El británico hizo historia al amortizar los problemas de su compañero en Mercedes. Carlos Sainz finalizó en una meritoria quinta plaza.
Pues ya está. Lewis Hamilton dio caza este domingo a la plusmarca que posee Michael Schumacher. Con su triunfo en el Gran Premio de Eifel, el británico alcanzó las 91 victorias en la categoría reina del automovilismo que sólo había amontonado en la historia el icónico 'Kaiser'. Se trata, por tanto, de una gesta que merecía un especial reconocimiento. Un día subrayado para la Fórmula Uno, como lo fue cuando el inglés superó el récord de 'poles' y lo será cuando gane su séptimo Mundial.
El circuito de Nürburgring (Alemania) vio volar el Mercedes del favorito en la clasificación de pilotos y arribar a la bandera de cuadros con comodidad. Aunque pasó de atacar a su compañero Valtteri Bottas -'poleman' el sábado- en la primera curva a tener que defender la segunda plaza por precipitarse. Más adelante, en el decimotercer giro, sí pudo adelantar al finés, que sufrió problemas en la unidad de potencia y terminó por abandonar en la vuelta número 19.
"No sé qué decir, es un gran honor", indicó Hamilton, de 35 años, en la ceremonia del podio, en la que Mick Schumacher, el hijo del 'Kaiser' le entregó personalmente uno de los cascos que usó su padre durante su segunda etapa en la Fórmula Uno. "Yo crecí viendo a alguien que es tu ídolo y luego es increíble poder competir con él. A Michael lo tenía en mis juegos de ordenador", destacó el británico, que se coloca con una cosecha de siete triunfo en 2020 y con 230 puntos, 69 más que su compañero finés Valtteri Bottas.
Y expuso lo siguiente: "Después, ha sido impresionante como he podido ir creciendo como piloto, sobre todo gracias a este equipo. Estar aquí es un gran honor. Pero siempre vimos lo dominante que era él. Y creo que nadie se puede igualar a Michael. Sabía que hoy podía igualar su récord y es algo maravilloso, pero esto es también mérito del equipo, al que le estoy muy agradecido por todo. Muchas gracias a todos".
Ya sin oponentes, el séxtuple campeón del mundo se escapó. Completarían el podio el neerlandés Max Verstappen (Red Bull) -que marcó la vuelta rápida antes de acabar segundo- y el australiano Daniel Ricciardo (Renault). Este último se vio forzado a aguantar el empuje del mexicano Sergio Pérez (Racing Point), que partió desde el noveno peldaño y batalló por la tercera posición. Aún así, la esperanza para el fabricante francés y para Fernando Alonso se multiplica tras un resultado que parecería corroborar los informes sobre la evolución del proyecto galo.
Por su parte, Carlos Sainz firmó un meritorio quinto puesto. El madrileño, que comenzó la carrera décimo, padeció sobre su monoplaza. "No estoy contento, porque este quinto puesto me sabe a poco, sobre todo viendo que Ricciardo y Pérez acabaron por delante. Creo que se nos escapó una oportunidad", expuso. Y lamentó no haber podido aspirar al podio. "Con este coche, con el de hoy, desde luego que no", respondió, aunque confesó que "quizás con el de hace dos carreras, igual sí".
"Fue una carrera complicada, porque tuvimos mucho más 'graining' que el resto de los equipos. El coche se iba de morro muchísimo. Entonces abres mucho más el 'graining'. Y eso te cuesta más degradación. Espero que sirva para conseguir sesenta vueltas de datos para analizar qué hay en este paquete que no acaba de dar las sensaciones y el rendimiento que esperábamos. He sufrido, la verdad es que no iba cómodo en el coche. Es un quinto puesto y son diez puntitos que saben bien, pero cuando vas sufriendo durante sesenta vueltas acabas la carrera un poco desubicado", concluyó el español de McLaren, que el año próximo será piloto de Ferrari.
El Top-10 fue completado por el francés Pierre Gasly (Alpha Tauri), que acabó sexto, por delante del monegasco Charles Leclerc (Ferrari). El alemán Nico Hülkenberg -suplente del convaleciente Lance Stroll en Racing Point- finalizó octavo tras haber iniciado desde la última plaza, firmando la remontada del día. Y el resto de puntos fueron a parar al francés Romain Grosjean (Haas) y al italiano Antonio Giovinazzi (Alfa Romeo). Para encontrar al quejoso Sebastian Vettel hay que viajar hasta el undécimo escalón. Y, finalmente, el finlandés Kimi Raikkonen, que fue duodécimo, batió otro récord: el de participaciones en Grandes Premios (324, en total).