayuso designa con estas responsabilidades a Zapatero "para que aporte su acreditada experiencia médica y que la Comunidad de Madrid lidere bajo su dirección la salida de la crisis sanitaria provocada por el coronavirus".
Desde la coordinación socio-sanitaria, en esta nueva viceconsejería, se encargará también de aplicar una estrategia enfocada a la evolución de residencias de mayores de la región, centros que han soportado una alta letalidad.
Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense, Zapatero desempeñaba actualmente su labor profesional como jefe de servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario de Fuenlabrada. Además, ha trabajado en el Hospital Universitario Ramón y Cajal o el Hospital de Móstoles. Es profesor titular de la Facultad de Medicina de la Universidad Rey Juan Carlos y Experto Universitario en Gestión de Unidades Clínicas, además de presidente de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas.
El doctor Zapatero ha sido uno de los referentes del hospital de emergencia de Ifema que fue levantadouna semana después de decretarse el estado de alarma por el coronavirus. El 1 de mayo cerró sus puertas tras haber atendido a 4.000 pacientes, y ha albergado hasta 1.300 camas y 16 puestos de UCI.