Actualmente Martín Rivas es una de las caras más conocidas de la exitosa serie “El Internado” de Antena 3. La trayectoria profesional de este joven actor le ha dado ya sus satisfacciones ya que ha sido elegido el mejor actor revelación 2008 por su interpretación de “Marcos” en la serie de la cadena privada. Bajo la dirección de José Luis Cuerda, Martín Rivas ha interpretado el papel de “Lalo”, su primera actuación en la gran pantalla que se estrena el próximo 29 de agosto en los cines españoles.
“Los girasoles ciegos” es su primer largometraje y además con grandes del cine español como Maribel Verdú y Javier Cámara, ¿cómo se siente?Muy afortunado, soy muy aficionado al cine y por fin he tenido la oportunidad de verlo desde dentro y sentirme parte de una película. Además, Javier Cámara es mi ídolo desde que era niño, para mí es el mejor actor de este país.
¿Se siente identificado con el papel de “Lalo”?Me siento próximo al papel porque tiene unas circunstancias muy difíciles y es muy fácil sentir empatía y compasión hacia esta persona tan joven que, por el simple hecho de escribir poesías comprometidas con sus ideales, se ve obligado a escapar con su chica porque sino le van a matar.
¿Qué le llamó la atención del papel para aceptarlo?Acepté la película porque es una oportunidad para debutar en el cine, no creo que vuelva a tener la suerte de participar en un reparto igual en mucho tiempo y con un director que haya hecho películas de las cuales soy fan, como “La lengua de las mariposas”, o “El bosque animado” que me parecen algunas de las mejores películas del cine español. Lo difícil era encontrar algo que me llevase a decir que no.
¿Qué le ha aportado Maribel Verdú?Sólo he compartido con ella una secuencia, pero Maribel es una grandísima actriz que nos ha tratado muy bien, nos ha ayudado mucho fuera de cámara para hacernos el trabajo más fácil. Me encanta que haya actores con más experiencia que tengan las ganas de transmitírnosla a los que somos más jóvenes y estamos empezando.
¿Cómo valoraría la evolución desde “Mareas Vivas” hasta este largometraje?Procuro no ponerme metas y sí exigirme hacer lo mejor posible todo lo que me va saliendo, con la mayor dignidad y seriedad.
¿Esperaba llegar hasta aquí, rodar una película? Un error que cometí al principio era esperar ciertas cosas de ciertos trabajos y el tiempo me ha enseñado a no esperar nada, no tener expectativas, querer hacerlo lo mejor posible, ser serio en el trabajo, es que si piensas lo que va a venir a posteriori, después, a parte de que no estás en el ahora, te puedes llevar un chasco porque muchas veces las cosas no dependen de ti, sino de estar en el momento adecuado, con la persona adecuada. Procuro hacerlo lo mejor posible y no pensar en el futuro.
Ahora que ha probado la televisión y el cine, ¿dónde se siente más cómodo?En la televisión estoy aprendiendo mucho, es un trabajo del día a día, puedes ver el trabajo que has hecho en un espacio de tiempo más corto, te permite ir corrigiendo errores en menor plazo y no tienes esa presión como ocurre en el cine. En el cine lo llevas más masticado, en la televisión procuras estar más fresco, son formas de trabajo distintas, ninguna es mejor que la otra.
¿Qué destacaría de “Los girasoles ciegos”?Es una “película de actores”, el director se ha preocupado de dirigirnos correctamente y no es de efectos, es un drama familiar y tiene una gran firmeza por parte del director y los actores.
¿Alguna anécdota durante el rodaje?Recuerdo el día que grabamos la despedida de la casa, cinco segundos antes de que gritasen acción, yo estaba tirado en el suelo de la risa porque Javier Cámara estaba improvisando una llamada telefónica entre una operadora y una persona que no pronunciaba bien la “z” y la operadora no conseguía entender nada de lo que le decía. Javier es la personas más divertida e ingeniosa que nunca he conocido.
Esta película es una de las favoritas para ser la representante de España en los Óscar, ¿cómo la defendería?Es una buena película, cuenta una historia con firmeza y convicción, mis compañeros muy bien, además está bien dirigida. Es una película que consigue trasmitirte una atmosfera y un clima. Tiene muy buen guion. Con ser seleccionada para los Óscar ya es algo, es muy buena noticia. Yo estoy contento con los resultados.
¿Esperaba este resultado mientras rodaba?Como es mi primera película no he conseguido llegar al punto, si es que existe, en el que tú tienes un guión y consigues verlo en la cabeza y trasladar esas imágenes antes de que estén impresas en el celuloide. Estaba demasiado preocupado con hacer lo mío bien y suficientemente nervioso como para pensar la película en global.
¿Cómo se ve en el futuro, qué proyectos tiene?Empezamos el 1 de septiembre con la nueva temporada de “El Internado” y eso me va a tener entretenido hasta junio.
Ha sido elegido uno de los actores más sexys, ¿se siente abrumado por la fama? No, y no es divertido. Cualquier persona que diga que ser famoso es divertido miente. Sería un poco ingenuo por mi parte pretender ser actor y que la gente no me conociese, es el peaje que hay que pagar.
Al principio intentaba no mirar la audiencia, ¿sigue haciéndolo?Aunque no la mire siempre hay alguien que se encarga de decírtelo. Está bien mirar la audiencia, lo que no está bien es que te llegue a obsesionar y que el pesimismo se contagie en la grabación. Ya suficiente es la presión que tiene uno, como para preocuparse por los índices de audiencia.
¿Cómo se define?Soy una persona, quiero pensar que, educada. Me dicen que soy tímido, igual soy reservado, no porque sea algo impostado ni porque me guste hacerme el interesante, sino porque no creo que sea buena idea abrirse a las personas así a la primera, creo que hay que abrirse a quien se lo merece y al que te demuestra que vale la pena y mostrarte tal y como eres.
¿Un deseo?Que vaya bien “El Internado”, que a la gente le guste y triunfe la película, tengo muchas ilusiones puestas en ella.