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CICLISMO

Mundial. Alaphilippe gana el oro y rompe la sequía francesa de 23 años

Mundial. Alaphilippe gana el oro y rompe la sequía francesa de 23 años
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lunes 28 de septiembre de 2020, 05:33h
Atacó con astucia y su clase le llevó a la gloria. Van Aert y Hirschi completaron el podio.

Julian Alaphilippe es, con 28 años, uno de los ciclistas de más jerarquía y talento del pelotón internacional. En 2019 comandó el imperial rendimiento del Deceuninck-Quick Step (equipo con más triunfos de largo) con 12 victorias. En la temporada previa, aportó una cosecha de 10 entorchados más. En ese lapso en el que su talento explotó conquistó cuatro etapas y el maillot de la montaña del Tour de Francia, dos veces la Flecha Valona, la Clásica de San Sebastián, la Strade Bianche o la Milán-San Remo. Una barbaridad.

En 2020, el año marcado por el coronavirus, no había podido mostrar su excelencia sobre la bicicleta. Se vació en la Grande Boucle, más no pasaría de un triunfo de etapa. Sus aspiraciones en la clasificación general se apagaron temprano. Entre otras cosas, su hoja de servicios se vio condicionada por la muerte de su padre en junio. Sin duda, el golpe más duro que ha recibido 'D'Artagnan' en esta época de gloria deportiva. Así que afrontó el Mundial de ciclismo como la oportunidad idílica para reivindicarse.

Y lo hizo. Se proclamó campeón tras atacar en los 12 últimos kilómetros de una prueba que desplegó 258,2, por las carreteras onduladas de Imola/Emilia-Romagna (Italia). Su calidad, inteligencia y categoría le bastó para cruzar la meta en solitario, tranquilamente. Con tiempo para saborear el momento y para dedicárselo a su progenitor. También, para romper a llorar. En un desahogo que le perseguiría hasta el mismísimo podio en el que le acompañarían Wout Van Aer -plata- y Marc Hirschi -bronce-.

"Este es el sueño de mi carrera. Algunas veces he estado cerca, aunque nunca estuve en el podio, pero este es mi sueño", proclamó, ante los micrófonos de la UCI. "En este momento es difícil decir algo. Quiero dar las gracias a mis compañeros por creer en mí hoy, todos han hecho un buen trabajo. Vine aquí con ambición, queriendo ganar. Es un día soñado. También quiero darle las gracias a todos los que me han apoyado, he sentido su confianza en mí. Gracias a Voeckler, a mi primo, a mi familia... esto es el sueño de mi carrera", confesó. Abandonado al paroxismo.

Le habían faltado piernas en lo que iba de año, pero este domingo, en el momento clave, le respondieron. Entendió que la ventana de oportunidad se abría en la última subida al muro de Cima Gallisterna, cuando el grupo de favoritos se acababa de seleccionar. Su derroche, perseguido por los mejores del pelotón internacional, mantendría una renta de 24 segundos. El ritmo resultó tan exigente que Alejandro Valverde sólo pudo ser octavo. Mikel Landa y Pello Bilbao trabajaron para el murciano, mas el murciano no estuvo en el corte definitivo. Tampoco el colombiano Rigoberto Urán y el ecuatoriano Richard Carapaz.

El primer triunfo de Francia desde que Laurent Brochard alzara los brazos en 1997 se detonó en un recorrido con un desnivel positivo de uno 5.000 metros, que planteaba nueve vuelta a un circuito de 28,8 kilómetros. Con los ascensos a Mazzolano y Cima Gallisterna (de unos 2,7 kms. de subida, más del 6 por ciento de pendiente media y tramos de hasta el 14 por ciento) incluidos en cada paso. Y el relato comenzó con una escapada inicial que se estiraría casi 200 kilómetros. Llegaron a gozar de siete minutos de ventaja con respecto al pelotón y el alemán Jonas Koch y el noruego Torstein Traeen serían sus últimos supervivientes. Fueron cazados tras un esfuerzo de 185 kilómetros.

En la antepenúltima subida a Gallisterna, con la unificación alcanzada, se abrió el fuego entre los nombres gruesos. Mikel Landa fue en encargado de responder a los cambios de ritmo forzados por la ambiciosa selección francesa. Y a 41,9 kms. de meta saltó el rebelde actual ganador del Tour de Francia, Tadej Pogacar. Su juventud seduce e intento la gesta. Pero el esloveno no se despegó y tampoco ayudó a su compatriota Primoz Roglic, que acabaría sexto, liderando el grupeto de cortados en el que finalizó también Valverde. Duró 20 kilómetros el reto de Pogacar hasta que Dumoulin le pescó. La labor del neerlandés resultó magnífica, pero se desplomaría el contrarrelojista del Jumbo Visma.

Le tomaron el relevo, en traca, al modo con el que se corre en las clásicas, los ataques de Caruso, Nibali, Landa, Rigoberto Urán, Van Aert, Van Avermaet, Hirschi y Kwiatkowski. Todos ellos se vieron con fuerzas y fueron anulados. Hasta que Alaphilippe entró en ignición. Su potencia hizo dudar a los favoritos y obligó a sus ilustres perseguidores a centrarse en la pugna por la plata y el bronce. Ahí, Van Aert y Hirschi vencieron a Kwitkowski y al danés Jakob Fuglsang. En una cita de intensidad e interés muy valorables dado el contexto.

Clasificación prueba en línea Elite masculina (258,2 kms.)


.1. Julian Alaphilipp (FRA) (Oro) 06h38:34, a
.2. Wout van Aert (BEL) (Plata) a 24"
.3. Marc Hisrchi (SUI) (Bronce) m.t.
.4. Michal Kwiatkowski(POL) m.t.
.5. Jakob Fuglsoang (DIN) m.t.
.6. Primoz Roglic (ESL) m.t.
.7. Michael Matthews (AUS) a 53"
.8. Alejandro Valverde (ESP) m.t.
.9. Maximilian Schachmann (ALE) m.t.
10. Damiano Caruso (ITA) m.t.
16. Mikel Landa (ESP) a 57"
20. Pello Bilbao (ESP) a 1.34
28. Jesús Herrada (ESP) a 2.03

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