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BARCELONA

Bartomeu, al límite: Setién le denuncia, moción de censura acelerada y sin revolución

Bartomeu, al límite: Setién le denuncia, moción de censura acelerada y sin revolución
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jueves 17 de septiembre de 2020, 21:36h
Se han presentado miles de firmas más de las necesarias para que su continuidad sea votada por los socios. Y ninguna de las vacas sagradas ha salido del vestuario todavía, complicando el balance financiero del club.

Josep Maria Bartomeu está apurando los días de uno de los peores veranos como presidente del FC Barcelona. La situación es la siguiente: este jueves se han presentado en las oficinas del club 20.731 firmas para impulsar la moción de censura en su contra y Quique Setién ha anunciado que va a denunciar al club "por no cumplir con los contratos laborales" estipulados tras su destitución. Este último asunto impedirá que la RFEF pueda inscribir a Ronald Koeman como entrenador del primer equipo.

Además, el dirigente se enfrenta a la complicada gestión financiera de la institución. Al final pesó más la idea de no ser el presidente que dejó ir a Lionel Messi, pero lo cierto es que la marcha del argentino le habría ayudado a sanear unas cuentas tan maltrechas que podría acabar pagando con su patrimonio personal el desastre creado. Y en este sentido, tampoco le ha ayudado que Luis Suárez no haya salido todavía, como tampoco lo han hecho nombres como Gerard Piqué, Jordi Alba, Arturo Vidal o Sergio Busquets. Todos ellos fueron señalados en la promesa de revolución emitida tras el 2-8 encajado ante el Bayern.

En esta jornada, por tanto, se ha vuelto a apretar la soga en torno al cuello de Bartomeu. Como se ha dicho, los impulsores de la moción de censura han logrado presentar 20.731 firmas, lo que constituye la cifra más alta cosechada en la historia del club azulgrana para este tipo de iniciativa. Superan de largo las 16.521 rúbricas necesarias para que la moción pase a ser un referéndum en el que los socios decidirán el futuro de la junta directiva.

El proceso estipulado señala que desde hoy arranca un intervalo de 10 días en el que el club constituirá una mesa de validación de esas firmas. Toda vez que ese organismo este compuesto empezará la cuenta atrás de otros diez días para ejecutar la validación. Así que, salvo sorpresa mayúscula, la continuidad de Bartomeu será sometida al juicio del socio. Y en ese trance la moción se hará efectiva siempre y cuando cuente con el 66,6% de votos a favor de la dimisión de Josep Maria Bartomeu y su junta.

Jordi Farré, precandidato a las elecciones de marzo e impulsor de la moción ha dejado claro que con tal monto de firmas "Bartomeu tendría que dimitir hoy mismo". En esa línea, el portavoz de la moción, Marc Duch, alegó que "si fuese Bartomeu estaría temblando en el despacho después de ver que el 20% de los socios de mi club me quieren fuera. Yo dimitiría seguro". Pero desde el palco del Camp Nou se ha emitido la siguiente declaración: el presidente no tiene "ninguna intención" de presentar la dimisión de su cargo. "En ningún caso" las firmas le han hecho plantearse nada. Cuando se haga el recuento de las rúbricas de la moción de censura el club emitirá una nota y el vicepresidente económico, Jordi Moix, hará una intervención institucional. Punto.

Por otro lado, Ronald Koeman no se podrá sentar en el banquillo azulgrana hasta que Quique Setién y el presidente lleguen a un acuerdo. Oficialmente, el técnico cántabro no está despedido, pues reclama al club el cobro del año de contrato que le faltaba por cumplir cuando fue apartado de su puesto. Asimismo, en un comunicado firmado por él y sus ayudantes Eder Sarabia, Jon Pascua y Fran Soto, se anuncian acciones legales contra el Barça. Porque, recuerda, la directiva ha mantenido "un mes de absoluto silencio", pese a los diversos requerimientos realizados.

Setién explica que hasta este miércoles no recibió la primera comunicación oficial y que fue mediante un burofax. "Dichas comunicaciones revelan la clara intención de la directiva de no cumplir con sus contratos laborales con fecha 14 de enero de 2020. En mi caso, Quique Setién, es público y notorio que el día 17 de agosto tanto el club como el presidente anunciaron mi despido con efectos inmediatos. Sin embargo, no fue hasta ayer, 16 de setiembre (un mes después), cuando me han remitido, por primera vez, la comunicación escrita de dicho despido (sin liquidación alguna)", denunció.

Añade la nota que la directiva prometió al resto del cuerpo técnico "una futura reubicación, en el club". "Por todo lo dicho, nos hemos visto obligados a poner en manos de nuestros abogados la solución del conflicto, teniendo que interponer las acciones legales correspondientes. Y ello, con el fin de preservar nuestros derechos y lo pactado en su día con el FC Barcelona", concluye. El cántabro reclama los cuatro millones de euros brutos que estipulaba su contrato para la temporada 2020-21. Dando otra vuelta de tuerca a la gestión financiera de un Bartomeu que si no liquida el contrato de Setién a tiempo provocará que Koeman no esté presente en el debut liguero del equipo.

Por último, el presidente declaró el 18 de agosto lo siguiente: son intransferibles Messi, Ter Stegen, Ansu Fati, Lenglet, Semedo, Dembélé o Griezmann. Nadie más. Eso habría la puerta al resto de vacas sagradas. "La salida de los que se vayan, dentro de la remodelación de base en la plantilla, se hará con el técnico y la secretaría, y se comunicará. Algunos de ellos ya lo saben, se les dijo hace tiempo. Habrá una conversación con cada jugador para explicarles su situación. Son jugadores legendarios, que tienen que llevarse todos los honores", arguyó en aquel momento. Antes de presentar a Koeman.

Un mes más tarde, Luis Suárez ha rechazado todas las ofertas para marcharse. El técnico neerlandés le comunicó que no contaba con él en una charla telefónica que no llegó a los dos minutos de duración. De inmediato, Lionel Messi envió un burofax al club proclamando su deseo de salir para emprender un nuevo proyecto deportivo fuera de Can Barça. Y después del huracán, y de la publicitada como victoria de Bartomeu, el astro argentino sigue teniendo a su amigo íntimo en el vestuario y ninguno de los "jugadores legendarios" se han marchado. Complicando, incluso, el fichaje de Memphis Depay. "El Barça me dijo que no tiene dinero", confesó el presidente del Olympique de Lyon hace días.

En aquella charla que mantuvo Bartomeu con Barca TV, a mediados de agosto, confesó esto: "La renovación de la plantilla será todo lo profunda que haga falta. Habrá una remodelación de la base. Y el club tiene dinero, pero un problema con la masa salarial. Los ingresos se han reducido muchísimo y se acercan al límite salarial. No podemos incrementar la masa salarial. Dejaremos de ingresar más de 300 millones". Desde entonces, el único movimiento más o menos encarrilado es la salida de Arturo Vidal al Inter. Un movimiento que poco o nada cambia ni la dinámica en el camarín ni en el balance de cuentas.

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