www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TEATRO REAL

DiDonato se confirma como la operista más querida por el público madrileño

Joyce DiDonato, acompañada al piano por Craig Terry.
Ampliar
Joyce DiDonato, acompañada al piano por Craig Terry. (Foto: © Javier del Real | Teatro Real)
jueves 14 de enero de 2021, 16:05h
Ni las medidas de seguridad sanitaria ni el temporal Filomena impidieron que los entusiastas incondicionales acudieran puntuales a su cita con la mezzosoprano estadounidense, que se metió, desde el primer momento, al público en el bolsillo. La velada trascurrió y concluyó con ovaciones como ¡Maestra!, ¡Sublime!, ¡Brava! - o ¡Bravi!, incluyendo también a su pianista, el estadounidense Craig Terry.- Un grupo de jóvenes entusiasmados de la segunda fila sumaron, a los aplausos, patadas, alternando ambos pies, en el suelo del patio de butacas; podría decirse, literalmente, que parecía que el teatro se venía abajo. Terminada la función, los fervorosos seguidores de la mezzo solo marcharon convencidos tras el cuarto bis de la cantante.

En efecto, Joyce DiDonato es quizás la cantante de renombre internacional más querida y admirada en nuestro país, concretamente en Madrid. En el mismo Teatro Real debutó hará ahora unos veinte años -como ella misma reconocía ayer en un español bastante inteligible- con la Cenerentola, de Rossini. También es muy recordada su participación en El Caballero de la Rosa (Der Rosenkavalier), de Richard Strauss, en el papel del conde Octavian (el joven encargado de llevar la rosa de plata). Esta producción, a cargo del director de orquesta Jeffrey Tate, se estrenó en el Teatro Real en diciembre de 2010 y DiDonato aprovechó su paso por nuestra capital para impartir una clase magistral en la Escuela Superior de Canto de Madrid. Su compromiso con las causas justas quedó patente cuando, también en el Teatro Real, participó en la ópera Dead Man Walking, obra contemporánea de Jake Heggie que critica severamente la pena de muerte, metiéndose en la piel de la religiosa Helen Prejean, autora del libreto y protagonista real de la historia, que también pasó por Madrid.

En el recital del miércoles 13 del Teatro Real los amantes del bel canto pudieron escuchar en la voz de esta mezzo Arianna a Naxos, de Haydn, un tema muy difícil, que requiere línea y coloratura, con importantes contrastes dinámicos y en el que DiDonato lució sus importantes dotes interpretativas. Después siguió con Mahler y sus Rückert-Lieder, cinco canciones que el maestro austríaco compuso para voz y orquesta o piano sobre poemas de Friedrich Rückert, temas que se publicarían en 1905, incluyendo otros dos poemas de Des Knaben Wünderhorn (el libro de El cuerno mágico de la juventud), como Sieben Lieder aus letzter Zeit (Siete canciones para los días postreros).

Tras la obligada pausa DiDonato se atrevió con la cuerda de soprano, cantando la célebre aria de Julio César en Egipto, de Händel, “Piangerò la sorte mia”, con su correspondiente recitativo. Le siguió “Je vais mourir”, de Los Troyanos, de Berlioz. A partir de aquí el ambiente fue de música y puro divertimento. DiDonato habló con el público, refiriéndose a la famosa aria de Giordani, “Caro mio ben”, que suele estudiarse en el primer año de la carrera de Canto, de facilidad solo aparente, pues requiere bastante línea y termina siendo aborrecida por los jóvenes cantantes. Antes de comenzar, comentó: “Espero haber mejorado algo” (…risas); pero Craig Terry ya, tras los primeros compases, se fue por la armonía y el ritmo del jazz. Lo mismo hicieron con el tema de Parisotti “Se tu m’ami”, y con “Star vicino”, de Salvator Rosa.

El concierto concluyó, en lo que al programa de mano se refiere, con el tema, inmortal tras su interpretación Edith Piaf, “La vie en rose”, de Gugliemi.

Sin embargo, el público quería más, y DiDonatto y Terry “se marcaron” una pieza a piano a cuatro manos a ritmo de Ragtime, donde la mezzo demostró que es también una consumada pianista, por la facilidad y virtuosismo con el que realizó varias escalas sobre el teclado.

Como el público no se saciaba, DiDonatto, tras salir por tercera vez a saludar, cantó el famoso tema de El mago de Oz, “Over the Rainbow”, canción ganadora en 1939 del Óscar a la mejor canción original, también inmortalizada, ésta por Judy Garland.

En el tercer bis DiDonato tuvo que echar mano de su repertorio de verdad, el que ya tiene dormido de tanto cantarlo, y el público pudo escuchar a la auténtica Joyce en una perfecta performance de “Voi que sapete”, del personaje de Querubino, de Las Bodas de Fígaro (Mozart).

Solo tras el cuarto bis, éste sacado del repertorio contemporáneo americano, el público dejó marchar a su amada cantante y consintió enfrentase a la nieve -que aún invade las calles de Madrid- y a la casi total ausencia de transporte público en una gélida noche de enero.

El recital de Joyce DiDonato se enmarca en un ciclo de tres conciertos que componen un Festival de Estrellas en el Teatro Real. El jueves 14 está previsto el de Jonas Kaufmann y, el viernes 15, el de Javier Camarena.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+

0 comentarios