La portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, no cree que el pacto con Bildu haya erosionado los apoyos de cara a pedir una última prórroga.
El Gobierno no valora por ahora solicitar una sexta prórroga del estado de alarma por la crisis del coronavirus. Así lo ha manifestado la portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, este domingo en rueda de prensa, en respuesta a El Imparcial.
"Los próximos días tenemos que conocer los indicadores sanitarios porque son los que marcan la directriz", ha afirmado Montero, que incide en que ese será el "criterio" que marcará su solicitud al Congreso.
Sus palabras contrastan con las que pronunció José Luis Ábalos en una entrevista este sábado en El Socialista, donde afirmó que el estado de alarma debe "acompañar" todas las fases de la desescalada, lo que abría la posibilidad a que el Ejecutivo solicitara una última prórroga ya que la actual concluye el 7 de junio, fecha en la que la mayor parte de las comunidades estarán en disposición de pasar a la fase 3.
Si el Gobierno necesita solicitar la sexta prórroga, arrancará entonces la ronda de contactos con los grupos parlamentarios en un clima enrarecido tras el último acuerdo con Bildu para derogar la reforma laboral, que ha desgastado la confianza de PNV, uno de los principales socios del Ejecutivo en las votaciones parlamentarias de esta medida excepcional.
"Considero que el PNV siempre ha tenido muy clara la importancia de la salud y la seguridad de los españoles. Entiendo que si fuera necesaria la prórroga, seguiremos contando con ellos", ha afirmado Montero, que reconoce que armar mayorías "a veces es complicado" y obliga a incorporar "elementos" que "nada tienen que ver con la cutestión sanitaria" porque el PP "ha dimitido de su responsabilidad como principal partido de la oposición y se haya instalado en el 'no'". Si hubiera sido por ellos, sostiene la ministra portavoz, "hoy los ciudadanos habrían salido a la calle sin ningún tipo de orden ni prevención y con un riesgo total, peligroso y efectivo de contagio".
Desconcierto y malestar en el PNV
Los nacionalistas vascos, sin embargo, han manifestado su "desconcierto" por el acuerdo del PSOE y Unidas Podemos con EH Bildu para derogar la reforma laboral a cambio de su abstención en la quinta prórroga del estado de alarma.
El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, avisó esta semana a Pedro Sánchez de que le retiraría su apoyo si no es "coherente" en sus pactos. Ortuzar advirtió de que la confianza de su partido "se ha ido gastando" durante la pandemia y ahora "tiene la luz de reserva encendida".
En una entrevista publicada en El Correo y Diario Vasco, Íñigo Urkullu se ha pronunciado este domingo en los mismos términos. El lehendakari considera que el acuerdo con el partido abertzale "no fue leal" y ha añadido que Sánchez "se arriesga a una quiebra de confianza".
Urkullu ha opinado que es "absolutamente peligroso" hablar de derogar "de manera integral la reforma laboral incluso estando vigente el estado de alarma" y ha lamentado que el Gobierno ofrezca "una sensación de desconcierto absoluto" y se arriesgue "a quebrar la confianza en la interlocución a nivel político, en los mercados internacionales y la Unión Europea".